
Pagaron $ 181 millones por un terreno en Catalinas
Lo adquirió Consultatio SA, de Costantini; ofreció más que IRSA
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El gobierno porteño realizó ayer la subasta pública del mejor terreno -por ubicación y tamaño- de los tres predios fiscales situados en la zona de Catalinas, cuya venta había sido aprobada por ley el año pasado.
Como consecuencia de la compulsa, realizada por el Banco Ciudad, obtuvo 181 millones de pesos, que pagará el grupo Consultatio SA, del empresario Eduardo Costantini, dueño del Malba y desarrollador de Nordelta, entre otros negocios.
El predio, situado en Leandro N. Alem 815, tiene una superficie de 5857 metros cuadrados y una capacidad constructiva de 61.000 metros cuadrados. Allí Costantini levantará un edificio de oficinas.
"La idea es desarrollar un edificio de oficinas que equivale a las dos torres que tiene hoy Consultatio en Puerto Madero", explicó el empresario a LA NACION.
Costantini piensa erigir allí un emprendimiento de 35 pisos, que ocuparán unos 42.000 metros cuadrados de superficie. La inversión estimada es de 110 millones de dólares.
"Consideramos que adquirimos el terreno a un precio razonable. La incidencia es de unos 1100 dólares el metro cuadrado. Este es el mejor terreno de Catalinas. Se trata de una posición estratégica con una ventaja comparativa sobre las torres que tenemos en Puerto Madero", agregó Costantini.
Desarrollos inmobiliarios
Consultatio es una empresa que se dedica a desarrollos inmobiliarios. Participa en cuatro mercados diferentes: complejos urbanos integrales, desarrollo de edificios de departamentos, alquiler y venta de edificios de oficina y, más recientemente, desarrollos residenciales turísticos.
La subasta contó con dos oferentes: el grupo Inversiones y Representaciones SA (IRSA) y Consultatio SA. El precio base del remate fue de 163.400.000 pesos.
El gobierno porteño prevé destinar los fondos recaudados con la venta de esos terrenos a mejorar la infraestructura de la educación pública de la ciudad, según lo establece la ley.
El predio que fue rematado es ocupado, desde hace 20 años, por una estación de servicio YPF. La petrolera paga un canon de $ 11.000 por mes y ahora cobrará una indemnización por abandonar el terreno.
En el gobierno porteño la venta causó una gran satisfacción: "Es un excelente precio. Estamos muy satisfechos porque la operación fue transparente. Además, con lo que conseguimos, podremos reunir los 350 millones de pesos que destinaremos a inversión en infraestructura escolar, como lo exige la ley", explicó Francisco Cabrera, ministro de Desarrollo Económico de la ciudad de Buenos Aires.
El funcionario se refiere a los ingresos que ya se concretaron por la subasta del primer terreno, en Madero 1014/1020, que era una plazoleta. Este fue subastado el 2 de diciembre del año pasado y se vendió en $ 95 millones a IRSA.
El tercero de los terrenos es el que está en Madero 1180, detrás del hotel Sheraton, que será rematado en la primera quincena de octubre próximo, según anticipó Cabrera. El precio de base de ese terreno es de 76 millones de pesos.
Para concretar estas ventas el gobierno encabezado por Mauricio Macri tuvo que conseguir la sanción de una ley para declarar esos predios de utilidad pública y cambiar la zonificación. La norma, después de meses de discusiones, se sancionó en octubre del año pasado.
Zonificación
El cambio de zonificación permitirá que se levanten en los predios torres de más de 100 metros de altura que podrán estar destinadas a emprendimientos comerciales, oficinas y hoteles.
"Catalinas tiene una ocupación prácticamente plena en materia de oficinas premium. En esa zona existe una demanda de oficinas de alrededor de 350.000 metros cuadrados y ahora se sumarán alrededor de 150.000", explicó Cabrera.
Ayer, en la oposición porteña hubo críticas a la administración macrista por la venta de los terrenos. El legislador porteño de Frente para la Victoria Francisco Nenna sostuvo: "No hay garantías de que efectivamente inviertan el dinero de esa operación en reparación de escuelas". Y agregó: "Hace dos años que falta gas en los colegios y la subejecución del presupuesto educativo indica que el macrismo se sienta sobre un colchón de dinero, pero no lo utiliza".





