Palomas y gorriones en el paisaje urbano
A los chingolos se los ve por Palermo
1 minuto de lectura'
Sin duda, las palomas y los gorriones han conquistado el cemento porteño, pero no son los únicos pájaros que surcan estos cielos. Muchas otras especies, aunque menos vistas, forman parte del hábitat porteño.
Una de las más comunes es el chingolo. No pesa más de 20 gramos y mide entre 12 y 16 centímetros. Es similar al gorrión, pero se diferencia de él por su copete gris con líneas negras y el cuello blanco.
De acuerdo con Aves Argentinas, Asociación Ornitológica del Plata, esta especie es semillera debido a su pico cónico -que mide un centímetro-, aunque también se alimenta de insectos. En Buenos Aires se lo puede encontrar en los grandes espacios verdes, como Palermo, y también en los pulmones de manzana.
Uno de los pájaros que prefiere habitar cerca del hombre es el hornero, ave nacional de la Argentina. Es muy común escucharlo cantar a dúo junto con su pareja.
Tiene un pelaje pardo rojizo, con el vientre claro y la cola de color rojo. Mide aproximadamente 21 centímetros, pesa 54 gramos y su pico no supera los 2 centímetros. Para hacer su nido de barro elige lugares abiertos y con césped. Se los puede ver en la Plaza de Mayo, donde es habitual que aniden en la Pirámide.
Bicho feo
Desde la rama de un árbol se escucha un canto agudo. Parece que dijera "bicho feo". Y lo repite una y otra vez. Este pájaro, verde, con el pecho color ceniza, parte de las alas azules y el pico grueso y anaranjado, no es otro que el benteveo.
Es habitual verlo en bandadas cantando todos a la vez. Se alimenta de insectos y anida en lugares abiertos y en calles donde haya muchos árboles. Mide 23 centímetros, pesa 70 gramos y su pico es de 3 centímetros. En Buenos Aires es común encontrarlo en el parque Avellaneda y en el predio de la Facultad de Agronomía.
Las cotorras no les temen a las multitudes. Su pelaje verde es fácilmente reconocible y su agudo chirrido, prácticamente inconfundible. Pesa 120 gramos, mide 27 centímetros y su pico es de aproximadamente 1,5 centímetro.
Para anidar, elige las copas de los eucaliptos y de las palmeras.
Es común verla en bandadas, aunque no es raro que alguna esté sola, volando por entre los edificios porteños, incluso en el microcentro.
- 1
2Comenzaron las obras: así será el nuevo espacio verde que beneficiará a 70.000 vecinos y promete transformar la zona norte de la Ciudad
- 3
Cómo impacta la genética en la longevidad y qué otros factores ayudan a lograrla
4Paro de controladores aéreos: se levantó la medida de fuerza de hoy, pero sigue activo el cese de actividades a partir del sábado



