
Pidieron la prisión preventiva de Gustavo "El Gallo" Fernández
El fiscal lo acusó de homicidio doblemente calificado
1 minuto de lectura'
MAR DEL PLATA.- El fiscal Marcos Pagella solicitó ayer la prisión preventiva para Gustavo Fernández, alias El Gallo, al que considera en primera instancia responsable del homicidio doblemente calificado por alevosía y abuso sexual en grado de tentativa de Natalia Melmann, una adolescente de 15 años cuyo cadáver fue hallado el 9 de febrero último en el Vivero Dunícola de Miramar.
En la presentación que ayer a las 7.30 recibió en su despacho el juez de garantías Marcelo Riquert se enumeran testimonios y peritajes que supuestamente incriminan a Fernández, detenido y alojado desde hace más de un mes en la Unidad Penal 29 de Melchor Romero. Hasta el momento no hay referencias a cómplices.
En la declaración indagatoria el sospechoso había alegado que aquella madrugada del 4 del mes último caminaba cerca de Natalia cuando fueron interceptados por un patrullero y un vehículo particular. Dos uniformados, a los que reconoció como policías de Miramar, y un civil, "también con pinta de cana", los obligaron a ingresar en el baúl del último auto. Fernández aseguró que a él lo dejaron a mitad de camino, previo simulacro de fusilamiento. Los otros tres siguieron con la menor.
Pero Pagella y su adjunto, Fabián Belén, a partir de dichos de por lo menos tres testigos y otras pruebas se permiten asegurar que Fernández "fue mendaz" durante la indagatoria. Por ejemplo, que el recorrido que hizo aquella madrugada no fue el que describió al declarar y que las lastimaduras que presentaba en la cara al día siguiente de la desaparición de Natalia no ocurrieron durante una pelea en una discoteca -como había afirmado- sino que fueron posteriores a la última vez que se lo vio con la adolescente.
Este último no es un dato más: en las uñas de la víctima aparecieron restos de sangre y piel que están siendo sometidos a peritajes que se cotejarán con muestras tomadas al sospechoso.
Estos y otros elementos son los que Riquert deberá evaluar en los próximos cinco días, plazo que tiene para dictarle o no la prisión preventiva. Hoy, mientras el juez revisa las 50 fojas de la presentación de los fiscales, llegará el contraataque de los defensores de Fernández. Los abogados Martín Ferri y Wenceslao Méndez solicitarán la libertad de su cliente por "falta de mérito".
La última vez
Natalia Melmann vio por última vez a su familia en la noche del sábado 3 de febrero. Le dijo que iba a dormir a la casa de una amiga. Al día siguiente, casi 24 horas después, Gustavo Melmann, padre de la menor, denunció su desaparición.
Esa noche había estado en el bar La Cantina y luego en Amadeus, una discoteca donde conoció a Fernández. Natalia, según relataron sus allegadas, había salido esa noche decidida a recuperar el amor de Maximiliano Marolt, su ex novio y amigo de El Gallo Fernández.
El cuerpo fue hallado cuatro días después por un niño que paseaba a su perro en el Vivero Dunícola, a unos 1200 metros de la discoteca. Estaba tapado con ramas y en avanzado estado de descomposición. Tenía la remera subida hasta el cuello y los pantalones y la bombacha a la altura de los tobillos. En el cuello, un cordón de su zapatilla con el que fue estrangulada con doble lazo, nudo y rematado en moño, según el informe forense.
Fernández hizo una declaración testimonial en la que reconocía haber estado con Natalia, pero aseguró haberla perdido de vista cuando ella caminaba por calle 35, luego de haber sido interceptada por un móvil policial. Pero una joven, que esa noche estuvo con ambos y Maximiliano, dijo que vio por última vez a Natalia y a El Gallo cuando caminaban por calle 12, casi a la par y hacia el vivero.
Dos empleadas que limpiaban el local vieron además que cuando la patrulla se acercaba a Natalia, Fernández cambió sospechosamente de dirección, rodeó la manzana y volvió detrás de la menor cuando el móvil ya se había ido. Los fiscales, que en principio caratularon el caso como homicidio simple, calificaron esta semana la causa como homicidio calificado por alevosía y abuso deshonesto en grado de tentativa. "Hay indicios claros de que Fernández tenía el objetivo de intimar sexualmente con Natalia", señalaron fuentes de la fiscalía.
La coartada de El Gallo no sumó testimonios que la respalden. Los peritajes que ahora se hacen en La Plata pueden salvarlo si es que la piel hallada en las uñas corresponde a un tercero. Si esos restos son de Fernández, su situación será definitivamente complicada.




