
Por la calle
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Subida complicada
La subida de José Hernández, entre Luis María Campos y Arribeños, presenta serias complicaciones, advirtió el lector Fernando Martínez Alvarez. Comentó que, pese a los carteles que prohíben estacionar en esta calle -que es la salida utilizada por quienes circulan desde el Bajo hacia Belgrano o Villa Urquiza-, se encuentra en forma casi permanente con coches estacionados sobre ambos cordones.
"Es más -acotó Martínez Alvarez-, ya se ha instalado como dueño del lugar el personaje del trapito, controlando, contribución mediante, la ubicación de los vehículos."
En las condiciones descriptas y aún más en las horas pico se produce "un cuello de botella que no posibilita la circulación de más de un automóvil, lo que repercute sobre la movilidad de los vehículos que vienen por Luis María Campos y entorpecen, además, el cruce de la Avenida del Libertador y Virrey del Pino".
Pero los problemas no concluyen aquí. "A causa del estacionamiento incorrecto a ambos lados de la calzada, las ambulancias que trasladan pacientes con urgencia hacia una clínica privada que hay en la subida de José Hernández no pueden acceder al garaje del establecimiento con la premura que las circunstancias exigen", dijo el vecino.
Invasión de ramas
Desde hace seis años Pedro Ferreiro viene realizando insistentes gestiones para que el gobierno de la ciudad tome una determinación respecto de las ramas de un árbol que hay en Vidal 3583, que crecen día a día e invaden todo el entorno del edificio. Ferreiro no se ha dado por vencido desde que en 1999 hizo el primer reclamo, bajo el número 8152. A medida que pasaba el tiempo, este contribuyente reiteró ante el Centro de Gestión y Participación (CGP) N° 13 su inquietud respecto del ramaje que seguía afectando a las propiedades linderas. Entre las reiteradas gestiones consta una nota con fecha 27 de diciembre de 2004, ingresada en la mesa de entradas del CGP con el número 27.257, de la cual Ferreiro no tuvo respuesta.
Murales en Pompeya
La plaza Tronconi, que fue recientemente inaugurada en avenida Del Barco Centenera y Tilcara, del barrio de Pompeya, fue enriquecida con dos murales. Se trata de "La calesita de Pompeya", del artista plástico Omar Gasparini, oriundo de Azul, provincia de Buenos Aires, y de "Los anónimos de Pompeya", realizado por artistas del Centro Cultural Homero Manzi.
Estos murales simbolizan parte de la historia del barrio. La construcción de esta plaza, sobre terrenos donados por la familia Tronconi, había sido reclamada por vecinos e instituciones civiles por muchos años, ya que el lugar había servido de obrador para la construcción de un supermercado y desde entonces se encontraba abandonado con peligro de ser intrusado.
Corredor peligroso
"Por el corredor de Godoy Cruz, desde la avenida Córdoba hasta Paraguay, existe tan sólo un semáforo, que está en la intersección de Honduras. Desde allí hasta Paraguay los vehículos avanzan a altas velocidades", advirtió el doctor Enrique P. Cammi.
Según este vecino, las infracciones que se advierten por exceso de velocidad son permanentes. "Esto -dijo- trae aparejado un permanente peligro para los peatones, que intentan cruzar por El Salvador, Costa Rica, Nicaragua, Soler, pasaje Emilio Zola y Guatemala."
Asimismo, puntualizó Cammi, los vehículos que ingresan a Godoy Cruz por alguna de estas arterias lo hacen a excesiva velocidad.
Este lector opinó que la solución está en colocar reductores de velocidad, que tendrían un bajo costo para la Ciudad y que mejorarían la calidad de vida del vecindario.
Para comunicarse con esta columna, los lectores que deseen hacer llegar sus inquietudes pueden hacerlo al siguiente correo electrónico: jcinsiarte@lanacion.com.ar





