De La Plata a la NASA: estudiantes de la UNLP buscan apoyo para financiar su proyecto espacial
Un grupo de diez alumnos de la Facultad de Ingeniería quedó entre los 40 mejores del mundo en una competencia internacional; en diálogo con LA NACION, siete de ellos dieron detalles del CanSat y revelaron que necesitan recaudar fondos para costear el viaje a Virginia de junio
6 minutos de lectura'


En la era de la exploración espacial global, el talento argentino vuelve a destacarse en las ligas mayores. Un equipo de diez estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) logró una hazaña académica y técnica: posicionarse entre los 40 mejores equipos del mundo en la prestigiosa competencia internacional CanSat, organizada por la American Astronautical Society (AAS) con el respaldo de la NASA. Ante este escenario, siete de los integrantes hablaron con LA NACION y revelaron distintos aspectos del proyecto, como los problemas de financiación para viajar.
El desafío, que culminará en una instancia final en Virginia, Estados Unidos, del 4 al 7 de junio, pone a prueba el ingenio, la capacidad de resolución de problemas y la formación técnica de una nueva generación de ingenieros. El equipo, bautizado como “CanSat UNLP CDR”, está conformado por Abril Santamaría (21), Elías Nehuén Aquino Jurado (24), Valentín Pérez Cerutti (23), Santiago Russo Martínez (24), Joaquín Pagani (22), Clara Panella Novillo (19), Santino Spassarini (20), Allan Eloy Olivito (25), Bautista Mateo Hernández (20) y Facundo Garbino (26).

Qué es un CanSat y cuál es su objetivo
El núcleo de la competencia es el diseño y construcción de un CanSat, un dispositivo que, tal como explicó Russo Martínez, “se diseña, ensaya y construye, siguiendo una serie de restricciones impuestas por los organizadores, con el objetivo de simular una misión espacial real”. El término, que proviene de la combinación de “lata” y “satélite”, define a una estructura de aproximadamente 40 centímetros de largo por 15 de diámetro. “Lo interesante es que obliga al equipo a resolver problemas del mismo tipo que enfrenta un satélite o una cápsula espacial real: estructura electrónica, comunicaciones aerodinámicas, software, energía y la recuperación segura de una carga útil”, señaló el estudiante. El reto técnico es mayúsculo: el dispositivo debe ser lanzado mediante un cohete a una altura de 1000 metros, estabilizarse durante el descenso, desplegar un parapente de forma autónoma y, finalmente, eyectar una cápsula protectora con un huevo en su interior que debe aterrizar intacto.

Este último requerimiento no es una excentricidad, sino una representación simbólica de una carga científica extremadamente frágil. Como advierte Russo Martínez, “el sistema tiene que desplegarse correctamente, estabilizarse, controlarse aerodinámicamente y seguir transmitiendo datos de manera autónoma. El desafío es que miles de cosas tienen que salir bien al mismo tiempo”. La clasificación de este grupo platense no fue casualidad, sino que en su informe técnico inicial, denominado Preliminary Design Review, obtuvo un puntaje sobresaliente de 95,04%. Bautista Hernández explicó el éxito en esta etapa: “Creemos que el jurado pudo notar un desarrollo muy completo, con un trabajo de más de 200 páginas donde los requerimientos estructurales y electrónicos fueron cumplidos con éxito y todas las preguntas de los jueces fueron respondidas correctamente”.

La complejidad técnica del dispositivo radica en su “cerebro” autónomo, del que Olivito detalló el proceso: “El CanSat lleva una computadora pequeña que recibe información de varios sensores, principalmente GPS e IMU para la navegación. Con esa información, el software estima el error de la trayectoria y determina si necesita corregir el rumbo mediante dos servos conectados a las líneas de control del parapente”. Esta toma de decisiones en tiempo real, mientras el artefacto desciende a gran velocidad, requiere una sincronización perfecta entre el hardware y el software. Para los integrantes, la transición de la teoría académica a la práctica de un sistema real fue transformadora. “Haber llegado a una final internacional demuestra que el nivel técnico que tenemos en Argentina está a la altura de cualquier equipo del mundo“, afirmó el joven.

La dinámica de trabajo detrás del proyecto es una lección de gestión interdisciplinaria, por lo que Santamaría describió la organización del equipo: “Nos dividimos en subequipos: aeroespacial, electrónica y software. Aunque cada grupo trabaja en su especialidad, las reuniones generales son fundamentales. Muchas veces terminamos trabajando entre varias áreas al mismo tiempo, especialmente en temas de telecomunicaciones o control”. La dedicación fue total, ya que desde el inicio del proceso a fines de 2025, el grupo sacrificó gran parte de sus vacaciones. “Muchas veces nos quedábamos hasta las 2 o 3 de la mañana trabajando en el documento técnico, haciendo correcciones o revisando detalles. No lo vemos como un sacrificio, sino como una oportunidad para aprender“, relató.
Los problemas financieros para viajar a Virginia
El orgullo de representar a la universidad pública atraviesa todo el proyecto, algo con lo que Pérez Cerutti subrayó la importancia del rol de la institución: “Somos el único equipo en representación de la Universidad Pública Nacional y Gratuita. En el particular momento que estamos atravesando con las políticas de financiamiento, es muy importante darle visibilidad a nuestros logros, ya que queda en evidencia que los ingenieros de la universidad nacional son excepcionales”. Sin embargo, el entusiasmo choca con la realidad presupuestaria. La brecha económica para que los diez integrantes y su profesor, Juan Luis Rosendo, puedan trasladarse a Estados Unidos es el último obstáculo por sortear. Pagani detalló el panorama: “Hoy el mayor problema es terminar de cubrir los costos del viaje: los vuelos, la estadía, la logística. Estamos buscando sponsors y cualquier tipo de ayuda suma”.

El equipo ofrece diversas formas de vinculación para empresas o particulares interesados en colaborar. “Incorporamos los logos de las empresas en las remeras, en el material o en la placa electrónica que viajará“, explicó Pagani. El objetivo no es solo financiar este viaje, sino fortalecer el ecosistema de innovación del Club de Robótica de la FI-UNLP, donde Aquino Jurado ya proyecta el futuro post-competencia: “Esperamos motivar a más gente a sumarse, ya que es un espacio muy útil. Tenemos pensado seguir trabajando en proyectos interdisciplinarios y hacer algo en conjunto con el grupo de Cohetería Experimental de la facultad”.
Cómo ayudar a los estudiantes de la UNLP
El equipo dispuso canales de contacto para quienes deseen colaborar, entre ellos un correo electrónico (cdr.fiunlp@gmail.com) y su cuenta de Instagram (@cansatunlp_cdr). El reloj corre para los estudiantes platenses, quienes trabajan en la fase final de construcción y pruebas mientras gestionan su propia logística internacional. La proeza de este grupo no es solo un logro académico, sino una prueba fehaciente del capital humano que se forma en las aulas de la universidad pública argentina.

Con un trabajo que integra electrónica, programación, dinámica de vuelo y gestión de proyectos, los diez estudiantes se preparan para el gran examen en Virginia. Su participación no solo busca un galardón, sino demostrar, bajo los estándares de la NASA, que el talento y la curiosidad son motores capaces de superar cualquier frontera, incluso las más exigentes del ámbito aeroespacial. La historia del CanSat UNLP CDR es, fundamentalmente, la crónica de un esfuerzo colectivo que, contra todo pronóstico, busca dejar su huella en el espacio y en el desarrollo tecnológico del país.
Otras noticias de La Plata
Experiencia inmersiva. El Coliseo Podestá estrenó una obra que recorre pasillos, camarines y patios históricos del teatro
Bellas Artes. Finalizan las reformas del Museo Pettoruti de La Plata, que reabre, por ahora, solo para visitas guiadas
Fuera de control. Detuvieron a un hombre por hacer maniobras peligrosas con el auto y atacó a golpes a los agentes
1Cuándo empieza la Semana de Mayo y qué se celebra día por día
2De qué lado se usa la escarapela en los actos escolares
- 3
Daniel López Rosetti: “El hacerse mala sangre puede mitigarse si uno adopta una visión estoica frente a las frustraciones diarias”
4El Sanatorio Finochietto cerró su servicio de maternidad: dio de baja obstetricia y neonatología








