Por qué la montaña puede ser una escuela de vida fantástica
En el marco de Aprendemos juntos 2030 —la iniciativa de BBVA para un futuro más verde e inclusivo— los reconocidos montañistas Carlos Soria y Karla Wheelock comparten sus inspiradoras experiencias sobre lo que significa escalar, hacer cumbre, fracasar y volverlo a intentar.
Coraje, fortaleza, ilusión: todo eso y más transmite Carlos Soria, el escalador español que a sus 83 años sigue siendo protagonista del mundo montañístico, entre otras muchas razones porque el año pasado volvió a intentar hacer cumbre en el Dhaulagiri, el penúltimo monte que le falta para completar “los Catorce”, como se conoce el listado de montañas que superan los 8 mil metros. El caso es que Soria es hoy inspiración para muchos y leyenda para toda una generación.
“Si solo se tratara de subir cumbres escalar sería muy poco. Hay muchas vivencias a través de las escaladas: los viajes, conocer gente y otras maneras de vivir y dejar buena huella por el mundo”, contó a puro entusiasmo en una conversación en el marco de “Aprendemos juntos”, la plataforma de BBVA que a través de “las mentes más brillantes” de las ciencias, las artes, las humanidades, los deportes y la filosofía comparte una gigantesca cantidad de contenidos que nos animan a luchar por una sociedad más inclusiva y respetuosa con el planeta.
Soria debió trabajar desde muy chico para ayudar a mantener a su familia. Nacido en 1939, le tocó crecer en el contexto de la durísima posguerra española. Primero fue encuadernador, luego tapicero y a los 14 años pudo irse a sus primeras vacaciones con un amigo porque le habían prestado una lona con la que, sumándole unos palos, supo coser con una aguja curva para fabricar una carpa. “Pasamos quince días en La Pedriza y en aquel momento me dije ‘esto es mi mundo, es mi vida’”, recordó quien desde hace unos años desarrolla un proyecto de ayuda a diferentes escuelas de las zonas que visita.
“La preparación física es fundamental”, enfatizó en otro pasaje de la charla. Y dijo también que la fuerza de voluntad la obtiene muy fácilmente, ya que lo que hace —sencillamente— le encanta. “Algo que me ha enseñado la naturaleza y el deporte en la montaña es a no preocuparme por las cosas que no vale la pena preocuparse. La naturaleza me ha dado esa tranquilidad de vivir momentos difíciles y saber buscar la situación para salir de ellos”, reflexionó.
Karla Wheelock: “Cada quien tiene su propia montaña”
Karla Wheelock fue la primera mujer latinoamericana que consiguió alcanzar la cima del Everest por su cara norte. Y en 2005 se convirtió en la primera iberoamericana en conquistar la cumbre más alta de cada continente. En los 90 Wheelock rompió todas las barreras para las mujeres en el alpinismo y hoy es, además, emprendedora social, educativa y medioambiental. De la mano de Aprendemos juntos 2030 de BBVA compartió su experiencia en una inspiradora charla en la que habló de superación, determinación y desarrollo personal, subrayando que tanto en el montañismo como en la vida su lema es “Tu actitud determina tu altitud”.
“No vine a reclutar alpinistas —empezó alertando a los asistentes—. Y no lo voy a hacer por una sencilla razón: todos y cada uno tienen su propia montaña. Cada sueño, cada meta, cada proyecto es una montaña”.
“Cuando subí el primer cerrito la montaña me enseñó que desde la cumbre, la perspectiva cambia. Que lo que antes parecía imponente e importante, de pronto se ve muy pequeñito. Y no solo eso: se amplían tus horizontes y desde la cima empiezas a ver nuevas montañas que siempre han estado ahí, pero ves por primera vez. Y se vuelven metas posibles de alcanzar. Empiezo subiendo esos pequeños cerros y busco quien me quiera enseñar a subir montañas”, continuó.
Según Wheelock uno de sus principales aprendizajes tuvo que ver con que la fortaleza de un montañista “no radica ni en sus músculos, ni en su estatura, ni en su capacidad de cargar. Radica en la capacidad de adaptación. También que a veces, en este mundo de inmediatez, de querer soluciones rápidas, de estar pensando en que los protagonismos son los que realmente nos satisfacen, la naturaleza te enseña que todo tiene un ritmo, que todo tiene su momento y que todo es colaboración”.
Aprendemos juntos 2030 la iniciativa educativa y transformadora de BBVA que a través de este tipo de charlas y apelando a la experiencia de referentes en disciplinas de lo más diversas trabaja con la meta de poner al alcance de todos las oportunidades de esta nueva era. “La meta más importante del proyecto es fomentar la educación a través de la sostenibilidad, para ayudar a las personas a construir un futuro más verde e inclusivo”, comentan quienes llevan adelante la plataforma que cuenta con el reconocimiento de Naciones Unidas por su contribución a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
“Yo creo que el gran aprendizaje que he recibido de la montaña y de la naturaleza es que todo lo que hagamos tiene que servir para algo más —finalizó Wheelock en línea con ese espíritu—. Que nosotros no podemos ser el fin último de nuestras metas y de nuestros proyectos. Y que todo lo que somos tiene que ser puesto al servicio de los demás”.
______________________________________________________
Content LAB es la unidad de generación de ideas y contenidos de LA NACION para las marcas con distribución en sus plataformas digitales y redes sociales. Este contenido fue producido para un anunciante y publicado por el Content LAB. La redacción de LA NACION no estuvo involucrada en la generación de este contenido.




