Por qué se enfrentan las tribus
Los especialistas advierten sobre el surgimiento de una floggerfobia
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Primero fueron los emos. Les pegaban por ser seres tristes. Y en torno a esa consigna se formó una nueva tribu urbana que cosechó adeptos en todo el mundo: los antiemos.
El movimiento flogger , en cambio, surgió hace dos años en la Argentina y la moda se extendió a otros países, como Uruguay y Chile. La floggerfobia no tardó en brotar en el país y convocó a integrantes de otras tribus urbanas, como los cumbieros o los rastafaris e incluso a adolescentes que no comulgan con ninguna de las tribus.
"No se trata de un enfrentamiento ideológico. Es una cuestión de clases. Los floggers en general pertenecen a clases medias y altas y los varones no adoptan un look muy masculino. Ellos no son violentos, sino que están siendo receptores de violencia. Desatan bronca en sectores económicos más desfavorecidos", opinó María José Hooft, responsable de la cátedra Subculturas Juveniles del Instituto Bíblico del Río de la Plata, autora del libro Tribus urbanas.
Los floggers son adolescentes que pasan sus días sacándose fotos y subiéndolas a Internet en su fotolog . Se visten con pantalones chupines, ropa de marca, aman el glamour y los colores vivos, usan lentes de sol llamativos y peinan el 80 por ciento de su cabellera hacia un mismo lado.
Algunos de ellos alcanzaron fama y fueron contratados por sumas millonarias por marcas como Nike para ser la cara de su campaña publicitaria. Otros cosecharon seguidores que pagan por verlos en desfiles o simplemente les giran dinero, les pagan sus consumos en Internet y les agradecen una y mil veces "por existir".
"Hay mucha violencia social reprimida y la figura del flogger abre la puerta para desatar esa violencia. A quienes los agreden les genera bronca que sean adolescentes que tienen todo y que se hacen famosos y ganan plata por no hacer nada. Ese es el argumento", explica Hooft. Por temor a ser atacados por grupos antifloggers , algunos integrantes de esa tribus ya no se visten como sus pares si salen solos.
"Muchas veces se identifica a las tribus como grupos violentos, y no es así. Algunos representantes pueden ser agresivos, pero la tribu es un grupo de pertenencia y de construcción de la identidad. Los emos han sido el grupo de reinserción de chicos que habían sido marginados. Lo violento y peligroso es que existan adolescentes sin grupo de pares. Un adolescente sin amigos con un arma cerca es un Bowling for Columbine en potencia", explica Marcelo Urresti, sociólogo de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, que dirige una investigación acerca de las nuevas tribus.



