
Presunto fraude con obras públicas
Aseguran que por las tareas en una estación de bombeo de La Boca se pagaron 540.000 pesos, pero nunca fueron realizados
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Un nuevo caso de presunto fraude con obras hidráulicas que se pagaron pero no se ejecutaron volvió a sacudir al Gobierno de la Ciudad y amenaza con desatar un escándalo político de proporciones en la Alianza porteña.
Esta vez, las sospechas recaen sobre los trabajos que debería haber realizado la empresa Gualtieri en una estación de bombeo de La Boca, por los que se pagaron, con fondos prestados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), 540.000 pesos.
A una semana de la denuncia de obras no realizadas en la zona inundable de Belgrano, por las que se pagaron 1.500.000 pesos y que determinaron la separación de sus cargos de dos funcionarios y una denuncia penal, apareció este nuevo caso de presunta defraudación que ya investiga el procurador general de la Ciudad y que también sería elevado a la Justicia.
Se trata de la construcción de recintos estancos o reservas de agua que servirían de base para el emplazamiento de la estación de bombeo número cinco del sistema para evitar inundaciones, que funcionará al final de la calle Perdriel, a la vera del Riachuelo, en La Boca.
Allí sólo hay un terreno desocupado. No se observaron movimientos de tierra ni señales que indicaran que estaría por comenzar una obra.
Según un informe reservado de la Secretaría de Obras y Servicios Públicos porteña, al que accedió La Nación , "luego de un relevamiento in situ , se comprobó que el rubro "recintos estancos para excavaciones" del contrato fue certificado el 82,96 por ciento (539.842,97 pesos) del contrato de la obra La Boca-Barracas".
De acuerdo con el escrito, firmado por Osvaldo Busca, director de la unidad ejecutora de la obra, el monto total que se presupuestó y que fue obtenido por un préstamo del BID fue de 650.726,82 pesos, "pero no se ha realizado ni ha comenzado ninguna obra".
Busca califica como "exagerada" la certificación de casi el 83 por ciento del total de los trabajos que fue firmada en diciembre de 1998 y en enero de 1999.
"No encontramos documentación contractual ni antecedentes que justifiquen el procedimiento realizado ni el valor asignado", sostuvo en su informe.
El origen de la denuncia
El secretario de Obras y Servicios Públicos, Abel Fatala, explicó cómo se originó esta segunda denuncia que podría involucrar a más funcionarios e inspectores del área.
"Debido a la investigación que encaramos por las obras hidráulicas que no se realizaron, nos encontramos con irregularidades en las obras previstas en el barrio de La Boca que ya deberían estar terminadas y cuyos pagos fueron librados por la Tesorería."
El funcionario no descartó que, a partir de esta investigación, "aparezcan todavía más casos de obras por las que se pagaron miles de pesos, pero nunca se concretaron".
Según la denuncia, el responsable de la certificación es el ingeniero Horacio Arrieta, ex jefe de inspección de las obras hidráulicas en La Boca y Barracas.
"En los certificados emitidos en diciembre de 1998 y enero de 1999 aparece la firma de Arrieta. Creemos que el procurador general (Juan Carlos López) lo citará a declarar, ya que dio por hechas las obras de los recintos estancos y cualquiera puede ir a comprobar que allí no hay nada", agregó Fatala.
En esa fecha, el titular de la Secretaría de Obras y Servicios Públicos era el ingeniero Nicolás Gallo, y Hugo Clause estaba a cargo de las obras hidráulicas.
Este último ex funcionario recordó que "las obras estuvieron paradas, ya que por la zona de la obra pasa un cable que había que correr y también había que trasladar un jardín de infantes". El informe de Busca sostiene que no se había previsto la utilización de tablestacas (láminas de hierro que sirven para contener el terreno donde se construiría el recinto), que también fueron certificadas en forma irregular, ya que "su depósito en el lugar no ha sido verificado".
El ex subsecretario contraatacó: "El contrato preveía el pago por acopio de tablestacas y las mismas están en el obrador de Gualtieri, cerca de la zona de la obra".
Clause ya se había enfrentado con Fatala por la denuncia de este último sobre el presunto fraude con obras hidráulicas, de lo que dio cuenta La Nación una semana atrás.
"Fatala se equivoca:durante mi gestión nunca se pagó por obras que no se realizaron. No sé qué busca con todo esto", lanzó Clause.
"Tenemos elementos contundentes para comprobar que se certificaron trabajos que hoy no existen: ellos lo deberán probar", retrucó Fatala.
Este ir y venir de denuncias desnudó la ríspida relación que mantienen las actuales y las anteriores autoridades de Obras y Servicios Públicos, que, aunque cueste creerlo, pertenecen a la Alianza porteña.
Colaboradores de Fatala y de Clause no descartaron que si en los próximos días sube la temperatura del enfrentamiento, "intervengan Nicolás Gallo (actual secretario general de la Presidencia) y el propio jefe de gobierno, Aníbal Ibarra".
¿Hasta dónde piensa llegar con las denuncias?, se le preguntó a Fatala. "No vamos a encubrir a nadie, sea del partido político que sea; todas las irregularidades que encontremos serán enviadas para que las investigue el procurador y, si es necesario, irán a la Justicia."






