
Previene hechos de violencia al tratar a la familia en disolución
Es un equipo terapéutico de San Isidro
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Sin la ayuda de ellos no hubiera podido salir adelante. Un juez separó a sus hijos de ella y le otorgó la tenencia al padre. Con ayuda del centro, volvió a ver a sus cuatro chicos, que después del colegio van a su casa y pasan con ella las tardes.
El Centro de Investigación, Prevención y Asistencia de Menores en Riesgo (Cipamer) abrió sus puertas en San Isidro hace casi 20 años. Allí, un grupo de profesionales voluntarios dona su trabajo para tratar a familias en riesgo. Psicólogos, docentes, psiquiatras, psicopedagogos, sociólogos, abogados y educadores realizan terapia familiar a grupos sin recursos.
Hace 20 años, la Comisión de Minoridad y Familia del Colegio de Abogados de San Isidro se reunía una vez por semana, dos o tres horas. El psiquiatra y terapeuta familiar doctor Carlos Díaz Usandivaras incluyó en las discusiones jurídicas el debate interdisciplinario, junto con el juez de menores Juan Carlos Fugaretta.
"Solamente hablar de la cuestión no nos dejaba conformes, pero como departamento de la comisión no podíamos hacer más -recuerda Usandivaras-. Al año nos dieron el uso de esta casa y nos independizamos."
Así empezaron a recibir casos, derivados de los tribunales de menores, de familia, defensorías, escuelas y hospitales de la zona, que se relacionaban con hechos de violencia, fugas del hogar, abuso sexual, deserción escolar, anorexias, embarazo precoz, adicciones. Hoy llevan adelante terapias en una docena de familias. "Nunca fuimos económicos desde el punto de vista del esfuerzo de los profesionales", agrega Usandivaras.
Un equipo interdisciplinario de psicólogos, abogados, sociólogos, trabajadores sociales. psicopedagogos y docentes trabaja voluntariamente, donan un día de trabajo semanal a Cipamer para la atención de las familias con menores. Se trata de familias que no pueden acceder a tratamientos particulares. Los que pueden, pagan un bono de cinco pesos, que sirve para ayudar a otras familias, que muchas veces no tienen ni para el transporte.
Es un trabajo que requiere mucha paciencia, mucha cautela. Pero sus resultados los llenan de orgullo. "Las familias se hacen cargo de esos chicos y de los otros menores que haya en la casa. El trabajo nos asegura que esos menores no reincidan y, a la vez, la familia se transforma en una red que hace prevención", considera Susana.
Hace cinco años que se agregó un nuevo desafío: el trabajo de mediación familiar terapéutica. En los casos de separaciones muy conflictivas, los profesionales trabajan para que los niños no pierdan contacto con alguno de sus padres. Trabajan con unas 20 familias.
En todas las clases sociales
"Nuestro objetivo es que los chicos puedan seguir teniendo un papá y una mamá, tan necesarios para prevenir problemas de conducta más arriba citados", explica la socióloga y mediadora familiar Teresa Moons.
Cuando LA NACION visitó Cipamer, una mediadora y una terapeuta entrevistaban a una pareja que, en plena separación, discutía y discutía. Desde la cámara Gesell (un dispositivo que permite la observación a través de un vidrio espejado), un grupo de terapeutas seguía la discusión y el acuerdo de encontrarse en la próxima cita con el hijo de ambos.
"Cuando los casos empiezan a resolverse, comenzamos a espaciar las entrevistas de seguimiento", adelanta Usandivaras. "En el área de docencia vienen estudiantes de la Facultad de Servicio Social de la Universidad de Belgrano, a ver casos y a empaparse de práctica", señala el presidente.
"Cambió el nivel sociocultural -explica Usandivaras-. Antes los problemas de violencia afectaban a los grupos marginales. Ahora alcanza a la clase media baja y a mucha gente de clase media."
Para seguir atendiendo a más familias, el centro necesita ayuda. Su teléfono es el 4732-0974.
Voluntarios
Para dar una mano
- Feria navideña: en el comedor El Amor de Jesús, de San Cristóbal, comen todos los días 100 personas. Se mantiene con donaciones y algunas raciones que entrega el gobierno porteño. Se les cae a pedazos el cielo raso y necesitan repararlo solidariamente. Además, precisan un termotanque, ya que el que poseen está picado. Quienes puedan ayudarlos deben comunicarse con Olga Fiore, su directora, al 4941-0124. Fiore también pidió voluntarios para atender y recibir a la gente.
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- Cena anual: en Santa Rafaela María Fundación viven chicos en situación de riesgo. Mañana realizan su cena anual para recaudar fondos. Este año contarán con el espectáculo de los artistas Baglietto-Vitale. La entrada cuesta 50 pesos y quienes quieran adquirirlas deben llamar por el 4742-8331, de lunes a viernes, de 8 a 16. Su página web es www.fsrafaelamaria.com






