
Prohibido estacionar, menos para funcionarios y policías
En el centro, muchos autos "oficiales" transgreden las leyes y no se los multa
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En el microcentro porteño no está permitido el estacionamiento vehicular, salvo -al menos es lo que se ve- para algunos policías y funcionarios políticos y judiciales. Pese a que numerosos carteles advierten sobre tal prohibición en esa zona, autos particulares y de organismos oficiales se alinean por horas junto a las aceras sin que se les hagan las correspondientes multas.
Una sirena sobre la guantera; un carnet del Círculo de Suboficiales de la Policía Federal Argentina en la luneta; talonarios de multas de tránsito ubicados bien a la vista; letreros que dicen "vehículo oficial" de la Nación, de la ciudad o del Poder Judicial, amparados muchos de ellos en ordenanzas que ya no rigen más.
Estos, entre otros, son ejemplos de los mensajes explícitos que parecen alertar a los uniformados de turno sobre aquellos rodados mal estacionados que, a juicio de sus propietarios o choferes, no deben ser multados ni acarreados por las grúas. Y todo indica que esa advertencia se cumple a rajatabla, pues a la mayoría de esos autos no se les labran infracciones cuando estacionan en sitios no permitidos, por ejemplo junto al Cabildo o a un banco.
La ordenanza 32.876 prohíbe el estacionamiento en el microcentro, donde la tarifa por hora en un garaje cuesta alrededor de 8 pesos. "No existe el libre tránsito y estacionamiento en la ciudad; todos esos permisos que están en los autos no son válidos. En el Código de Tránsito porteño sólo se prevé la reserva de un sitio, como ser: un juez podrá estacionar frente a su juzgado, en un lugar debidamente señalizado. Pero si en esa cuadra está prohibido el estacionamiento, no podrá hacerlo", dijo a LA NACION Eduardo Moreno, subsecretario de Transporte de la ciudad.
Ayer, poco después del mediodía, cuatro vehículos estaban estacionados frente a la Casa Rosada, en Rivadavia y 25 de Mayo, en la puerta del mismísimo Banco Nación. Dos de estos rodados, sin el conductor a bordo, tenían un cartel colocado en el parabrisas: "Presidencia de la Nacion". A 30 metros de allí, había un policía que custodiaba la zona. Cuando se le preguntó si un ciudadano común y corriente podía dejar el automóvil en ese espacio, fue categórico: "Frente a un banco, nunca; además, el cordón está pintado de amarillo". ¿Y los vehículos oficiales? Bien, gracias.
En la calle Perón, entre 25 de Mayo y San Martín, había seis automóviles particulares estacionados con "objetos identificatorios" de la Policía Federal, como la baliza portátil que se pone en el techo para identificar que ese auto participa de un operativo. Esta vez estaba colocada bien visible, pero en el interior. Además, había allí otros tres rodados del gobierno nacional y uno de la ciudad. También se le preguntó a un policía a cargo de custodiar la zona si se podía estacionar "por un rato" en un lugar, vaya paradoja, prohibido. La respuesta fue inmediata: "No".
-Acá hay muchos autos estacionados y ninguno tiene multas...
-Porque son autos oficiales. Estos, por ejemplo, son de la policía -contestó bien convencido el oficial.
En Bolívar 1, sede de la jefatura de gobierno porteño, y también en la Avenida de Mayo al 500, en ambas manos, cuatro camionetas con el logo del gobierno de la ciudad y otros siete automóviles permanecían estacionados ayer sin riesgo aparente de ser acarreados por ninguna grúa.
"Si es así, estaban en infracción; no pueden estar allí. La semana pasada, la grúa se llevó varios automóviles de funcionarios", dijo el subsecretario de Transporte. Incluso, algunos funcionarios nacionales se quejaron con sus pares de la ciudad por esta situación, según pudo saber LA NACION.
Hay más: en la calle 25 de Mayo, entre Perón y Corrientes, hay un lugar reservado al parecer para otro sector que gozaría del beneficio de ser autoridad pública: el Poder Judicial de la Nación. Siete vehículos estaban estacionados ayer por la tarde en ese tramo: uno frente al Banco Ciudad, con su respectivo cartón de identificación detrás del parabrisas. En esa zona hasta hay vallados para reservar lugares. "Tampoco pueden estar allí, ya que hay un cartel que prohíbe estacionar", aseguró Moreno.
La ordenanza 32.876 prohíbe el estacionamiento "en la zona comprendida por las avenidas de Mayo, Leandro N. Alem, Córdoba y Carlos Pellegrini (...)". Los que deben hacer cumplir la norma son la policía y el Cuerpo de Agentes de Control de Tránsito de la ciudad.
Consultado sobre el tema, el secretario de Comunicación de la Policía Federal, Sebastián Seggio, dijo a LA NACION: "Los policías dejan los autos allí porque, además de su turno de ocho horas, hacen trabajo adicional en el centro y regresan a sus hogares de madrugada, en su mayoría s en el segundo cordón del conurbano, cuando casi no hay medios de transporte. Con la inseguridad que hay, estos policías, muchos jóvenes, si no vienen con su autito, son blancos fáciles".
En el Ministerio de Justicia y Seguridad de la ciudad indicaron que los agentes estuvieron haciendo multas sobre Suipacha, Esmeralda, Córdoba, Leandro N. Alem y 9 de Julio. "Se controla mucho el estacionamiento indebido", dijo Matías Molinero, subsecretario de Seguridad Urbana de la ciudad. El gobierno local anticipó que en las próximas semanas pondrá un sticker rojo en los parabrisas de los automóviles que estén mal estacionados, además de multarlos, y que se sumarán nueve grúas estatales.



