Quiénes son, cómo piensan y por qué se enfrentan los jefes de campaña
Provienen de las áreas más diversas y sólo coinciden en hacer ganar a su representado
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"Aníbal siempre da la cara", dice uno. "Mauricio es un pibe más", afirma el otro. "Patricia no le tiene miedo a nadie", apunta un tercero. "Cristian es perseverante con lo que se propone", acota la cuarta.
Esas y otras muchas cosas dijeron a LA NACION los jefes de campaña de los candidatos a jefe del gobierno porteño mejor ubicados en los sondeos. Son Carlos Campolongo (Aníbal Ibarra), Juan Pablo Schiavi (Mauricio Macri), Javier Goñi (Patricia Bullrich) y Leonora Colombo (Cristian Caram). Los voceros de Luis Zamora no respondieron a la requisitoria de este diario.
Ya en el tramo final de la contienda, mientras cientos de afiches, gigantografías y carteles lumínicos invaden la ciudad, y los spots televisivos y radiales se multiplican en casi todos los programas, los consultados se explayaron sobre los mensajes con los que pretenden conquistar los votos porteños. Tampoco faltaron las acusaciones.
"Si Ibarra viviera en Catamarca, Barrionuevo sería un poroto", disparó Schiavi. "No recuerdo una campaña con tanta violencia como ésta, en la que todas las noches hay 20 equipos de trabajo -en su mayoría de empleados municipales, que pagamos todos- que salen a despegar nuestros afiches o a pegar los que dicen "Macri es igual a Menem"", dijo.
El contraataque de Carlos Campolongo, desde el comando de campaña de Ibarra, llegó de inmediato: "Desconozco lo que afirma Schiavi, pero me parece muy bien que juegue el papel de carmelita descalza cuando puede verse claramente el volumen de campaña pública y sucia que ellos hacen, incluso con spots de partidos inexistentes. Además, ya gastaron más de seis millones de pesos, lo que es un despilfarro obsceno.
"Ibarra da la cara, no inventa partidos ni pega afiches sin identificación -dijo Campolongo-. Yo tampoco creo que se pueda fabricar un candidato ni que la campaña tenga efectos mágicos. Nosotros trabajamos con este concepto de un nuevo Ibarra que reúne experiencia y futuro a la vez."
Fortalezas y debilidades
Según dijo Campolongo, encuestas e investigaciones les permitieron advertir que "una de las fortalezas de Ibarra es la honestidad y una de sus debilidades, que no se conoce tanto la gestión que realizó, que debía hacerse más visible. Por eso -aclaró-, uno de nuestros últimos slogans es: "Por lo que estamos haciendo y por lo que vamos a hacer"".
Para Schiavi, "Ibarra sólo se despertó en el último mes; su gestión ha sido inexistente. En cambio, Macri llega con un plan de acción, no sólo para arreglar los baches y podar los árboles, sino también para crear empleo, para que la ciudad sea más activa y se despierte, concepto que aparece en uno de los spots televisivos".
Otro eje de la campaña fue mostrar a Macri cerca de la gente, ya que, según asegura Schiavi, si bien "el fútbol ha sido un gran facilitador, algunos todavía creen que no es un personaje común, pero en realidad es un pibe más, sensible y tímido".
Los jefes de campaña de Bullrich y Caram, en tanto, evitaron la polémica con Ibarra y con Macri para alejarse del escenario de polarización, que ambos calificaron de "falso" .
"Una mujer, una ciudad: la única opción", es uno de los slogans de los afiches y avisos audiovisuales que promueven a Bullrich. "La idea fue asociar a Patricia como mujer y la ciudad, con los atributos y valores que hacen falta para gobernarla", sostuvo Goñi. En uno de los spots televisivos, Bullrich mira a cámara y dice: "No me tembló la mano para enfrentar a los sindicalistas" y al final invita a no elegir entre "lo malo conocido y lo peor por conocer", refiriéndose así a Ibarra y a Macri, respectivamente.
Según su asesor, "hay una situación de disvalor en cuanto a la mujer en la gestión pública. Pero Patricia demostró que puede hacerlo: cerró la cárcel de Caseros y descubrió las mafias del Servicio Penitenciario".
"Buenos Aires, una ciudad para vivir" es otro de los ejes de campaña de Bullrich. "Ella quiere una ciudad sin chicos de la calle, sin cartoneros, sin piqueteros. Pero no desde un discurso de derecha, porque propone que la ciudad vuelva a ser un lugar de oportunidades, de convivencia", expresó.
Colombo definió la campaña de Caram como "dual". Según explicó, "una parte muestra la renovación del radicalismo. Por eso -sostuvo- abandonamos la estética tradicional del partido, con los colores rojo y blanco, y estamos usando básicamente el azul. "El otro eje es Caram, que reúne juventud más experiencia como legislador, desde 1997", dijo. "Y su libro sobre la ciudad, que demuestra que es el único que tiene un plan de gobierno", agregó. En un spot televisivo, Caram dice: "Mucha gente cree que los únicos candidatos son Macri e Ibarra, pero yo le pido que el 24 de agosto vote convencido, con libertad. Porque para elegir entre dos hay tiempo".
De profesiones disímiles
Sus títulos universitarios poco tiene que ver con su actual tarea. Como estudiantes, casi ninguno sospechaba que hoy estaría de aquí para allá, entre agendas apretadas y teléfonos celulares que no cesan de sonar.
En ese sentido, quizá la profesión de Juan Pablo Schiavi, de 46 años, resulte la más curiosa: ingeniero agrónomo. Pero ya participó de las campañas justicialistas de Italo Luder, Carlos Grosso y José Manuel de la Sota. También lo hizo en la campaña de José Octavio Bordón, en la que trabajó con quien hoy está en la vereda de enfrente, Carlos Campolongo, que fue jefe de campaña del entonces candidato presidencial del Frepaso, en 1995. Schiavi trabaja junto a Macri desde hace más de tres años, cuando lo convocó para el armado de la Fundación Creer y Crecer.
Con 56 años, Campolongo es psicólogo y abogado. Es legislador y profesor universitario y, antes, trabajó también como periodista.
Javier Goñi, de 35 años, es profesor de historia, pero hace cinco años que no dicta clases y no pudo terminar la licenciatura en la Universidad de Luján. Conoció a Bullrich cuando ésta llegó al Ministerio de Trabajo, en 2000. Goñi se desempeñó allí como coordinador de Formación Profesional, cargo al que accedió tras pasar por la Juventud del Frente Grande y la Fundación Auyero.
La única que se recibió de licenciada en Ciencias Políticas (quizá la materia más afín) es Leonora Colombo, que a los 29 años es la más joven de los jefes de campaña. Milita en el radicalismo desde los 19 y empezó a trabajar como asesora de Caram en 1998. También es estudiante de abogacía.






