
Reducen el horario de trabajo de los policías
Rubén Santos aseguró que no afectará la seguridad
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Los policías de las comisarías de la ciudad de Buenos Aires reducirán su horario de trabajo y, según lo prometido, la medida no afectará la seguridad de los vecinos. Para pemitirles hacer horas adicionales y así cubrir el descuento del 13 por ciento que sufren sus salarios por el ajuste, los efectivos de la Policía Federal trabajarán desde ahora en turnos fijos de seis horas por día, con un día de descanso semanal, en lugar de las ocho horas que hacían hasta ahora.
Así lo dispuso el jefe de la Policía Federal, comisario general Rubén Santos, luego de escuchar las propuestas del superintendente de Seguridad Metropolitana, Raúl Roberto Andreozzi, que venía recogiendo las inquietudes de los jefes de las distintas comisarías.
Santos reconoció ayer que el horario de servicio "se redujo por una cuestión estratégica, teniendo en cuenta las reducciones de sueldos", y también para darle la opción al personal "para que complemente sus haberes con el servicio de policía adicional".
Históricamente, la Policía Federal trabajó turnos de seis horas, denominados cuartos. Es decir que las dotaciones cubrían el horario de 6 a 12, de 12 a 18, de 18 a 0 o de 0 a 6. Todos los efectivos tenían un franco semanal y cada cuatro semanas gozaban de un franco largo de tres días. Pero esas seis horas eran rotativas, es decir que el policía trabajaba una semana a la mañana, otra a la tarde y otra a la noche, lo que no les permitía tener adicionales fijos y alteraba su vida extralaboral.
Primer cambio
Hace 19 meses, como prueba, Santos cambió el horario y estableció tercios de ocho horas cada uno, fijos, con un franco semanal. Esto provocó una recarga de trabajo y una disminución en la posibilidad de hacer horas adicionales, las que representan en el bolsillo del policía unos 400 pesos en promedio, según dijeron a LA NACION fuentes del Departamento de Policía.
La idea que ahora avaló Santos es permitir que los policías realicen otros trabajos de seguridad, contratados por bancos, hoteles, empresas y clubes de fútbol, entre otros, de modo que lo que el Estado les descuenta de sus sueldos lo compensen con lo pagado por las empresas privadas.
Las horas adicionales son pagadas a la tesorería de la Policía Federal y liquidadas por una dependencia específica a quien las realiza.
Hasta ahora esas horas no fueron afectadas por el recorte del 13 por ciento, excepto las que se realizan en entidades oficiales.
Santos justificó el cambio de horario como una "adecuación" a los tiempos de ajuste.
El comisario general negó que la medida apunte a "disminuir la eficiencia" ya que, según dijo, se les exige a los efectivos que "no disminuyan su capacidad de trabajo".
Santos volvió a negar que exista malestar en la Policía por el recorte salarial. Sin embargo, entre los suboficiales de las seccionales porteñas el desánimo fue manifestado en voz baja, sin que esto signifique un desacato, dijeron fuentes policiales a LA NACION.
El jefe policial también descartó que la reducción horaria pueda tener como consecuencia un aumento de la inseguridad en la Capital Federal.
"No creo que en ningún lugar del mundo alguien disfrute de que le disminuyan su sueldo. La policía es una institución que sufre y quizá sufre más que un descuento con la pérdida de sus hombres, y aún sufriendo la pérdida de un hombre sigue con la misma fuerza trabajando", agregó. Según el comisario general Santos, "más allá de que el recorte de salarios no le signifique un agrado al policía, no tiene una disminución en sus condiciones profesionales".
El cambio de horario, por el contrario, fue bien recibido por los suboficiales con un nuevo ánimo, porque el horario anterior les ocasionaba jornadas de trabajo de hasta 20 horas entre las de servicio y las adicionales.
Rubén Santos
- "Más allá de que el recorte de salarios no le signifique un agrado, el policía no tiene una disminución de sus condiciones profesionales. "





