Residentes de Nordelta critican el ingreso del transporte público

En Nordelta hay una línea de transporte privado que hace un recorrido interno
En Nordelta hay una línea de transporte privado que hace un recorrido interno Fuente: LA NACION - Crédito: Fabián Marelli
Temen que se vulnere la seguridad del complejo y que los colectivos contaminen la zona; preparan un proyecto alternativo para que haya más unidades de chárteres y con mayor frecuencia
Andrés Krom
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7 de diciembre de 2018  

Están enojados. Dicen que los desarrolladores y el municipio no los escuchan. Y tienen un plan alternativo para mejorar la oferta de transporte de pasajeros en este exclusivo barrio cerrado de Tigre. Los vecinos de Nordelta afirman que quedaron en medio de una lucha de intereses frente a la posibilidad de que colectivos de línea ingresen al complejo. Y buscan que su opinión sea tomada en cuenta a la hora de tomar decisiones que afectan su vida diaria.

Frente a esto, Nordelta SA prefirió no hacer declaraciones y ratificó, ayer, su decisión de avalar el ingreso del transporte, en caso que así lo habilite el Concejo Deliberante de Tigre.

LA NACION habló con directores barriales del complejo que no dudaron en criticar las medidas tomadas por Nordelta SA, que controla la Asociación de Vecinos del country (AVN), a cargo de gestionar la zona interbarrial.

Los vecinos de Nordelta no quieren colectivos en su country

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"En febrero, Nordelta, entendiendo que interpreta la voluntad de los vecinos, mandó una carta de intención para que un transporte semipúblico circule por el country. Eso originó un rechazo total de parte de los vecinos", dijo Osvaldo Campoo, director del Barrio Las Glorietas y miembro de la AVN en representación de los barrios. Para él, la llegada de los colectivos ocasionará problemas de contaminación y logística vial que no están preparados para manejar.

María Eugenia Tomasello, directora suplente del barrio Los Castores, consideró innecesaria la apertura del country a los medios de transporte masivos. "No existe una masa crítica de público para transportar internamente", sostuvo. Según ella, solo un acuerdo entre privados es capaz de satisfacer las diversas demandas de los vecinos, dado que permite controlar la frecuencia de los micros, la calidad del servicio y la instalación de cámaras en las unidades, entre otras medidas.

Entre los residentes, hay quienes especulan que el súbito impulso que tomaron estos reclamos (y hasta los presuntos episodios de discriminación denunciados en los medios por empleadas domésticas del lugar) se originan en la necesidad de Nordelta SA de sumar alternativas de transporte para los nuevos emprendimientos que tiene en carpeta, como un sanatorio de alta complejidad y una universidad.

Le impiden a una empleada de Nordelta subir a uno de los micros del complejo

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El 27 pasado, un proyecto que buscaba desdoblar los recorridos de la línea 723 para alcanzar Nordelta no logró conseguir los votos necesarios para su tratamiento en el Concejo Deliberante de Tigre. La intendencia, que impulsaba la ordenanza, ya anunció que piensa convocar a sesiones extraordinarias con el objetivo de presentarlo nuevamente para su aprobación antes de fin de año.

Frente a esta posibilidad, los directores redactaron un proyecto propio que buscan someter al análisis de la Comisión de Transporte del Concejo. "Es una propuesta con mayores frecuencias de las actuales, con boletos gratuitos y unidades nuevas con más capacidad", dijo Carolina Tomas Squillace, directora suplente del barrio El Golf. Según Campoo, la iniciativa tiene el consentimiento del directorio vecinal.

El modelo propuesto por los vecinos contempla mantener el vínculo con la empresa MaryGo, que actualmente opera dos servicios en el country (uno interno y otro que viaja hasta la Capital). En una primera etapa, comienza con vehículos convencionales que serían eventualmente reemplazados por unidades eléctricas más adelante. Los costos de los pasajes y la renovación de la flota correrían por cuenta de la firma de micros.

En este marco, sugieren establecer puntos de transferencia entre el transporte público y el interno en seis lugares de Nordelta: el centro cívico (actualmente bajo construcción), la entrada de los colegios, la salida por la calle Benavídez, la estación Benavídez, el centro comercial y la calle Santa María. Asimismo, planean incrementar el número de bicicletas públicas que están disponibles para el uso de los residentes y empleados del complejo.

"Hoy en día el transporte público recibe un subsidio nacional. Pudiendo resolver la necesidad de manera privada a costo cero para el usuario es un sinsentido usar los fondos del Estado para desviar un colectivo", sostuvo Tomasello.

Voces a favor

A pesar de la posición tomada por el directorio vecinal, algunos residentes de Nordelta no ven con malos ojos la llegada de los colectivos. "En casa somos cinco y tenemos cinco autos, es un disparate -dijo César Carro-. Un servicio de transporte que conecte con otros medios, como el tren, es muy necesario. El chárter es igual de ineficiente que el auto cuando está tapada la Panamericana, la única diferencia es que no manejás vos".

Para Julia Traini, "vivir en Nordelta es un clavo. Realmente necesitás un auto para entrar y salir a todos lados porque el servicio de las combis tiene una frecuencia muy espaciada y es bastante caro. No hay una forma fácil y barata de salir de acá", añadió.

Las claves del conflicto

Denuncias

Desde comienzos del mes pasado, se conoció que algunas empleadas domésticas denunciaron que la compañía de transporte MaryGo se negaba a llevarlas porque los vecinos se habían quejado de su presencia. El 7 de noviembre, unas 70 empleadas que habían esperado infructuosamente la llegada de una de estas unidades se manifestaron en la puerta del country. Nicolás Pasqualini, propietario de MaryGo, rechazó que hubieran existido hechos de discriminación. Según señaló, lo que sucedió fue una disminución de las frecuencias a partir del anuncio de la llegada del transporte público al complejo.

Sesión cancelada

El 27 pasado, en el Concejo Deliberante de Tigre no se pudo tratar la ordenanza que disponía el ingreso de una línea de colectivos al complejo. Un grupo de vecinos protestó frente al organismo.

La decisión

"Estamos trabajando para que entre el colectivo 723, que sea un transporte para todos, siempre teniendo como prioridad la seguridad", dijo anteayer Diego Moresco, director ejecutivo de Nordelta SA. Para ello, resta que el Concejo Deliberante lo trate.

Con la colaboración de María Ayzaguer

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