
Retiro: construyen una nueva estación para el tren San Martín
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La estación Retiro del tren San Martín siempre fue la prima pobre y con mala suerte de sus vecinas del tren Belgrano y Mitre, dos bellezas arquitectónicas que están puestas en valor. Pegada a la villa 31, fue construida por los ingleses en 1912 en forma provisional, hasta que se construyera una definitiva, de una factura similar a las otras dos.

Pero el destino metió la cola y cuenta la leyenda que el barco que traía la estructura de la estación naufragó durante la Segunda Guerra Mundial. Antes, en 1930, un incendio devoró parte del edificio, que, decadencia del país mediante, recién fue reconstruido en 1970.

Antigua y disfuncional, llegó a 2019 con defectos estructurales que obligaron a su demolición casi total, pese a que el edificio fue declarado patrimonio histórico en 1982, y la idea del gobierno nacional era renovarla. En vez de eso, se está construyendo una estación prácticamente de cero, que será disfrutada por 30 mil pasajeros diariamente.

Con una inversión de 200 millones de pesos, a cargo de Trenes Argentinos, dependiente del Ministerio de Transporte de la Nación, los trabajos incluyen la renovación de las fachadas, el hall de ingreso, las boleterías, los techos y una nueva sala de preembarque exclusivo para los servicios de larga distancia que conectan la ciudad de Buenos Aires con Rosario, Córdoba, Tucumán y Junín. Hoy estos servicios salen de la estación del ferrocarril Mitre.

También se instalarán nuevas boleterías y baños, con el mismo diseño de los de las estaciones Retiro y Constitución. Los andenes tendrán nueva iluminación y refugios. También se renovará la cartelería, con nuevos tótems de información y puntos de recarga automáticos para SUBE. La estación tendrá un servicio de Wi Fi gratuito y nuevos locales comerciales y de servicios. La idea es que las obras estén listas en julio.
"Queremos que los usuarios viajen cada vez mejor y elijan el tren. Las reformas que estamos haciendo son para poner en valor el patrimonio histórico y también incorporar comodidad y seguridad, a través de la tecnología, como con el nuevo sistema de monitoreo de cámaras. Todo esto forma parte de nuestro compromiso con la gente para ofrecer un transporte público de calidad, como ya lo venimos haciendo también en otras estaciones como Retiro del Mitre y en Constitución", aseguró Guillermo Dietrich, ministro de Transporte de la Nación.

Debido a las obras en la estación y la construcción del viaducto del San Martín, los trenes no están llegando a Retiro, sino que la terminal se mudó a la estación Villa del Parque. Para los pasajeros, Transporte puso dos servicios gratuitos de colectivos: uno sale de Villa del Parque hacia Palermo con paradas en La Paternal y Villa Crespo, y otro sale de la estación Sáenz Peña hacia la estación Miguelete del tren Mitre, donde se puede combinar para llegar a Retiro.
Con la construcción del viaducto, de 5 kilómetros de largo, los usuarios del tren podrán llegar más rápido a destino ya que se eliminarán los cruces ferroviarios entre Palermo y La Paternal. Los 250.000 usuarios de colectivo más los 260.000 automovilistas que cruzan los pasos a nivel de la zona todos los días, también podrán ahorrarse entre 15 a 20 minutos de demoras.

La eliminación de estos cruces a nivel contribuirá, según el gobierno porteño, a aumentar la seguridad vial de peatones y automovilistas en la zona. También se mejorará la integración de los barrios de Villa Crespo, Paternal y Palermo, que hoy están separados por la vía, ya que con la apertura de calles se generará mayor fluidez del tránsito y más seguridad en el espacio público, con una inversión de 239 millones de dólares. Se espera que esté listo para finales del primer semestre de 2019.
Defectos estructurales
Hoy, la estación luce como si hubiera sido bombardeada. Decenas de obreros trabajan entre los escombros, a pocos metros de la Villa 31. Esquivando un pequeño bulldozer, el ingeniero Nahuel Penas, coordinador de la obra, explica a LA NACION cómo cambió la idea de la nueva estación: "Inicialmente se trataba de una remodelación, pero conforme fueron avanzando las tareas nos fuimos encontrando con defectos estructurales que no eran salvables. Dos de los tres cuerpos que componen la fachada fueron demolidos a raíz de las evidencias estructurales. Quedó el primer cuerpo, que es el más próximo a la calle Padre Mugica".

Llama la atención lo pegada que está la obra a la Villa 31, no más de dos metros separan el paredón gris provisorio de las casas, pero el encargado de la obra dice que no hay peligro para integridad de los vecinos: "Tenemos un cerramiento de precaución, se hace mucho hincapié en la seguridad. Es una estación cabecera de una de las líneas más importantes del ferrocarril metropolitano y estaba en condiciones precarias. Estamos cuidando de separar bien lo que es el ámbito peatonal de Retiro de las obras. Cerca también están las obras del Paseo del Bajo y las de instalación de cloacas en el futuro Barrio 31".
Penas señala que del edificio de 1912 ya no queda nada y que la fachada que permanecerá en pie es parte de la reconstrucción de 1970. "Aspiro a que deje de ser la estación desprestigiada que es. Me pone contento y orgulloso que al fin estemos trabajando para que los pasajeros tengan un espacio digno y seguro de circulación. Es la oportunidad de cambio", afirma el ingeniero, que destaca que la nueva estación tendrá una cubierta vidriada para ganar iluminación natural.
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