
Salud mental: nueve años es el promedio de las internaciones
Critican el abandono estatal y familiar
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La salud mental parece no estar en las agendas de los gobiernos porteños. A pesar de que se sancionó en 2000 la ley 448 para que los pacientes psiquiátricos se reincorporen paulatinamente a la sociedad, los avances han sido casi nulos cuando ya pasaron siete años de su promulgación.
Hasta julio último se registraban unas 2460 personas internadas en el sistema público de salud mental. De ese total, casi un 10 por ciento tenía más de 25 años de internación, y más de un 25%, entre 10 y 25 años de internación. El promedio de tiempo que pasa una persona internada es de nueve años. Incluso en el gobierno local reconocen que el 20% de los internados debería estar dado de alta.
Estos números surgen del informe Vidas Arrasadas: la segregación de las personas en los asilos psiquiátricos argentinos , realizado por el CELS y por la ONG por los Derechos de los Insanos Mentales (MDRI, por sus siglas en inglés).
A ello se suman las deficiencias edilicias y las malas condiciones en las que viven las personas internadas. Si bien hay obras nuevas en el Hospital Borda, en el Moyano y en el infanto-juvenil Tobar García, el centro de atención de emergencias psiquiátricas Torcuato de Alvear sigue desatendido.
"La salud mental no le importa a nadie. Hubo funcionarios negligentes, directores tiranos, pero también hubo personas que no observaron la situación en la que se encontraban sus familiares por 20 años", dijo Soledad Acuña, diputada de Pro, presidenta de la Comisión de Salud de la Legislatura porteña.
"Las obras avanzaron. Las partes nuevas quedaron divinas, pero lo que no cambió es el sistema", agregó. Acuña se refiere a la inexistencia de servicios de corto plazo, a que no se revisan las historias clínicas de los enfermos crónicos y a la ausencia de la sociedad en los inmensos hospitales.
Por todas estas razones la diputada y el defensor tutelar de menores Gustavo Moreno se presentaron ante la Justicia para que interviniera ante el estado calamitoso de un centenar de mujeres en el neuropsiquiátrico Moyano. La causa está en manos de la jueza Alejandra Petrella.
"Es necesario que exista una política de recursos humanos y que se trabaje en la dignidad de los pacientes", explicó Moreno. "Las internas no tienen ropa interior, la comida les llega fría, no hay ninguna terapia ocupacional. Todo depende de la buena voluntad del jefe de turno", agrega el defensor.
En el Borda la situación no es mucho mejor. "Lo que sí se puede decir es que la sociedad tiene un poco más de lugar en ese espacio. Un ejemplo es la radio La Colifata y la panadería que funciona allí", dijo Acuña.
Adicciones
Otro problema es la internación de pacientes con causas judiciales, por ejemplo, por adicciones.
En el Hospital Infanto-Juvenil Tobar García esto ocurre con más frecuencia: "Muchos nos acusan de "manicomialización" [fomentar el encierro en psiquiátricos], pero los pacientes que se transforman en crónicos son, generalmente, los judicializados", explicó Diego Friedman, jefe de sección de esa institución.
El psiquiatra también denunció la paralización de las obras que no permiten que los pacientes puedan salir al patio del hospital y provocan que la atención de día deba hacerse en los pasillos, sin ninguna intimidad.
Carlos de Lajonquiere, director de Salud Mental porteño, citado en el informe, reconoció que "más de un 20 por ciento de las personas institucionalizadas en los hospitales Borda y Moyano estarían en condiciones de ser externadas". Sin embargo, el funcionario estimó que ese número se encuentra "muy por debajo de la realidad".
"El sistema no contiene a los pacientes. El 90% del tiempo permanecen sin actividad. Es importante mencionar que hay unas 250 designaciones pendientes", dijo Acuña.
La ley 448 busca transformar el modelo asilar actual. Una de las posibilidades es habilitar casas de medio camino, en donde un número reducido de pacientes puede vivir y reinsertarse en la sociedad cuando el paciente ya es autónomo. Hasta el momento sólo se inauguró una casa de convivencia. Las otras sólo quedaron en promesas.
Comisión de seguimiento
- Actualmente dos tercios de las 25.000 camas psiquiátricas en todo el país son manejadas públicamente y tres de cada cuatro de esas camas públicas se ubican en instituciones grandes, de 1000 o más camas. Sólo el 5% de las personas ha estado hospitalizada por menos de tres meses. Este diagnóstico, realizado en el informe Vidas arrasadas, provocó que la defensora general de la Nación, Stella Maris Martínez, dispusiera la creación de una comisión de seguimiento del tratamiento institucional neuropsiquiátrico en el ámbito del organismo para verificar las condiciones de internación de los pacientes psiquiátricos.
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