
Se editan más libros, pero con tiradas menores
Los editores admiten que aumentaron las devoluciones durante el último año
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Según la Cámara Argentina del Libro, en lo que va del año se publicaron en nuestro país 4246 nuevos títulos, lo que equivale a 16.884.054 ejemplares impresos.
Tamaña cantidad de volúmenes engrosó los anaqueles de las librerías locales. En 1998, la cifra de obras novedosas había sido de 11.335 y la de copias, de 46.967.408.
Según Ana María Cabanellas, presidenta de la Cámara Argentina del Libro, todo esto significa que se publican cada vez más títulos con tiradas más pequeñas.
Desde luego, Cabanellas recordó que no todo se vende: cuando una casa editora no logra comercializar toda una tirada, debe colocar como saldo el resto. Prueba de ello son, por ejemplo, las librerías de ofertas que abundan en la tradicional avenida Corrientes.
Pero hay algo más. Los editores consultados por La Nación coincidieron en que el porcentaje de libros devueltos a los comercios aumentó en el último año. Por ejemplo, Ricardo Sabanes, gerente general de Planeta, sostuvo que creció del 20 al 25 por ciento. Pero no todos se animan a dar precisiones.
Dos posturas
De visita en Buenos Aires, el escritor español Juan Cruz Ruiz, director coordinador de los grupos Prisa (El País, de Madrid) y Santillana, disparó: "Desde un punto de vista cultural y comercial, se publican demasiados libros. Muchos más de los que la gente puede leer y comprar. Esto lo prueba la saturación que tienen las librerías en sus metros cuadrados y las devoluciones que, en España, han aumentado del 20al 35 por ciento".
En sintonía con Cruz Ruiz, Fernando Estévez, de Alfaguara (una de las editoriales fusionadas con Santillana), afirmó que lo mismo vale para el mercado local.
Pero Sabanes, de Planeta, objetó este argumento: "No se puede generalizar una situación para todo el mercado. En la Argentina todavía no se llegó a lo necesario, ni en materia de publicaciones ni en la extensión de los puntos de venta. La oferta en cantidad y diversificación aún no satisface las necesidades del lector. De lo contrario, no habría gente interesada en abrir librerías o editores que invirtieran en autores".
Sabanes agregó que las inversiones en el mercado editorial están en crecimiento y que eso es una clara señal de que no se publica en demasía.
Su colega de Sudamericana, Gloria Rodrigué, dijo que si circulan muchos libros es porque el mercado no sólo absorbe a los autores locales, sino también a los que vienen del exterior.
Tiradas más pequeñas
Y coincidió con Cabanellas en cuanto a que hay cada vez más títulos con tiradas más pequeñas: "Hoy los temas están muy diversificados. Hay mucha gente interesada en muchas cosas, pero menos gente que se interesa en cada cosa".
La opinión de Rodrigué es compartida por Marisa Tonezzer, gerente general de Javier Vergara Editor (hoy fusionada con Ediciones B). "Nunca hubo semejante difusión de libros y novedades -comentó-. Es como si se tratara de revistas. Sin embargo, hay material que vale la pena publicar y otro que no."
Especializada como una editorial que traduce muchos autores al castellano, Javier Vergara incorpora muchas novedades del exterior.Según Tonezzer, se le está dando al público hispanohablante la posibilidad de acceder a un material muy valioso que, de otro modo, no podría leer.
La editora compartió las expresiones de los ejecutivos de Planeta y Sudamericana, en el sentido de que la oferta está muy diversificada y que, por lo tanto, las tiradas son cada vez más pequeñas.
"Hace 30 años, si se publicaba a Morris West, este autor se convertía en un best seller impresionante. Esto ya no ocurre, porque el mercado se diversificó, algo que me parece bueno", opinó.
Y precisó: "Hay mayor demanda de temas específicos. Además, muchos de los libros que hoy salen a la venta son reediciones de viejos éxitos".
Obras que vuelven
Juan Cruz Ruiz, director de Santillana, insistió en que, junto con la edición de autores ha crecido la devolución por parte de los libreros.
Sabanes aclaró que esto ocurre con determinados géneros. Por caso, en la novela histórica o el ensayo periodístico.
"Hay en esos casos una decantación que no existía meses atrás -añadió-. En algunos casos no hay mayor devolución, sino menor venta. Pero esto se vincula con las tendencias del consumo."
Los que gozan de buena salud son, para el gerente general de Planeta, las "obras de gran rotación", como son las de Paulo Coelho o Tomás Eloy Martínez, por citar dos ejemplos bien diferentes.
En tren de minimizar las cifras de devolución, Sabanes dijo: "En el mundo no hay editores suicidas. Nadie invierte para tener un stock en la bodega".
La gerente de Sudamericana llamó la atención, en cambio, sobre la rapidez con la que se producen las devoluciones. Y lo atribuyó a la velocidad con la que se moviliza el mercado.
"Antes -dijo-, las novedades permanecían seis meses en venta. Hoy, a los 60 o 90 días, los libros ya se ponen obsoletos. Y en tres meses sale una edición de bolsillo."
Mientras elabora nuevas estrategias para extender el plazo de vigencia de los libros en el circuito comercial, Rodrigué adelantó que se están tratando de abrir nuevas bocas de venta, lo que demuestra que la demanda del público argentino aún no está satisfecha.
Tonezzer, de Javier Vergara, es la única que no advirtió un notorio aumento en las devoluciones y dijo que, en todo caso, habría que averiguar el destino final de los libros.
"Hay que ser muy cuidadosos, porque no todo se vende en todas partes", sentenció.
Números para leer
Nuevos títulos: en 1997 se editaron en la Argentina 10.422 obras novedosas. En 1998, esa cifra fue de 11.335 y, en lo que va del año, de 4246. La tendencia es creciente.
Ejemplares: en 1997, la cantidad de copias llegó a 45.245.390; el año último, a 46.967.408, y en el primer semestre de 1999, a 16.884.054. Según los editores, estas cifras, comparadas con las anteriores, revelan que cada vez se publican men os ejemplares por cada título.
Devoluciones: aunque las editoriales no coinciden en el porcentaje de las obras que les regresan las librerías, el gerente general de Planeta, Ricardo Sabanes, dijo que el último año aumentó del 20 al 25 por ciento.
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