
Se escapó "el Angel", el chico de 14 años con 60 entradas en comisarías
Lo arrestaron el viernes por un robo y el sábado se fue del centro al que lo había derivado un juez
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LA PLATA.- "El Angel" se escapó. ¿Dónde está? ¿Cómo está? ¿Con quién? No se sabe.
"El Angel" tiene 14 años y 60 entradas en comisarías bonaerenses: por robos, por hurtos, por asaltos. El viernes fue arrestado tras haber robado una moto en el centro platense. Días antes había rociado con combustible y prendido fuego a otro adolescente. Fue enviado a una comunidad terapéutica de Florencio Varela donde, se suponía, iba a recuperarse de su adicción a las drogas. Pero se marchó el sábado a la mañana, sólo unas horas después de llegar. Ahora nadie sabe de él.
Técnicamente, el chico estaba en libertad, pero a cargo del centro de rehabilitación. El juez Fabián Cacivio, del fuero de responsabilidad penal juvenil local, declinó disponer una medida de encierro en su contra. El fiscal Juan Benavides, a cargo de la investigación, había solicitado que se enviara al chico (cuyo nombre real no se publica por razones legales) a un centro de régimen cerrado, teniendo en cuenta "tanto la seguridad de terceros como la suya propia", según explicó ayer a LA NACION. Pero aquel magistrado rechazó la solicitud y dejó al adolescente en manos del área social del gobierno bonaerense.
Personal de la Subsecretaría de Niñez y Adolescencia de la provincia, a cargo de Pablo Navarro, decidió enviarlo a Florencio Varela, a pesar de que es en La Plata donde reside y donde ocurrió el hecho que motivó su remisión. Lo resolvieron así porque en los centros de contención y rehabilitación de esta ciudad hay otros menores en recuperación que lo conocen y han compartido con él una vida fuera de la ley y de las instituciones del Estado.
Sin restricciones
"Nosotros intervinimos en razón de una derivación del juez, que no dictó ninguna medida de seguridad", dijo ayer Navarro a LA NACION. "El chico no estaba preso y no podíamos mantenerlo encerrado. Se supone que las comunidades terapéuticas tienen ciertas características que hacen que los chicos no quieran irse", sostuvo el funcionario.
No funcionó así en este caso. El paradero del adolescente es desconocido y ni siquiera hay acuerdo sobre si la policía debería detenerlo en caso de encontrarlo en la calle. Navarro dice que sí; el fiscal Benavides, en cambio, afirma que "el Angel" sólo podrá ser aprehendido si delinque de nuevo.
"Nosotros -explicó el fiscal- pedimos una medida de privación de la libertad basada en el riesgo que la libertad de este chico implica para otros y para él mismo. No sólo él puede matar a alguien, sino que también corre peligro su vida. Un adolescente no tiene medida del riesgo, puede ser rodeado por ocho policías y enfrentarlos igual. En la persecución del viernes perfectamente podría haber muerto."
Se refería a la última aprehensión del joven, cuando intentó robar un auto estacionado en la plaza Moreno, en el centro platense. Como no pudo hacerlo, robó una moto, pero un patrullero que recorría la zona fue tras él. Hubo una persecución de tres kilómetros hasta que "el Angel" perdió el control del vehículo y cayó, sufriendo algunas heridas. Fue llevado al hospital y, de allí, al centro de rehabilitación varelense, del que se fue casi enseguida.
"Hay que tener en cuenta que estos chicos están fuera del sistema de educación, del mercado laboral y del sistema de salud", dijo a LA NACION el subsecretario de Niñez y Adolescencia, que depende del Ministerio de Desarrollo Social provincial. "Lo que hacemos -explicó- es cumplir con lo que nos corresponde de acuerdo con las leyes y en función de los recursos, que los tenemos. Lo que no podemos es disponer medidas que restrinjan la libertad de los pibes cuando no hay una orden judicial que lo diga."
Navarro dijo también que se evalúa la posible responsabilidad de quienes dirigen la comunidad terapéutica de la que se escapó "el Angel" ("no sé si cabe una sanción", especuló), pero se negó a decir quiénes son, cómo se llama el centro de rehabilitación, dónde está ubicado, cuáles son sus características y cuántos chicos están alojados ahí.
"Cuando hablamos de chicos de catorce o quince años que delinquen siempre vamos a tener la palabra «imputabilidad» en la boca, pero nosotros tenemos que tener programas para los chicos más chicos, para evitar que se den estas situaciones. Nuestro compromiso es incluirlos en el sistema, y por eso en los próximos meses vamos a lanzar un programa para contener a más de 10.000 chicos en situación de riesgo", explicó.
Pero ¿qué pasará con "el Angel", a quien nadie parece poder sacar de su situación de marginalidad y delito? Ni la policía ni la Justicia ni Minoridad parecen tener la respuesta.





