
Sexismo irónico: alerta por anuncios que promueven la discriminación
Una serie de publicidades pusieron el foco sobre un nuevo estilo en el que, a través de supuestas bromas, se pone a la mujer en un lugar inferior al del hombre
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Los anuncios con mujeres planchando y colgando la ropa, de chicas desnudas rindiendose a los pies de hombres fuertes de traje parece que no quedaron en el pasado. Escondido detrás de un tono "humorístico" apareció una nueva forma de sexismo, que algunos llaman "sexismo hipster".
La denominación tiene que ver con una nueva manera de decir cosas en tono de broma, que si no fueran chiste serían muy ofensivas para las mujeres. Lo que muchos plantean es que detrás de ese supuesto humor en realidad se esconden prejuicios y temas que todavía no fueron del todo superados.
El término "sexismo hipster" lo inventó la periodista Alissa Quart del New York Magazine. La mujer se inspiró en el concepto de racismo hipster que popularizaron los sitios Jezebel y el Atlantic Wire. En su blog la escritora explicó en qué consiste esta nueva expresión y sumó adeptos en medios de todo el mundo.
"Mi descubrimiento del sexismo hipster le debe algo al término racismo hipster, pensado y popularizado por los sitios Gawker, Jezebel y el Atlantic Wire en abril pasado", explicó y agregó: "Como el racismo hipster, el sexismo hipster es una creencia de que simplemente aplicando comillas, algo que es cuestionable, y hasta ofensivo sobre las mujeres se puede transformar alquimicamente".
La periodista aclaró en qué consiste este fenómeno: "Hoy hay una catarata de anuncios, fotografías, programas de televisión, películas, y remeras que representan a mujeres jóvenes disminuidas -pero siempre irónicamente y con un guiño- por su sexualidad o sus cuerpos. Creo que deberíamos llamar a esta nueva faceta de la cultura sexismo hipster".
"El sexismo hipster consiste en la objetificación de las mujeres, pero de una manera en la que se usa la burla, las comillas y la paradoja: todo lo que te enseñaron en una clase de literatura".

"¿Pero realmente llegamos a este estado de iluminada ironía?", se preguntó Quart. "Creemos que superamos el sexismo pero nuestras irónicas expresiones solo refuerzan un problema básico, que es que a las mujeres les pagan menos y las degradan sexualmente en contra de su voluntad mucho más que a los hombres", sentenció.
¿Cómo es el sexismo hipster?
El sexismo hipster, además de estar en las publicidades y anuncios, se ve en los programas de televisión y a través del discurso público: "En la serie Girls, hay episodios que bordean el sexismo hipster. Por ejemplo en algunas conversaciones entre Adam y Hannah".
Pero el principal problema es que el sexismo hipster también pasa en la vida real, "cuando hombres y mujeres se llaman entre ellos "perra" como un término cariñoso, o los maridos liberales que llaman a sus mujeres "bola y cadena", pero en itálicas", continuó Quart.
Lo diferente en el sexismo hipster, es que a diferencia del clásico, las cosas se dicen en broma: "En el sexismo clásico se minimiza una violación y la discriminación en el trabajo es abierta. No es irónico, es explícito, violento y banal".

"El sexismo clásico puede decirte que los embarazos ocurridos en las violaciones son actos de Dios. Los sexistas hipsters en cambio te dicen que el auto desprecio femenino es gracioso", aclaró la periodista.
La premisa principal es que la mujer no se puede sentir mal porque como ya están superados los prejuicios se puede reir del chiste: "El sexismo hipster nos alaba haciéndonos sentir que estamos por debajo del nivel de la bajeza, la humillación obvia de la mujer y que ahora podemos reírnos de eso", continuó.
"Cree que llegamos a un estadio de igualdad y urbanidad donde presionar a una lesbiana para que duerma con un hombre es gracioso. Es el lema "come menos" en las remeras de Urban Outfitters, y el "no fat chiks" estampado en camisetas", aclaró.
"Yo me imagino un futuro más iluminado para el sexismo irónico. Algún día, quizás, los peores sexistas clásicos sean reemplazados por la mejor clase de sexistas hipsters. Algún buen día, los hombres que dicen cosas como que las violación produce el hijo que Dios quería que nazca, será siempre un chiste en serio", concluyó.





