
"Si el cielo existe, me gustaría pasarlo allí con Pablito"
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A continuación, se transcriben los tramos salientes de la carta que hizo pública Juan Esteban Abramovich, amigo de Pablo Piccioli, el joven asesinado el domingo pasado en la ruta Panamericana
"Medía casi un metro noventa; andaba siempre con una camiseta de fútbol sacada de su arsenal de camisetas, el cual era para él su pequeño tesoro.
"Se lo reconocía a lo lejos, con su andar particular, sus manos enormes, sus pelos largos y una barba a medio crecer.
"La verdad es que Pablo respondía a todo con una sonrisa. Y lo bien que hacía, porque, además de su calzado 45, su generosidad increíble y su imagen de joven más grande, Pablo era dueño de una sonrisa y una carcajada hecha a la perfección, de esas que en un microsegundo se te contagian y la llevás con vos todo el día hasta que te olvidás de cuál había sido el chiste en particular, pero te seguís riendo solamente por recordarlo a él y a su risa.
"Yo me hice amigo de él en [el country] Indio Cuá y, pensándolo un poco, me doy cuenta de que era prácticamente imposible no hacerse amigo de Pablo. ¿Cómo no hacerse amigo de alguien con el que podías pasar toda la noche muriéndote de la risa, hablando de música, cine, política [...]?
"¿Podrías no hacerte amigo de alguien que te invitaba a la casa como si fueras de la familia, pero al mismo tiempo te hacía sentir su invitado de honor?
"¿Cómo no ser amigo del alguien que manifiesta ser tu amigo en voz alta y que, además, tiene algo tan valioso como una notable memoria en la que almacena detalladamente todas las anécdotas vividas con vos?
"Ahora, mientras escribo este ínfimo resumen de esta gigantesca persona, me pregunto: ¿existirá el cielo? ¿estará [Pablo] en una galería llena de camisetas de fútbol de todos los países y equipos con su nombre en la espalda, listas para usar?
"Estoy seguro de que si el cielo y la eternidad existen, me gustaría pasarlo allí con Pablito, en un interminable fin de semana en Indio Cuá."





