
Simon Singh: "Si uno no estudia ciencia, el mundo puede ser muy confuso"
Desde Londres, diálogo con uno de los más célebres escritores científicos
1 minuto de lectura'


Lo normal es que en las entrevistas el periodista pregunte y el entrevistado responda. Pero con el brillante Simon Singh nada es como suele ser. El físico doctorado en la Universidad de Cambridge, que fue él mismo periodista de la BBC, y director y productor de documentales, intercambia roles y se pone a preguntar sin otro acicate que su propia curiosidad.
El célebre divulgador de la ciencia deslumbra a sus lectores con el pulso de un novelista consumado, y sus libros están condimentadas con emoción, suspenso e intriga. El último Teorema de Fermat, que acaba de editar Páprika en el país, es la historia fascinante de un problema matemático que eludió a los más grandes talentos durante 350 años, y de Andrew Wiles, que finalmente logró demostrarlo después de una década de trabajo titánico en soledad. Fue traducido a más de 22 idiomas y figuró en la lista de libros más vendidos del Reino Unido. En este diálogo por Skype habla sobre los temas que lo movilizan, sobre las pseudociencias y sobre la necesidad del alfabetismo científico.
-Simon, ¿cómo comenzó a interesarse por el periodismo científico?
-La verdad es que cuando terminé mi doctorado conocí a otros que eran más inteligentes y más rápidos que yo, y pensé: "Ellos son los que harán grandes descubrimientos, los que deberían seguir". A mí me interesaba enseñar y escribir, y finalmente me decidí por el periodismo. Pero creo que si hubiera sido verdaderamente brillante como físico, habría continuado.
-¿Escribe sobre matemática porque siente el deber de atraer al público a esta disciplina o es simplemente cuestión de gusto personal?
-Como periodista, empecé a trabajar para la BBC y cubrí muchos temas diferentes, todo tipo de historias. En mi último año, hice una serie para la BBC que fue muy elogiada y de allí surgió mi primer libro sobre matemática [El último teorema...]. Mi segundo libro fue The Code. La gente me dice que ése es un libro sobre matemática, pero para mí también es sobre tecnología. De modo que yo discuto que mi primera obra fue sobre matemática; la segunda, sobre tecnología; la tercera, sobre cosmología [Big Bang]; la cuarta, sobre medicinas alternativas [Trick or Treatment], y la quinta, sobre matemática [The Simpsons and their mathematical secrets]. Uno sencillamente busca buenas historias...
-Para usted, ¿qué es lo que define una buena historia?
-Elijo tramas que puedo explicar. En matemática, el problema más grande aún sin resolver es la hipótesis de Riemann, que es muy complicada, así que no me metería a escribir sobre eso. Además, dado que es un problema sin resolver, no tiene final. Busco historias que sean frescas y que tengan un rico desarrollo, que sean explicables y tengan un comienzo, un medio y un final.
-¿Eso es lo que lo atrajo del teorema de Fermat?
-Sí, exactamente: no se trata sólo del problema, que estuvo 350 años sin resolver, también tiene una poderosa historia humana detrás. Ésa es una gran ventaja: tener héroes, villanos, triunfos y tragedias? Cuando escribo sobre ciencia, siempre escribo también sobre los científicos.
-Para usted, ¿quién tiene que comunicar la ciencia, los científicos o los periodistas?
-Ambos. En Gran Bretaña hay una campaña enorme para que todos los científicos salgan a comunicar la ciencia, lo que para mí es tonto, porque hay científicos que no quieren, otros que no tienen la habilidad y algunos están trabajando en temas que no necesariamente interesan al público. Si los científicos tienen una pasión ardiente por esto, si pueden hacerlo y si su investigación es de interés para el público, entonces deben hacerlo, pero no deberían estar obligados. Y los periodistas son muy importantes también. No creo que sean unos o los otros. Necesitamos a los dos.
-Usted escribió un libro sobre pseudociencias. ¿Por qué a pesar de que la ciencia avanza sin cesar, las pseudociencias, como la homeopatía, seducen a tanta gente?
-¿La homeopatía también está muy difundida en la Argentina?
-Sí.
-Bueno, mucha gente tiene la filosofía de que lo natural es bueno y lo industrial es malo. Ésa es parte de la razón. ¿Por qué usted no cree en la homeopatía?
-Porque no hay trabajos científicos serios que la respalden.
-Las actuales teorías científicas no la respaldan, pero eso no quiere decir que en el futuro no pueda encontrarse una explicación. Hace décadas no se podían explicar los agujeros negros, pero ahora sabemos que son reales. No entiendo por qué usted piensa que no es efectiva.
-¿Usted cree en la homeopatía?
-No digo que crea, pero me interesa saber por qué no cree usted. Hubo 200 ensayos clínicos sobre la homeopatía y la mayoría la respalda. Eso es un hecho. El Servicio Nacional de Salud británico, del que estamos muy orgullosos, gasta varios millones de libras por año en homeopatía.
-En su país incluso tienen un hospital homeopático...
-¡Sí! Uno en Londres y otro en Escocia. Yo no creo en la homeopatía, coincido con usted. Pero los argumentos son muy complejos de analizar? Si las personas buscan en Internet, pueden encontrar argumentos que parecen científicos y que respaldan la homeopatía. Si el bebe tiene cólicos, el homeópata le da píldoras de azúcar, y si el bebe deja de llorar, esos padres usarán homeopatía el resto de sus vidas. Usted y yo podemos decir: "Es sólo una coincidencia, antes o después el bebe iba a dejar de llorar", pero los padres no piensan eso. Para ellos, ésa es una evidencia increíblemente poderosa. Si uno no estudia ciencia, el mundo puede ser muy confuso.
-¿Ya sabe cuál será su próximo libro?
-Creé una fundación llamada Good Thinking[Pensar Bien] y en los próximos uno o dos años quiero no sólo promover la buena ciencia, sino también desenmascarar la mala. Lo grande, lo maravilloso del método científico es que, incluso si los científicos están equivocados, la ciencia se autocorrige. No sólo es importante que los científicos hagan buena ciencia, sino también que desenmascaren la mala investigación.
Profesión: físico, periodista y escritor
Edad: 50 años
Origen: Reino Unido
Hijo de inmigrantes indios al Reino Unido, Singh es uno de los más destacados divulgadores de la ciencia




