
Sociedades del Estado y mixtas para los trenes
El gobierno de Néstor Kirchner anunció ayer la creación de dos sociedades del Estado que gestionarán todo el sistema ferroviario nacional. De ellas participarán las provincias y los municipios y serán las encargadas de realizar inversiones en infraestructura, de administrar los subsidios y de controlar la operación de las concesionarias.
El anuncio fue realizado ayer en la Casa Rosada por el ministro de Planificación, Julio De Vido, que también informó que el Presidente había firmado el proyecto de ley correspondiente, que ingresó anoche en el Congreso.
Con esta ley, dijo De Vido, el Estado "recuperará el control de las inversiones y la operación del servicio". El Estado operará el funcionamiento, sea que el servicio esté bajo la órbita estatal, una sociedad mixta o una empresa privada.
La iniciativa, que ingresó por el Senado, cámara mayoritariamente kirchnerista, fue suscripta también por De Vido y por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández. Según el texto del proyecto oficial, se busca "el reordenamiento de la actividad ferroviaria", cuestionada recientemente por la falta de inversión, la saturación del material rodante y la deficiencia del servicio.
Kirchner ordenó hacer el anuncio para apaciguar el clima tenso entre los usuarios, que se vio reflejado en varias oportunidades en que se quemaron y rompieron instalaciones, principalmente en las estaciones Constitución, del Roca, y en Retiro del Mitre.
Está previsto conformar las dos empresas estatales de la siguiente forma:
Administración de Infraestructuras Ferroviarias Sociedad del Estado: administrará la infraestructura ferroviaria actual, la que se construya en el futuro, su mantenimiento, la gestión del sistema de control, de circulación y de seguridad, y también el desarrollo de inversiones. Será la empresa que realizará las licitaciones y manejará los fondos públicos para obras.
Operadora Red Ferroviaria Sociedad del Estado: tendrá a su cargo la prestación de los servicios tanto de cargas como de pasajeros, en todas sus formas, y el mantenimiento del material rodante. En el caso de que el servicio sea prestado por una concesionaria privada tendrá facultades para garantizar y controlar el funcionamiento del servicio.
Las concesionarias privadas del sector son, entre otras, Ferrovías, Metrovías, TBA y Ugofe (Unidad de Gestión Operativa Ferroviaria, conformada por las tres anteriores). Esta última opera los ferrocarriles San Martín, Roca y Belgrano Sur.
En los hechos, las dos sociedades estatales administrarán los subsidios que la Secretaría de Transporte, cuyo titular es Ricardo Jaime, reparte entre los concesionarios privados, con lo cual, además de las inversiones el Estado, financiará el pago de sueldos y gastos operativos.
"No se reestatiza"
"No es una reestatización del sistema", aclaró el ministro De Vido en una conferencia de prensa ofrecida junto a Jaime y al secretario legal y técnico de la Presidencia, Carlos Zannini.
Según dijeron a LA NACION fuentes especializadas del sector ferroviario, las dos nuevas sociedades administrarán millonarios recursos, por lo que aseguran que el riesgo radica en que se produzca un gran agujero negro y una potencial falta de transparencia.
"Siempre que hay plata, hay negocios, sobre todo si una de esas sociedades manejará la infraestructura y las licitaciones para las obras", dijo a LA NACION un experto en el tema.
"Por ahora, no hay nada claro sobre cómo va a ser. En el sector se han verificado sobreprecios siete veces mayores que su valor en obras que los privados le cobraban al Estado", dijo la fuente.
Ello se suma a que las concesionarias Metrovías, Ferrovías y TBA aún no renegociaron sus contratos y operan con esos convenios vencidos.
"Queremos llevar los ferrocarriles argentinos a los niveles de los mejores del mundo", afirmó De Vido, que agregó que se tomaba como modelo el sistema español Renfe.
El ministro aseguró que las concesiones privadas de los grupos Roggio, Romero y Cirigliano continuarán "en tanto y en cuanto cumplan con los servicios correspondientes". Ratificó también la vigencia de los subsidios estatales para "mantener una tarifa popular" de 45 centavos el boleto.
La decisión se produjo dos semanas después de que los incidentes de Constitución desembocaran en la rescisión de la concesión de los ramales Roca y Belgrano Sur a la empresa Metropolitano, de Sergio Tasselli. Empero, De Vido aclaró que "en principio, el Estado no tiene el deseo de desprenderse de la operación de estas concesiones".
El ministro señaló que las nuevas empresas estatales tendrán participación de las provincias y los municipios y serán controladas por la Sindicatura General de la Nación (Sigen) y por la Auditoría General de la Nación (AGN).



