Sospechan que la violación fue el móvil del crimen
Reconocen que Elizabe fue el último que vio con vida a las muchachas.
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BAHIA BLANCA.- La policía sospecha que el intento de violación sería el móvil del crimen de las dos mochileras asesinadas a 36 kilómetros de esta ciudad.
Mientras tanto, en una rueda de presos, el camionero Ricardo Acuña reconoció a Eduardo Fermín Elizabe como la última persona que habría estado con María Dolores Sánchez e Irina Laura Montoya, antes de ser asesinadas.
El chofer manifestó que el acusado estaba al comando del Fiat Duna weekend, el automóvil que las víctimas, abordaron en la estación de servicio situada en la entrada a la localidad de Guaminí, sobre la ruta 33.
El procedimiento se realizó en dependencias de la Delegación Departamental de Investigaciones y el acusado fue colocado junto a otras tres personas.
Mientras tanto, el juez interviniente, Hugo de Rosa, indagará mañana al imputado del doble homicidio, tomándose todo el tiempo que tiene para hacerlo.
En tanto, se aportaron otros datos durante la jornada, que pasará a integrar la causa y se consideran importantes, al momento de determinar los motivos del crimen .
Según los testimonios recogidos por la policía, María Dolores Sánchez tenía puesto el pullóver en forma normal cuando salieron de Guaminí, expresó el mozo Mario Lemos, quien las atendió la noche que llegaron procedentes de Rosario.
Se recuerda, que cuando la encontraron, la víctima tenía el pullóver al revés, lo que podría indicar que Elizabe habría forcejeado con ellas o intentado violarlas, amenazándolas con la pistola.
Pudo haberse originado allí la tragedia. Cuando las jóvenes se negaron a cumplir sus órdenes, Elizabe habría dicidido matarlas.
Lemos, de 26 años, dijo que "esa noche las chicas estaban muy contentas y agradecidas por la manera en que las había atendido, y me dijeron que viajaban al sur. Las dos tenían mochilas. Me dijeron también que cuando regresaran iban a pasar a saludarme".
En su declaración ante la policía, Elizabe dijo que el arma se le disparó accidentalmente e hirió a una de las muchachas. Después, se descontroló y le disparó a ambas.
Ayer, por la mañana, por expreso pedido del interventor de la policía provincial, Luis Lugones, un médico psiquiatra revisó al detenido.
Era la cámara
"La cámara fotográfica encontrada era la que llevaban las chicas", aseguró Mario Gómez, uno de los tíos de Irina Montoya, quien ayer llegó a la ciudad acompañado por el padre de la muchacha.
"Sentimos la necesidad de viajar, a pesar del cansancio de todos estos días, porque sentíamos la necesidad de de agradecer a la policía por el trabajo realizado. Nosotros nos fuimos confiados en que iban a dar con el asesino", expresó el tío de Irinina Montoya, mientras remarcaba que, dentro de todo el dolor que significa el asesinato para nuestra familia, el haber encontrado representa un alivio.
En el libro donde se registran las llegadas a la empresa de seguridad de Bahía Blanca, en la que trabaja de Eduardo Fermín Elizabe, consta que arribó a esta ciudad, a las 6.25.
Sin embargo, las muchachas fueron vistas por un lechero a las 7, en el kilómetro 36 de la ruta 33.
Todavía, la policía no pudo encontrar las cápsulas de los proyectiles utilizados en el homicidio ni la mochila de María Dolores Sánchez.
A pesar de la confesión del presunto asesino ante la policía, y del júbilo que domina a los investigadores, todavía quedan muchos puntos por aclarar antes de afirmar que ambos asesinatos han sido resueltos.
Hasta el momento, existen varios elementos que vinculan a Elizabe con el crimen; éstos son la declaración del camionero Ricardo Acuña y el hallazgo, en su casa de la pistola calibre 6.35, similar a la utilizada en los homicidios.
Sin embargo, todas estas pruebas serán valoradas por el juez De Rosa, y habrá que esperar hasta mañana para ver si el acusado ratifica su confesión ante la policía o niega todos los cargos.
Duhalde les daría un premio a los testigos
LA PLATA.- El gobierno recompensará "de alguna manera" a los testigos que hicieron posible el esclarecimiento del homicidio de las mochileras, ocurrido en las proximidades de Bahía Blanca.
La sede de la Gobernación fue el escenario que el gobernador bonaerense Eduardo Duhalde eligió para referirse al tema de la recompensa de quienes facilitaron la detención del custodio Eduardo Elizabe.
"Yo creo que la gente debe saber que cuando colabora para el esclarecimiento de este tipo de delitos, además de la satisfacción del deber cumplido, debe ser recompensada de alguna manera porque eso ayuda a que en el futuro, cuando sucedan hechos de estas características, la gente rompa el miedo", dijo ayer Eduardo Duhalde en rueda de prensa.
El organismo de prensa de la gobernación informó ayer que el mandatario recibirá hoy a las 12 a los padres de Irina Montoya, una de las víctimas del brutal asesinato, y a los testigos Ricardo Acuña y Ricardo Lemos "a quienes el mandatario provincial recompensará", según el informe oficial.
Acuña y Lemos son el camionero y el mozo, respectivamente, quienes con sus dichos, permitieron aclarar el doble homicidio.
Por último, Duhalde manifestó su "enorme satisfacción porque un hecho de esta naturaleza no haya quedado impune", en declaraciones que formuló en una conferencia de prensa que realizó en la Gobernación.
Decisivo testimonio de un camionero
BAHIA BLANCA.- "Tenía que encontrar a algún conocido que viajara a La Pampa, para avisar que yo seguía viaje a Bariloche, y en el bar encontré dos pibas que me preguntaron si las podía llevar", dijo el camionero Ricardo Acuña después de participar de la rueda de reconocimiento en la que confirmó que era Eduardo Elizalde el conductor del automóvil al que pidió ayuda.
"Recién ahí me puse en contacto con Elizalde. Me dijo que sí, que las llevaría porque no tenía inconvenientes", relató Acuña,y aclaró que nunca antes había conversado con él, ya que casi nunca tienen trato con quienes conducen los automóviles que los vigilan.
Todo esto ocurrió alrededor de las 2 de la mañana del miércoles último, en la estación de servicio YPF, situada en el kilómetro 200 de Guaminí. A pocos metros de allí está el cruce de la ruta 33 con la 60, que conduce a La Pampa.
Acuña aseguró que se enteró del hecho el viernes último en General Roca, Río Negro, "cuando leí un diario de Buenos Aires y vi las fotos. No me coincidían los horarios, porque decían que las habían visto a las 8 del martes en Bahía, cuando yo estuve con ellas en la madrugada del miércoles en Guaminí."
Tras ello indicó que reconoció a Elizabe y que sentía satisfacción por haber podido colaborar.
Acuña reconoció entre cuatro personas a Elizabe como el hombre que se declararía el homicida de Irina Montoya y María Dolores Sánchez.





