
Temen venganza tras la muerte del skinhead Scalera
Tribus: mientras la familia intentaba en vano rescatar el cuerpo de Marcelo Scalera de la Morgue Judicial las bandas de Buenos Aires se declaraban la guerra.
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Con la muerte de Marcelo Scalera el joven apaleado por un grupo punk durante el recital contra la represión policial en parque Rivadavia el domingo 28 de abril se desató en Buenos Aires una suerte de guerra entre bandas cuyas consecuencias son imprevisibles.
Fuentes consultadas por La Nación entre las diferentes "tribus" -tal como se denominan entre ellos los grupos enfrentados- aseguraron que tanto los neonazis como los grupos anarquistas y punks recibieron amenazas durante todo el día de ayer. Los skinheads dijeron que "nos van a quemar el puesto del parque Rivadavia en breve" mientras que los libertarios que ocupan una porción de la plaza del Congreso vendiendo literatura renunciaron a armar el puesto habitual de los viernes porque los rapados "quieren incendiarlo".
En tanto la familia Scalera no pudo retirar el cuerpo de Marcelo de la Morgue Judicial debido a que el expediente cambió de carátula: de lesiones graves a homicidio culposo. Esta modificación en la causa derivó en que la jueza Mónica Atucha de Ares se declarara incompetente y al cierre de esta edición no se sabía el nombre del juez de instrucción que se hará cargo.
La Justicia impide que se velen los restos de Scalera
Luego de permanecer 10 días en estado de coma Marcelo Scalera murió en la madrugada de anteayer a raíz de los golpes recibidos durante el enfrentamiento entre skinheads y punks durante el recital realizado el 28 de abril último en el Parque Rivadavia en repudio a la represión policial.
El velatorio previsto para las 16 de ayer fue suspendido debido a que los familiares del joven de 32 años no pudieron retirar el cuerpo de la Morgue Judicial.
El problema comenzó cuando la jueza en lo correccional Mónica Atucha de Ares quien estaba a cargo de la causa se declaró incompetente. La razón técnica esgrimida en Tribunales es que al fallecer Scalera la carátula de lesiones graves cambió por homicidio culposo por lo que pasó al juez de instrucción que estaba de turno en ocasión de los incidentes.
Al cierre de esta edición aún no se sabía el nombre del magistrado interviniente.
Este sinfín de problemas formales con el expediente derivó en que los familiares de la víctima deberán esperar la designación del juez para que autorice el traslado del cuerpo y así poder concretar el velatorio e inhumación del cuerpo.
Ayer se estimaba que esto podría suceder alrededor de las 7 de hoy para poder comenzar el velatorio a partir de las 9. Sin embargo no se descartó la posibilidad de que el trámite judicial se retrase aún más.
Hablan los familiares
Alrededor de las 13.10 de ayer la hermana de Scalera Alejandra y la novia del joven fallecido Verónica Detone se presentaron en la casa de sepelios ubicada en la calle Izaguirre 2458 San Justo.
Visiblemente enojada Alejandra manifestó que su hermano no era skinhead: "No se por qué quieren ensuciarlo. El no es skin. Marcelo está muerto lo mataron. Vayan a buscar a los culpables a la lacra de esta sociedad".
Si bien instó a los medios de prensa a que se ocupen de los culpables del homicidio no pudo precisar de quiénes se trataba. Pero aseguró: "No vamos a parar hasta que aparezcan queremos justicia".
El joven Marcelo Scalera de 32 años era laboratorista y estaba esperando el nombramiento en el Hospital Ramos Mejía.
"La muerte de mi hermano es una pérdida muy grande porque Marcelo trabajaba para la salud en varios hospitales" sostuvo cabizbaja Alejandra Scalera.
Movimiento Nuevo Orden
Según afirmaron fuentes del grupo skinhead Marcelo Scalera pertenecía al Movimiento Nuevo Orden grupo político que abraza la doctrina nacional revolucionaria del cual son miembros varios skins.
De allí provendría la relación de la víctima con integrantes de la agrupación neonazi entre los que se encuentran los dueños del puesto 27 del parque Rivadavia.
Aparentemente los miembros de la agrupación neonazi no tomarían represalias y continuarían con la "orden de estar guardados" permanecer tranquilos por un tiempo. Pero fuentes consultadas entre otras "tribus" de Buenos Aires aseguraron a La Nación que "la guerra ya está declarada. No sabemos cuándo ni dónde pero va a haber venganza" dijo un vocero punk.





