
Tenía 21 años y lo mataron a golpes
Se cree que fue un patovica
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MAR DEL PLATA.- Un bate de béisbol o un taco de pool. Mas allá de las diferencias, el efecto fue el mismo: una lesión cerebral que acabó ayer con la vida de un joven golpeado brutalmente, 10 días atrás, por un grupo de cerca de 15 personas, entre ellas tres custodios de un boliche en el que había comenzado el enfrentamiento. Uno de los patovicas está detenido.
Paolo Germán Celaya, de 21 años, murió en la sala de cuidados intensivos del Hospital Interzonal General de Agudos. Permanecía en grave estado desde la madrugada del 2 de este mes, cuando lo encontraron ensangrentado e inconsciente en plena rambla, cerca del hotel Provincial.
Hasta allí había llegado con dos amigos escapando de sus perseguidores: los encargados de seguridad y algunos parroquianos del canto-bar Alta Birra, en la avenida Colón y Lamadrid.
El único detenido es Daniel Gustavo Ulloa, de 32 años, sospechoso identificado y a disposición de la Justicia. Es el encargado de admisión de Alta Birra, como se presentó ante el fiscal Alfredo Deleonardis.
La denuncia fue realizada por Rolando Pérez y Ariel Santa Cruz, los amigos que acompañaban a Celaya. Contaron que entraron en el canto-bar poco después de las cinco. Reconocen que tuvieron un altercado en la barra, que los custodios los echaron del local y que luego los persiguieron casi 300 metros junto a 10 personas más.
Según relatos de los encargados de seguridad, los jóvenes lanzaron piedras contra ellos y los ventanales. Se pudo conocer que el propio Ulloa, en la declaración testimonial de casi 13 carillas, reconoce que corrieron tras los muchachos, pero "sólo para controlar" los disturbios.
Atacado a golpes
Los agresores sólo alcanzaron a Celaya, en plena rambla. Lo golpearon salvajemente en todo el cuerpo, pero la lesión más grave la recibió en la cabeza. Se cree que fue producida con un bate de béisbol o, más probable, con un taco de pool como los que los investigadores secuestraron en Alta Birra. También se incautaron de una suerte de cachiporra.
La denuncia fue hecha en la subcomisaría Casino. "Los chicos casi no podían hablar", dijo una fuente que relacionó el estado de los jóvenes con el alcohol. También se supo que los amigos de Celaya tienen antecedentes penales por robo calificado y que uno de ellos salió recientemente de la penitenciaría de Batán.





