Tornado en un pueblo del Chaco
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Un tornado golpeó anteanoche al pueblo chaqueño de Colonia Elisa y sumó el trastorno de cientos de vecinos a los problemas ocasionados por las inundaciones en el noroeste argentino, a las que ayer se sumaron dos muertos, por lo que ya son cinco las víctimas mortales por el fenómeno.
Ráfagas de viento de más de 180 km/h causaron voladuras de techos, caídas de postes telefónicos y de electricidad en ese pueblo, a 90 km de la ciudad de Resistencia, donde continúan evacuadas 3500 personas por la crecida del río Negro.
"Nos están tocando todas las más feas. Sequía, ahora lluvias excesivas en la zona de la capital y hasta tornados en el interior, pero no bajaremos los brazos", dijo el gobernador Jorge Capitanich, durante su visita a Colonia Elisa.
Además de las pérdidas materiales, ayer en Colonia Pilar se ahogó una mujer de 23 años, cuya identidad se desconoce. Como consecuencia indirecta del desastre natural, ayer también falleció por un paro cardíaco un voluntario que ayudaba a los evacuados en Entre Ríos.
También quedó bajo el agua un pueblo en Misiones. Se trata de la localidad El Soberbio, donde llovió 110 mm en dos horas. Además, el desborde del río Uruguay y de arroyos cercanos inundaron el casco urbano, en donde viven unas 9000 personas. La zona quedó sin servicios telefónicos, eléctricos ni de agua potable.
Mientras se complica la situación en Misiones, el tren denominado el Gran Capitán quedó varado en Chajarí, Entre Ríos, por la inundación de las vías. Los 500 pasajeros tuvieron que continuar su viaje a Buenos Aires en ómnibus.
Por la magnitud de las inundaciones fueron desplegados soldados pertenecientes al II Cuerpo del Ejército, con sede en Rosario, para asistir a los evacuados.
A diferencia de lo que ocurre en el Litoral, las lluvias persistentes de los últimos días llevaron alivio a Córdoba. En Carlos Paz se levantó la "alerta roja" que había provocado cortes rotativos en el suministro de agua domiciliaria, y también mejoró la situación en Salsipuedes.





