
Turno vespertino y plan de obras para hospitales porteños
Fuertes cambios en el sistema de salud
1 minuto de lectura'

Más allá de que Jorge Telerman quiera mostrar un gobierno digno de ser reelegido, él y su ministro de Salud, Alberto De Micheli, parecen haber entendido que el sistema sanitario porteño no responde a la demanda de los vecinos y reclama ya una inyección de inversiones para que la infraestructura sea digna del siglo XXI.
Por eso, planean para este año una importante renovación de los servicios y las instalaciones: empieza por la habilitación del turno vespertino en cuatro hospitales generales, que se extenderá luego a otros, y sigue con un plan de obras por 158 millones de pesos, que incluye la inauguración del primer módulo del prometido hospital en Villa Lugano.
"Antes de que empiece el otoño, funcionarán a la tarde los hospitales Tornú, Ramos Mejía, Piñero y Penna. Lo hemos logrado gracias a convenios de gestión acordados con las comunidades hospitalarias de esos centros. Nosotros aportaremos los nombramientos de personal -médicos, enfermeros, camilleros, técnicos y administrativos- para ofrecer todas las prestaciones", reveló a LA NACION De Micheli.
La ampliación del horario de atención continuará, probablemente, por los hospitales Argerich y Santojanni, que el ministro califica como prioritarios dentro del sistema de salud porteño.
Por supuesto, el plan de máxima de De Micheli es conducir a todos los establecimientos sanitarios al doble turno. "No hay industria en el mundo que funcione trabajando cuatro horas -reflexionó el funcionario-. Nosotros tenemos demanda insatisfecha y capacidad ociosa. Pero, bueno, yo me quedo seguro hasta diciembre. No sería correcto que anunciara lo que no voy a poder cumplir."
Sin embargo, eso no le impide pensar en el mediano plazo. Tampoco a Telerman. Ayer, ambos anunciaron un plan de obras hospitalarias para el bienio 2007-2008, de las cuales podrán inaugurar sólo algunas.
Según lo programado por el gobierno porteño, habrá una inversión de 158 millones de pesos -la más alta registrada en la ciudad en, por lo menos, los últimos diez años- para reconvertir durante este año y el próximo unos 145.000 m2 de los 600.000 m2 que abarca el sistema sanitario de la Capital.
De ellos, 72.000 m2 corresponden a establecimientos psiquiátricos (Torcuato de Alvear, Braulio Moyano, José Borda y Carolina Tobar García), 35.000 m2 a hospitales generales de agudos, 17.000 m2 a hospitales materno-infantiles (Pedro de Elizalde y Ricardo Gutiérrez, Maternidad Sardá), 9500 m2 a los centros de salud comunitarios y 3500 m2 en hospitales especializados.
"Casi ninguna de las obras será inaugurada por esta gestión. Ojalá este tipo de planificación sea un compromiso de política pública de ahora en más", dijo ayer Telerman, durante la conferencia que brindó con De Micheli, mientras recorrían las obras de la segunda etapa de la remodelación del Elizalde, que estarán terminadas a fines de abril pero entrarán en funcionamiento varios meses después.
Tal vez el emprendimiento anunciado más esperado por los vecinos sea la construcción del hospital de Villa Lugano. Según explicó De Micheli a LA NACION, el establecimiento tendrá un módulo de atención integral de alta complejidad, otro de internación general y otro de internación de alta complejidad. El primero, dijo, abrirá sus puertas antes de fines de año.


