Un custodio murió en un fallido robo a un blindado
Un grupo armado atacó a tres portavalores de Juncadella en una estación de servicio de Bernal, sin consumar el asalto
1 minuto de lectura'
Un custodio de la empresa transportadora de caudales Juncadella fue asesinado y otros dos resultaron heridos ayer, cuando un grupo de al menos diez individuos los atacó a balazos, al intentar robar el dinero que los vigiladores colocaban en un cajero automático situado en una estación de servicio de la localidad de Bernal.
La policía sospecha que al menos dos de los asaltantes actuaron desde el interior de la cafetería de la estación de servicio. El juez en lo penal de Quilmes Oscar Hergott, a cargo de la causa, aseguró que uno de ellos habría sido filmado por una cámara del local, imagen que permitiría identificarlo.
Fuentes policiales explicaron que los delincuentes se movilizaban en cuatro vehículos y que dispararon con escopetas calibre 12.70 (Itaka), fusiles automáticos livianos FALy pistolas 9 milímetros. El hecho ocurrió poco después de las 8.30, cuando el camión de Juncadella se detuvo en un cajero automático situado en la explanada de la estación de servicio YPF de Zapiola y San Martín, en Bernal. En el vehículo viajaban el chofer Marcelo Sedano (31), el operador Marcelo del Valle (35) y los custodios Ricardo Alderete (38) y Juan Manuel Comparín (48).
Ataque intempestivo
Los portavalores debían retirar el remanente de dinero que había en el cajero y cambiarlo por otra suma de dinero que llevaban en cartuchos. El blindado se detuvo en forma paralela a la terminal electrónica y Del Valle ingresó en la cabina para cargar el dinero, mientras Alderete y Comparín lo custodiaban, dijeron las fuentes.
Mientras realizaban esa operación, un Ford Escort se detuvo a la par del camión de caudales y al menos dos de sus ocupantes bajaron y, sin que mediara altercado alguno, atacaron a balazos a los custodios y al operador.
A causa del ataque, Comparín recibió un tiro en la cabeza y cayó muerto a metros de una cabina telefónica ubicada en uno de los accesos de la estación de servicio, mientras que Del Valle recibió un balazo en un brazo y Alderete en una pierna.
Las fuentes policiales dijeron que los custodios llegaron a disparar sus armas, pero que el intempestivo ataque les impidió defenderse. Y agregaron: "Llama la atención el poder de fuego de los asaltantes y la altísima carga de violencia con la que actuaron".
Escape con las manos vacías
Ante el ataque, Sedano, que permanecía al volante del blindado, intentó escapar a toda marcha, pero fue perseguido a balazos por los asaltantes. La frenética huida finalizó ocho cuadras más adelante, en Lamadrid y Baranda, cuando el chofer abandonó el camión con los cuatro neumáticos destrozados por impactos de bala.
Adriana Lauro, vocera de prensa de Juncadella, dijo que los asaltantes finalmente escaparon sin concretar el robo. Agregó que los cuatro cartuchos con el dinero aparecieron intactos en sus cajas metálicas, aunque no pudo precisar qué monto contenían.
La policía estableció que los delincuentes se movilizaron en una camioneta Fiorino con el logotipo de la empresa Telefónica; en un Peugeot 405; en un Volskwagen Pointer y en el Ford Escort abandonado por los asaltantes en la estación de servicio. Las fuentes precisaron que este vehículo tenía pedido de secuestro en la zona norte.
Además, los asaltantes abandonaron una Itaka, otra escopeta, un bolso con municiones de 9 milímetros y dos pistolas de ese mismo calibre en el frente del cajero automático y en la confitería de la estación de servicio. La camioneta Fiorino, en tanto, fue hallada poco después, a unos 200 metros del hecho.
Testigo de un infierno de balas
"Duró tres minutos, pero lo viví como si hubiera transcurrido un siglo". Nunca imaginó Diana Desico, que una urgencia fisiológica la colocaría en el centro de la escena que, en segundos, se convirtió en un verdadero campo de batalla.
Desico llegó a la estación de servicio apenas un par de minutos antes de que comenzara el tiroteo en el que perdió la vida un custodio de Juncadella. No podía esperar, y junto con sus compañeros decidieron detenerse en YPF de Zapiola y San Martín.
No llegó a bajar de la ambulancia. Antes, dos sujetos descendieron de un auto a puro disparo. "Los tiros no cesaban y vi como los custodios caían uno a uno", recordó.
Cuando los atacantes salieron tras el blindado, Desico, que vestía prendas de paramédica, fue a asistir a los vigiladores. Pero cuando llegó a hasta Comparín, supo que nada se podía hacer: "Tenía el cráneo destrozado por un balazo, con pérdida de masa encefálica", detalló.
Observador electrónico
Pero no sólo Desico fue una observadora privilegiada de la trágica tentativa de robo: el juez en lo penal de Quilmes Oscar Hergott aseguró que la cámara de video de la confitería de la estación de servicio habría registrado los movimientos de al menos dos de los delincuentes.
Fuentes policiales precisaron que en la cinta, secuestrada por orden del magistrado, se vería a dos sujetos que bebían café sentados en una mesa. Tras el tiroteo, los sujetos huyeron, olvidando un bolso con los colores de River Plate que en su interior contenía munición de calibre nueve milímetros, una escopeta y una Itaka.
Estadística negra
- 12 de enero: roban 263.000 pesos de un blindado, en Flores.
- 2 de febrero: en Florida y Corrientes, un sujeto se alzó con 250.000 pesos de un camión de caudales.
- 11 de mayo: tres delincuentes robaron 30.000 pesos que dos custodios de Juncadella retiraban de un McDonald´s situado en Castelar. En este hecho fue herido de un balazo en la cabeza Rodrigo Romero, de 13 años.
- 26 de junio: tres custodios de Juncadella fueron asesinados frente al supermercado Casa Tía de Avellaneda. Los ladrones se llevaron casi 39.000 pesos.





