
Un joven fue secuestrado durante casi siete horas
Abordaron su auto en Parque Chas; su padre pagó rescate
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Miedo, incertidumbre, alegría y nuevamente miedo. Esos fueron los estados anímicos que tuvo que atravesar la familia Pultera por el secuestro de su hijo Nicolás, de 18 años, en la zona de Parque Chas, en esta capital.
El joven fue abordado por delincuentes cuando se dirigía a la casa de su novia y fue liberado, luego de estar cautivo más de seis horas, en un descampado cercano a la ruta 8 y el Camino del Buen Ayre, en el conurbano bonaerense. Sin embargo, después de la liberación, los secuestradores continuaron amenazando a la familia, que no realizó la denuncia del rapto, en el que participaron cuatro delincuentes.
Todo comenzó la noche miércoles, en el cruce de barreras ubicado en la avenida Francisco Beiró y General José Gervasio Artigas, en Parque Chas. Aprovechando que las barreras se encontraban bajas, dos asaltantes fuertemente armados abordaron el Fiat Duna del hijo mayor de la familia Pultera y se lo llevaron rumbo a la zona norte del conurbano bonaerense. Mientras tanto, un tercer delincuente los seguía en otro auto.
Casi enseguida, un taxista que vio todo lo ocurrido llamó al 911, y de esa manera intervino la Brigada Antisecuestros de la Policía Federal.
En el camino, los delincuentes utilizaron el teléfono celular de Nicolás para comunicarse con su padre, Hugo, y pedir un rescate, cuyo monto no fue precisado por la policía.
Parada en la villa
Según explicó Raúl Pultera, tío del joven, a LA NACION, los delincuentes se detuvieron en una villa, que Nicolás no pudo identificar, y luego siguieron viaje por Camino de Cintura hacia José León Suárez.
Una vez acordado el pago y el lugar de la entrega, el padre del joven secuestrado, que viajó junto con un amigo, arrojó el dinero desde su automóvil en un bolso, en la avenida Márquez y Panamericana, en San Isidro. Minutos después, recibió la llamada de los secuestradores, para informarlo de dónde habían dejado a su hijo.
Tras permanecer privado de su libertad durante casi siete horas, Nicolás fue liberado por sus captores en un descampado que se encuentra en las cercanías de una villa ubicada frente al Camino de Cintura.
"Estamos con mucho miedo. Lo secuestraron en el cruce de barreras de Beiró y Artigas, y lo tuvieron más de seis horas. Por como se dieron las cosas, estamos seguros de que se trató de un hecho al voleo. A Nicolás lo trataron muy bien. Sólo tuvimos mala suerte", dijo a LA NACION Raúl Pultera.
En tanto, Hugo Pultera, el padre, en declaraciones al canal Todo Noticias ratificó el hecho y dijo que su hijo estuvo secuestrado en el automóvil y en una vivienda que no pudo identificar, y que los secuestradores lo trataron bien.
El joven, que se encontraba en buenas condiciones físicas, aunque, por lo vivido, en estado de shock, fue trasladado a un hospital de la zona por precaución.
Por otra parte, el Fiat Duna negro de Pultera apareció anteayer en un zanjón de un terreno baldío de José León Suárez. Intervino en el hecho personal de la Brigada Antisecuestros de la Policía Federal.



