
Un pueblo que no hallará consuelo
Villa Guillermina despedía ayer a 14 de sus vecinos con desgarradoras muestras de dolor e impotencia
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VILLA GUILLERMINA, Santa Fe.- A casi 24 horas del trágico accidente en el que murieron 14 vecinos de esta localidad del norte santafecino, de 7000 habitantes, los pobladores todavía intentaban digerir el trago amargo de la pérdida más grande que recuerdan. Anoche, la amargura no sólo reinaba en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús y en la casa velatoria del pueblo, donde eran veladas seis de las víctimas, sino también por las calles de tierra de todo el paraje.
Situada 487 kilómetros al norte de la capital provincial y a 23 de la ruta 11, esta localidad nunca volverá a ser la misma. Así lo saben sus habitantes, que ayer no encontraban ninguna explicación lógica para lo ocurrido, más que "la negligencia de un camión que salió a la ruta sin luz", como acusó María Eugenia Saravia, en la puerta de la iglesia.
Adentro no había más que lágrimas en el triste adiós a Aroldo Vázquez, el chofer; Miriam y Yanina Vieyra, madre e hija, que murieron en el accidente, y Liliana y Nahuel Bassart, madre e hijo, también fallecidos. A 300 metros de allí, otro grupo de pobladores se despedían de Eva Núñez, en la única casa velatoria del lugar. Más temprano, habían sido velados e inhumados Roberto, Alicia y Micaela Maidana.
"Ahora le están echando la culpa a Aroldo, mi cuñado, pero él murió en su ley: haciendo una gauchada. Porque no cobraba por estos traslados. Cada vez que alguien necesitaba algo en el pueblo, le pedía a Aroldo", dijo a LA NACION Oliva del Fabro.
A su lado asentía Marta Saravia, una de las catequistas del pueblo. Indignada, para evitar una nueva tragedia, Marta reclamaba a las autoridades nacionales y provinciales la reparación del camino que une la ruta 11 con Guillermina, una cinta plagada de baches y sin iluminación, pese a haber sido arreglada hace apenas dos meses. LA NACION pudo comprobar el calamitoso estado del camino.
Más serena, Saravia recordó luego la última conversación que mantuvo con una de las fallecidas en el accidente, Laura Gómez, una de sus alumnas de catequesis. "Hablábamos sobre Dios y me dijo en un momento: «Yo no me estoy por morir todavía»", relató con un nudo en la garganta. Laura, al igual que Nahuel Bassart y Eric Duarte, de 9 años, iban a tomar la comunión el domingo próximo. El destino quiso otra cosa para ellos.
Pese a la fuerte lluvia que se abatió sobre esta localidad y sus alrededores al caer la noche, los familiares y la comunidad toda se mantenían junto a sus seres queridos. El hijo de Vázquez no se soltaba del abrazo con su pareja. Sin siquiera poder pronunciar su nombre, apenas alcanzó a decir a esta enviada especial: "No nos esperábamos esto: papá era muy prudente, no tomaba alcohol. No lo puedo creer", balbuceó. Varios concurrentes al velatorio señalaron que Vázquez era docente jubilado.
El jefe comunal de Villa Guillermina, Eduardo Scarpin, cuestionado por haber cedido una camioneta a disposición de la comuna para este traslado con un chofer no profesional ni habilitado para trasladar pasajeros, anoche prefería no hablar sobre la polémica. "No quiero hablar de más. En nuestra zona son comunes estos viajes entre pueblos. Yo no imaginé que iban a venir más personas que las autorizadas, como se sabe ahora. Vázquez hizo más de 100 viajes con nosotros, para traslado de discapacitados o comunitarios. Tampoco quiero opinar sobre los padres que traían a sus hijos en el regazo", describió.
Por la mañana, Scarpin había decretado asueto administrativo de tres días, lo que se traduce en que las escuelas permanecen cerradas. Los chicos fallecidos en el accidente eran alumnos de las escuelas N° 510 Manuel Obligado y técnica N° 6002 Juan Bautista Alberdi.
"Nunca tuvimos una tragedia tan grande. Estamos todos muy shockeados. Yo ya no vivo acá, estoy en Las Toscas, pero conocía a varios de los fallecidos y creí que lo mejor que podía hacer era venir". Con estas palabras, sentado en un banco de la parroquia Sagrado Corazón, Sergio Bajú pareció sintetizar el sentimiento de todos los vecinos que, al cierre de esta edición, lloraban a las 14 víctimas de la tragedia de Villa Guillermina.
ANTECEDENTES
20 DE NOVIEMBRE DE 1970
54 muertos
Un ómnibus cayó al arroyo Leyes, en la ruta 168, en Santa Fe.
16 DE ABRIL DE1992
32 muertos
Un ómnibus y tres automóviles chocaron en el kilómetro 334 de la ruta nacional 2, en el partido bonaerense de Coronel Vidal.
9 DE ENERO DE 1993
56 muertos
Dos ómnibus chocaron de frente en la ruta nacional 14, en la localidad correntina de Santo Tomé. Además, hubo 80 heridos.
6 DE JUNIO DE 1997
17 muertos
Una camioneta chocó contra un ómnibus de larga distancia en la ruta nacional 9, a la altura de la ciudad cordobesa de Bell Ville. El accidente provocó, además, 16 heridos.
8 DE OCTUBRE DE 2006
12 muertos
Un ómnibus que transportaba a alumnos del colegio Ecos colisionó contra un camión, en la ruta 11, Santa Fe. También hubo 40 heridos por el choque.
13 DE ENERO DE 2008
13 muertos
Dos automóviles en los que viajaban varios integrantes de dos familias impactaron de frente en el kilómetro 180 de la ruta 9, en la ciudad cordobesa de San Francisco.
12 DE ENERO DE 2010
10 muertos
Un ómnibus chocó contra un camión en el kilómetro 155 de la ruta nacional 16, en la localidad chaqueña de Quipiliti, a 120 kilómetros de Resistencia.





