
Un rescate pagado en Paraguay
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La familia de un joven correntino que permanece secuestrado desde hace 48 días pagó anteanoche 250.000 dólares de rescate por su liberación en un paraje de monte cercano a Ciudad del Este, Paraguay, pero al cierre de esta edición no había noticias del cautivo.
La encargada de realizar el pago fue Pompeya Gómez, madre del joven, quien viajó a Paraguay . En Ciudad del Este vive el ex marido de la mujer y padre de la víctima, Juan Pedro Schaerer, ex ministro de Salud de Corrientes, quien está prófugo de la justicia argentina y vive refugiado en el vecino país.
Así lo reveló el fiscal federal Oscar Resoagli, que investiga el secuestro de Cristian Schaerer, de 21 años, ocurrido el domingo 21 de septiembre cuando regresaba con su automóvil Mercedes-Benz a la casa familiar del barrio Las Tejas, en la capital provincial.
El cuarto de millón de dólares de rescate fue abonado ayer por la madre del secuestrado del otro lado de la frontera luego que recibiera una prueba telefónica de vida en su casa del centro de Corrientes.
La señora se alojó en Ciudad del Este durante tres o cuatro días y allí se encontró con su marido, que le dio el dinero. Esperó hasta que anteanoche, a las 4, recibió una llamada de los delincuentes. La hicieron viajar por distintos puntos de la peligrosa ciudad fronteriza, cuna del contrabando y supuestamente nido de terroristas.
Las postas la llevaron en plena madrugada al medio del monte en las afueras de Ciudad del Este. En un paraje desolado y en la oscuridad le hicieron dejar el dinero.
Las negociaciones con los delincuentes, en este caso en particular, tuvieron la característica de que se hacían desde Brasil, tanto por teléfono como por correo electrónico.
Las últimas llamadas se efectuaron mediante teléfonos celulares activados en alguna zona de la frontera, que cambiaban alternativamente de lugar. La tecnología permite ubicar el país desde donde se llama, pero no identificar de inmediato el teléfono desde el que se realiza la comunicación, lo que hizo más compleja la investigación, que está a cargo de efectivos de la Policía Federal, desplegados en Corrientes y Paraguay.
"Hay casos -señaló el fiscal Resoagli- en que hay que esperar un tiempo para la liberación, al menos por 72 horas."




