Una escuela de tango donde se aprende a hacer amigos
La Fundación Amar enseña a personas con discapacidad y contiene a las familias
1 minuto de lectura'
El tango no es sólo música y danza. Es comunicación, movimiento; es un espacio de encuentro y puede convertirse en un grupo de pertenencia invalorable. Así lo sienten los jóvenes con discapacidades que asisten a la Escuela Amar-Tango Danza.
La escuela de 2x4 forma parte de la Asociación Amar, entidad dirigida por padres de personas con discapacidad que tiene un doble propósito: brindar atención y vivienda a personas con discapacidad, así como apoyo y orientación a sus familias.
Precisamente, este segundo aspecto los hace únicos: "No es posible lograr una buena calidad de vida de alguien con discapacidad, si no está bien su grupo familiar", asegura Luis Rodríguez, el director ejecutivo de la fundación, que fue creada en 1974 por un grupo de padres que se reunieron cuando cerró la escuela a la que concurrían sus hijos.
Además de la escuela de tango, Amar sostiene un hogar y centro de día para jóvenes y adultos con discapacidades graves y moderadas, donde desarrollan actividades pedagógicas, terapéuticas y de rehabilitación.
El programa de apoyo y orientación a familias es uno de los pilares de la institución. Allí llevan adelante un grupo de apoyo a hermanos de personas con discapacidad y encuentros de familias que reciben orientación. También tienen un programa de formación profesional, dentro del cual proyectan un congreso que los tiene revolucionados.
Es que están en plena organización del Primer Congreso Iberoamericano sobre Discapacidad, Familia y Comunidad, que realizarán el 8, 9 y 10 del mes próximo en la Facultad de Derecho de la UBA. El encuentro se propone destacar el papel protagónico de la familia y su trabajo estratégico en el desarrollo de la persona con discapacidad, así como informar y sensibilizar a la comunidad para generar apoyo e integración.
"Por primera vez en la Argentina, la temática de la discapacidad es abordada en forma integrada en su relación con la familia y con la comunidad -dice Rodríguez-. Se hace mucho hincapié en la línea médica, pero trabajar con las personas con discapacidad implica trabajar con su entorno, protegiendo y mejorando la calidad de vida tanto del discapacitado como de su familia."
Cuentan con el auspicio de Unicef y de la Sociedad Argentina de Pediatría, y expondrán referentes de España, Canadá, Italia, Estados Unidos y Venezuela, entre otros. Ya hay 750 inscriptos y la expectativa es grande. Para mayor información, se puede llamar a Amar al 4931-5227/7251 o escribir a info@hogaramar.org.ar. La página web de la entidad es www.asociacionamar.org.ar
Firuletes
Eduardo Spasaro y Nidia Scalzo se entienden sin hablar. Por algo son una pareja de tango consagrada. Van y vienen por la pista de baile dibujando firuletes con sus pies. Karina Amado y Javier Trunso también giran esquivando bailarines. La pista está llena. De pronto, Carlos Rodríguez Robert palmea y todos se congelan en sus lugares, atentos a las indicaciones del profesor.
"Tienen muy buena captación de la música y saben llevar el ritmo", explica Rodríguez Robert. La escuela comenzó en abril del año pasado. Pensada como una actividad socializadora para los jóvenes que terminan la escuela especial, el tango fue la llave para que se sintieran valorados. "Es importante que sigan interactuando; el tango se volvió una actividad preventiva que evita otras patologías que puedan surgir", señala Rodríguez.
La música sonaba sin parar. El profesor caminaba entre las parejas, marcando errores y destacando aciertos. Todavía quedaba un rato de baile para el encuentro.
Presos que trabajan
La asociación María de las Cárceles entregó en la Unidad Penal N° 32, de Florencio Varela, 80 computadoras a 20 escuelas, como parte de su Taller de Reparación de PC.




