
Una escuela de Trenque Lauquen rescata su historia en figuritas
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Como expresión de lo que los especialistas llaman la paradoja del fin del milenio -globalización v. localismo-, una comunidad educativa de Trenque Lauquen sacó a relucir lo más preciado de su patrimonio. Los nombres, las instituciones y los sitios que forjaron su memoria histórica y la vivifican, aparecen en figuritas coleccionables que se venden a 30 centavos el sobrecito.
La idea parece revalidar la premisa de que a medida que la mundialización aumenta, la cultura local y regional se expande como refirmación de la identidad. Hoy, las figuritas de Trenque Lauquen compiten con las de los Power Rangers y los demás héroes y villanos de raíces ajenas.
Padres, docentes y alumnos de la Escuela Miguel Di Gerónimo, un establecimiento privado con subvención estatal, que alberga a 1200 alumnos de los tres niveles, pusieron manos a la obra y, durante meses, debatieron la mejor manera de contar esta historia. El colegio tiene un 30% de becarios y el 70% restante paga $ 40 por mes.
La iniciativa del álbum con la historia del pueblo y sus personajes fue comprada a otra escuela de Bragado, que a su vez la había adquirido de su inventor: un jardín de infantes de Laprida. Son municipios con un sello en común: su conciencia ambientalista.
"Nos animó el conocer que esta idea había tenido mucho éxito en Bragado y en Laprida. Dividimos el álbum por sectores. Tenemos lugares históricos, ecología, cultura, historiadores, personajes, medios de comunicación, raíces, clubes, deportistas y comercios. El proyecto asciende a unos $ 34.000 incluyendo los distintos premios que sortearemos", comentó Pedro Ribot, uno de los padres de la criatura, a La Nación .
El espacio dedicado a la ecología tiene su mérito. "Trenque Lauquen tiene la bolsa verde para residuos orgánicos y la roja para los inorgánicos. Usted no ve un papelito en la calle. A nuestra gente le interesa mucho el medio ambiente", dijo Ribot.
En el rubro dedicado a la cultura aparecen cantores, escritores, pintores, artistas, los coros y la banda municipal, al tiempo que el relativo a las raíces se ocupa de las colectividades asentadas en el pueblo y de las fiestas tradicionales. "Por ejemplo, las de las campañas al desierto", precisó la docente Virginia Heuguerot a La Nación .
Pedagogía y diversión
La maestra dijo que la idea del álbum es "fértil y aprovechable desde el aula. Armamos el proyecto pedagógico que acompaña esta iniciativa. Por ejemplo, nos interesó mucho la parte de los personajes del pueblo, porque así podemos detectar los valores de la gente de nuestra comunidad. Esos valores se transforman en actitudes que los chicos pueden apropiarse".
Y continuó: "En Lenguas, los chicos aprendieron a instrumentar reportajes que sirvieron para conocer mejor a los personajes. En Matemáticas, ellos accedieron a una visión muy primaria del marketing, así como a las técnicas de estadísticas y probabilidades para combinar las figuritas en los sobres".
El álbum tiene 280 figuritas y los organizadores estiman que la duración del proyecto será de tres meses. Se imprimieron 3000 ejemplares. Cada paquete de 4 figuritas cuesta 30 centavos.
"Hay dos figuritas solidarias que no se venden. Son canjeables por un pañal y un alimento no perecedero. En el primer caso, lo recolectado irá al Hogar de María, que alberga a niños desde recién nacidos hasta 8 años. En el segundo, el producido se destinará al Hogar del Niño y a la Secretaría de Bienestar Social municipal", dijo Ribot.
Las anécdotas que alimentan el espíritu del álbum sobran. Para elegir a los personajes destacados, los chicos le pidieron su voto a la gente, a la salida de los bancos y los supermercados. "Como en todo pueblo, los más votados fueron el cura, el intendente y el médico pediatra", indicó, risueño, Ribot.
Entre los destacados del fútbol, ya son figuritas una gloria local, Nolo Ferreira, y un jugador en plena actividad, El Tecla Farías ("en el pueblo lo llamamos Mati", acotó Ribot), delantero de Estudiantes de La Plata.
Dos alumnos participantes en el proyecto compartieron sus visiones con La Nación . Andrés Gaudio (11) dijo que "el álbum está bueno porque es un recuerdo para las cosas de Trenque Lauquen. Es un testimonio porque vos podés tener una idea de lo que hay" y contó que el parque es su lugar predilecto. Para Elisa Fantino (12) "el álbum es muy lindo. Se habla de muchas cosas y aprendés más de tu pueblo. Hay cosas muy interesantes sobre los personajes".
Los elegidos de los chicos, "porque son gente buena", fueron: el padre Pedro, el pediatra Norberto Rosas, el intendente Barraccia y dos lugareños fallecidos.
El álbum es, además, un camino para dar trabajo y recolectar fondos para la escuela. Durante unos meses, los padres desocupados de algunos chicos tienen a su cargo el ensobrado de las figuritas y cobran un pequeño salario.




