Una escuela para el universal desafío de seducir a una mujer
Seducción Secreta ayuda a los hombres a superar miedos y encontrar el amor
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"Billetera mata galán." El dicho, que se popularizó entre los jóvenes, hace referencia, claro, al poder del dinero. Pero hay veces que billetera y galán van juntos, como en el caso de quien, encima de ser titular de una importante cuenta bancaria, vino al mundo con la pinta de tipos como Brad Pitt o George Clooney. Sin embargo, si falta todo eso, queda aún una posibilidad: la de tener una buena capacidad de seducción.
Pero tampoco es virtud que abunde. No, al menos, con la calidad suficiente para doblegar resistencias sin mayores esfuerzos. Deben ser incontables los hombres que, seguros de contar con semejante poder para bajar todas las defensas, terminaron en humillantes fracasos.
La cuestión estimuló la imaginación de dos veinteañeros: Iván Rodríguez Duch (22) y Martín Albamonte (26), para crear, en septiembre de 2006, la primera escuela de seducción de América latina. La bautizaron con el nombre de Seducción Secreta. "Nos pareció fácil de recordar y tiene un toque de misterio y de discreción muy apropiado", argumentaron.
La idea se les ocurrió en Villa Gesell, donde ese año pasaban unas vacaciones. "Se nos ocurrió imitar algo que ya existe en Estados Unidos. Esbozamos las primeras ideas y, cuando volvimos, recuerdo que la mayoría de nuestros familiares y amigos decían que aquí no iba a funcionar. Lo primero que hicimos fue poner un aviso en un diario. Una especie de test, que tuvo una respuesta tan buena que de inmediato entramos en la etapa de concreción. Nos encerramos a armar la página web y a estructurar las clases."
De todas las edades
Rodríguez Duch y Albamonte comentan que los concurrentes a los cursos tienen edades que van de los 18 a los 55 años y, en cuanto al perfil general, sostienen que es sumamente variado, incluyendo "facheros y muy adinerados o muy dominantes en sus ocupaciones", pero, que a la hora de encarar una relación con una mujer, muestran rasgos de timidez que viven como un fuerte obstáculo.
Seducción Secreta dicta varios cursos y seminarios, pero se comienza con dos modalidades básicas: el curso intensivo (el arancel es de 300 pesos), que se da en un fin de semana, durante 24 horas, y el semanal, que se extiende a lo largo de cinco meses, con tres reuniones semanales de dos horas; su costo es de 200 pesos por mes.
El sitio web de la escuela es seduccionsecreta.com.ar y la sede donde se imparten las clases está en el barrio de Belgrano.
En la escuela no se pregona un estereotipo de seductor y, en cuanto al objetivo de la relación, se lo establece desde un comienzo como de carácter libre; es decir que puede tenerse como meta la aventura sólo episódica o ser el inicio de un vínculo que incluso puede terminar en el casamiento.
O sea que hay un bien pensado target de amplio espectro: si se quiere una novia, está bien; si se quieren muchas mujeres, tampoco hay problema, sólo que -enfatizan los entrevistados-, respecto de estos últimos casos, se imparte la noción de que debe primar la honestidad con las mujeres, planteándoles de entrada ese criterio de liberalidad.
"Algunos eligen un estilo a lo Casanova, como queriendo batir récords de conquistas. Nosotros explicamos que la idea no es ser un seductor, sino simplemente un hombre capaz de atraer. El seductor corriente suele ser un tipo adicto al «levante», a veces hasta extremos insanos. El ideal es el de un individuo que manifiesta logradamente su personalidad, no que seduce", sintetiza Albamonte.
- ¿Qué es lo que no debe hacerse, o cuál es la regla de un exitoso intento de seducción?
-En realidad, hay que tener en claro que todas las reglas son relativas. Por ejemplo, muchas veces, es mejor pecar de frío que mostrarse demasiado cariñoso. El hombre que se presenta regalado transmite desesperación. A la mujer no le gusta lo fácil, que es donde ubican a los desesperados. Es propio de la naturaleza humana valorar lo escaso, lo que no se obtiene fácilmente. Un tipo que se muestra ansioso en una cita exhibe lo arduo que le resulta conseguir otras mujeres, y eso tampoco es atractivo. El hombre casado o de novio comunica que una mujer lo eligió; esto se llama aprobación social, un dato positivo. Es obvio que la atracción es una suma de factores.
Los dos "seducciólogos", que dicen haber aprendido a serlo merced a un cóctel que incluye la propia experiencia, la investigación de sujetos "ganadores", la lectura especializada y frecuentes visitas a sitios web referidos al tema, tienen ya en progreso una sucursal en Córdoba y el proyecto de otra en Rosario. Están a punto de publicar su primer libro de "consejos a aspirantes a seductores" y rechazan terminantemente la propuesta de Tom Cruise en la película Magnolia : "Seduce y destruye".
Iván apunta que la frase encierra un resentimiento hacia las mujeres e implica una fuerte presencia del ego. "Es justamente al ego al que nosotros tratamos de destruir, durante los rechazos, por ejemplo, propiciando que la autoestima no esté basada en los resultados que se obtienen", concluye.






