
Una exposición interactiva invita a sumergirse en la leyenda del Titanic
Fue visitada por más de cinco millones de personas en las principales capitales
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"Bienvenidos al Titanic, la nave más segura, más grande alguna vez construida sobre la Tierra", anuncia el actor que hace del capitán Edward J. Smith en la puerta de la exposición que, luego de ser visitada por más de cinco millones de personas en Europa, Asia y Estados Unidos, arribó a Buenos Aires.
Considerado como uno de los mayores desastres de la historia naval, el hundimiento del Titanic -ocurrido el 14 de abril de 1912- ha fascinado a millones de personas en todo el mundo. La tragedia, envuelta en historias de amor, arrogancia y heroísmo, alimentó la imaginación de investigadores, novelistas y directores de cine.
Ahora, 89 años después del hundimiento, se pude presenciar en el centro de exposiciones de la Rural una muestra que invita a sumergirse en los ambientes y las situaciones vividas en el interior del barco mediante efectos visuales, sonoros y sensoriales.
En el fondo del mar
Además de la reconstrucción en tamaño real de muchos de los espacios del buque como las lujosas habitaciones de primera clase o la monumental escalera que conducía a la sala, en la muestra pueden verse cientos de los 5000 objetos rescatados de las profundidades en las seis expediciones realizadas desde su descubrimiento.
El más impresionante es la gran puerta de ingreso en primera clase, pero también pueden verse desde objetos del inventario de la nave como una claraboya o la vajilla con el emblema de la White Star Line, hasta pañuelos, monedas, cartas nunca enviadas y otros objetos personales.
Durante el recorrido, los visitantes pueden sentir las corrientes de aire frío en la cubierta, el calor de las calderas, la temperatura del mar de la noche que se hundió el Titanic o los olores característicos de las bodegas. Pero los visitantes entrarán de lleno en la experiencia del Titanic cuando sientan el resquebrajamiento del piso ante el fatal impacto.
Uno de los momentos más emotivos de la muestra es, sin lugar a dudas, la sala donde se encuentran las fotografías e historias de muchos de los pasajeros del buque. Entre ellos se encuentran Edgardo Samuel Andrews y Violeta Jessop, los únicos dos argentinos que viajaban en el Titanic.
Otro pabellón invita a sumergirse en las profundidades y conocer los detalles de la expedición que en 1985 descubrió a 4000 metros bajo el marlos restos del barco.
Buenos Aires de 1900
En la muestra hay también un espacio para recordar el contexto histórico nacional en la época del hundimiento del Titanic. Además de una recreación de Buenos Aires en aquella época, se exhibe una de las desgracias marítimas locales más importantes: la historia de la corbeta Uruguay, Como no podía faltar en este tipo de espectáculo, hay también una tienda con productos de merchandising en el que se puede conseguir por 20 pesos piezas de carbón que contenían las calderas del trasatlántico con certificado de autenticidad.
La muestra "Titanic, el viaje de los sueños", se presentará en la Rural hasta el 13 de mayo. La puesta ocupa unos 3500 metros cuadrados de superficie total y el cupo máximo es de 2000 personas por hora. La experiencia se realiza en grupos con salidas cada 10 minutos aproximadamente.
Estará abierta todos los días, de lunes a jueves, entre las 9 y las 21, y viernes, sábado y domingo de 10 a 22. Las entradas para adultos cuestan 8 pesos de lunes a jueves y 10 pesos de viernes a domingos. Para los niños (hasta 12 años) el pase cuesta 6 pesos y para los jubilados, 8 pesos. Las entradas se venden en la boletería de la Rural y telefónicamente por medio de Ticketek.





