Una osa violeta es la atracción en el zoológico de Mendoza
La pintaron para curarle una enfermedad en la piel
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MENDOZA.- Desde que su pelaje se tiñe día por medio de violeta para prevenir la aparición de hongos, Pelusa, la osa polar del zoológico de Mendoza, pasó a ser el animal más admirado por los visitantes.
En estas vacaciones de invierno, el color de Pelusa está en boca de todos y los turistas se llevan una sorpresa al observarla en su recinto del tradicional paseo mendocino, situado en el parque General San Martín.
Todo parece tener origen en el presunto embarazo de la osa polar, que obligó a los veterinarios a aislarla del macho. Esto hizo que se tornara inquieta. Por su cambio de carácter se rasca y provoca pequeñas llagas en la piel, que causan la proliferación de hongos. El animal tiene por costumbre rascarse contra las piedras y bordes sólidos de su jaula, con lo que se causa lastimaduras de manera involuntaria.
Los veterinarios del zoológico recurrieron a un método poco conocido que consiste en pintar al mamífero con una sustancia de color violeta. "Si no la pintáramos periódicamente, el color violeta desaparecería con el agua y la enfermedad se extendería por toda la piel, lo que podría hacerle perder el pelaje", explicó a LA NACION la doctora Analía Pedrosa, miembro del equipo de veterinarios del zoológico de Mendoza que la atiende.
La profesional informó que la tintura con la que previenen la enfermedad es un fungicida de color violeta, que contiene genciana. El tratamiento, que lleva dos meses, ya se le había practicado el año pasado por la misma causa.
Pedrosa estimó que Pelusa estará curada en cuanto regrese al recinto que comparte con el macho y así pueda olvidar la soledad y calme su ansiedad. Por ahora sólo hay que esperar unos días para ver si efectivamente dará a luz o si se trató de un falso embarazo.
La veterinaria informó que el único medio disponible en el zoológico local para determinar con precisión si está embarazada es realizarle una ecografía, pero ese estudio exige anestesiarla, algo que podría ser riesgoso para el feto.
Hasta tanto se revele la incógnita, quienes por estos días visiten el zoológico mendocino se encontrarán con una curiosidad que, aunque no fue obra de la naturaleza, asombra a los visitantes.





