“Va a experimentar un gran auge”: el avance de dos laboratorios podría dar paso a una oleada de vacunas contra el cáncer
Lograron prevenir la reaparición y la propagación del melanoma en un amplio ensayo clínico, mediante un suero de ARNm; expectativas sobre una nueva vía de tratamiento
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La vacuna experimental personalizada contra el cáncer diseñada para mantener a raya el melanoma, que según el anuncio de Merck y Moderna logró prometedores resultados, abre una nueva vía de tratamiento que los médicos esperan que funcione contra muchos tipos de tumores.
A diferencia de la quimioterapia, que destruye tanto las células sanas como las cancerosas, o la inmunoterapia, que estimula el sistema inmunitario, las vacunas personalizadas contra el cáncer entrenan al sistema inmunitario para atacar específicamente las mutaciones que se encuentran solo en el tumor de una persona.
Merck y Moderna anunciaron este miércoles que su vacuna ayudó a prevenir la reaparición y la propagación del melanoma en un amplio ensayo clínico con más de 1000 pacientes con la enfermedad. Estos pacientes presentaban tumores localizados que fueron extirpados quirúrgicamente, pero tenían un alto riesgo de recurrencia. Moderna prevé que miles de pacientes con melanoma podrían beneficiarse en los primeros años luego de que el fármaco sea aprobado. Aún no hay fecha estimada para esto, dado que los laboratorios todavía no presentaron siquiera los datos completos de la investigación.
“Es un gran avance para el campo en general”, declaró Ryan Sullivan, director del Centro de Melanoma del Instituto Oncológico Brigham de Massachusetts. “Con este estudio positivo, existe la esperanza (y probablemente la inversión que le seguirá) de que estos enfoques puedan cambiar la forma en que tratamos el cáncer en general”, detalló.

El resultado del ensayo representa un avance monumental, que valida la tecnología de ARNm como tratamiento contra el cáncer, afirmó Julie Gralow, directora médica de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica.
Más ensayos apuntados a otros tipos de cáncer
Más allá del melanoma, las vacunas personalizadas contra el cáncer se encuentran en fase avanzada de desarrollo para diversos tipos de tumores. Merck y Moderna tienen varios ensayos a gran escala en marcha para cánceres de pulmón de células no pequeñas extirpados quirúrgicamente.
También están estudiando la combinación en ensayos de fase intermedia en pacientes con cáncer de vejiga y riñón, así como en ensayos de fase temprana para cáncer de páncreas y estómago. Se esperan numerosos resultados de los ensayos en los próximos uno o dos años, según declaró Stephen Hoge, presidente de Moderna, a la agencia Reuters.
Roche y BioNTech, cuya tecnología de ARNm se utilizó en las vacunas contra el Covid 19 de Pfizer, están probando un tratamiento similar llamado autogene cevumeran en estudios de fase intermedia en pacientes con cáncer de colon y páncreas que se han sometido a cirugía.
Se esperan los resultados del ensayo sobre cáncer de colon para 2027, y los del ensayo sobre cáncer de páncreas para 2031.

“Deberíamos conocer los resultados de varios estudios en los próximos años y, con esta noticia, hay motivos para esperar que muchos de ellos sean positivos”, declaró Robert Vonderheide, director del Centro Oncológico Abramson de Penn Medicine y presidente electo de la Asociación Estadounidense para la Investigación del Cáncer.
Cómo funciona
El tratamiento de Merck y Moderna, conocido como autoinmune intismeral, consiste en activar el sistema inmunitario con hasta nueve dosis del fármaco de inmunoterapia Keytruda de Merck, administradas cada seis semanas, además de hasta nueve dosis de una vacuna de ARNm personalizada que instruye al sistema inmunitario para que ataque las células cancerosas específicas del paciente.
Cuando se utiliza solo después de la cirugía para reducir el riesgo de recurrencia del melanoma, Keytruda se administra cada tres a seis semanas durante un máximo de un año.
En pacientes con melanoma, el tratamiento con Keytruda puede provocar fatiga, diarrea, erupción cutánea e inflamación de articulaciones y músculos, así como de órganos sanos en algunos casos. Las compañías afirmaron no haber observado nuevos efectos secundarios al agregar la vacuna.
El ensayo continúa y las compañías no publicaron los resultados completos. Seguirán haciendo un seguimiento de los voluntarios para determinar si el fármaco prolonga la supervivencia general.
Los datos a cinco años de un ensayo previo de fase intermedia, presentados en junio, mostraron que la vacuna había reducido a la mitad el riesgo de recurrencia del cáncer y disminuido el riesgo de propagación a nuevas localizaciones en un 59% en comparación con Keytruda solo.
En ese ensayo, la adición de una vacuna de ARNm tampoco mostró un aumento en la tasa de efectos secundarios graves.
“Lo que observamos en el ensayo de fase intermedia fueron las reacciones que experimentaban las personas al recibir la vacuna contra la gripe, el Covid-19 o cualquier otra vacuna”, declaró Hoge.
Elizabeth Buchbinder, especialista en melanoma del Instituto Oncológico Brigham del Hospital General de Massachusetts, explicó que los médicos que tratan a pacientes cuyo cáncer fue extirpado quirúrgicamente suelen sopesar los beneficios del tratamiento con Keytruda frente al riesgo de efectos secundarios, especialmente en pacientes con solo un 20% de riesgo de recurrencia del cáncer.
Sin embargo, el beneficio adicional de la vacuna “podría cambiar esa situación”, afirmó.
Buchbinder indicó que una razón clave para seleccionar el melanoma para probarlo en combinación con Keytruda fue que se trata de un tumor que produce muchas mutaciones, lo que facilita su detección por parte del sistema inmunitario.
Según explicó, muchos otros tipos de cáncer también producen múltiples mutaciones, lo que sugiere que podría tener una amplia aplicabilidad.
“Ya veremos, pero sin duda es un área que va a experimentar un gran auge, sobre todo con estos resultados”, afirmó.
Con información de la agencia Reuters



