
La Argentina, un país de dos continentes.
Hoy, en el día que se recuerda la presencia de nuestro país en las tierras eternamente congeladas, una recorrida por sitios que hablan sobre la Antártida.
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Hace apenas dos siglos poco se conocía sobre el confín más austral del planeta. Tan sólo algunos relatos con mucho de imaginación, donde aparecían seres casi mitológicos.
Eran muy pocos los marinos que habían puesto proa hacia el Sur y se habían animado a sortear los témpanos, las barreras de hielo. Muchos de ellos lograron avistamientos por accidente, llevados por tormentas a esas latitudes.
En 1756, por ejemplo, un barco de la corona española es arrastrado por los vientos hasta más al sur que el cabo de Hornos y llega hasta una isla que es bautizada con el nombre de San Pedro.
Entre 1772 y 1775 el marino inglés James Cook se interna en los mares antárticos y también llega a la isla San Pedro, a la que llama Georgias del Sur. Poco a poco, foqueros y balleneros van acercándose a latitudes cada vez más al Sur. Foqueros argentinos lo hacían en la primera década del siglo pasado.
De todas las naciones hacen lo mismo. Como los rusos abordo de los barcos Vostok y Mirny entre 1819 y 1821. El almirante Bellingshausen llega más lejos que Cook y descubre una costa que llama Alejandro I, en honor al zar.
Se suceden los descubrimientos y expediciones hacia finales del siglo XIX y principios del XX. Como la comandada por el profesor Otto Nordenskjöld, que atrapado en el continente antártico, fue rescatado por la corbeta Uruguay de la Marina argentina.
Museo flotante hoy en día, llama al asombro que en este pequeño navío se hubiera podido atravesar esos mares terribles y llegado hasta la propia Antártida.
Un día como hoy, pero de 1904, la Argentina comienza la instalación permanente en el continente, con una estación meteorológica en las Orcadas del Sur.
El gran objetivo de muchos países era llegar al Polo Sur. El inglés Robert Falcon Scott y el noruego Roald Amundsen querían lograr la hazaña de ser los primeros en pisar los -90º. Amundsen lo hace el 12 de diciembre de 1911.
Los primeros argentinos en llegar por tierra al polo son los integrantes de la expedición al mando del coronel -hoy general de brigada retirado- Jorge Leal. Lo conseguirán el 10 de diciembre de 1965 y les aguardará un recibimiento grandioso por las calles de Buenos Aires.
La presencia argentina es continua. Un importante número de bases permanentes, la actividad científica y las campañas antárticas lo atestiguan.
Para los que quieren conocer más sobre todo esto, lo mejor es empezar con el sitio de la Dirección Nacional del Antártico y del Instituto Antártico Argentino ( http://www.dna.gov.ar ). Otra buena página, con muchas fotografías, la hallamos en http://coolspace.gsfc.nasa.gov/adventures.htm .
Desde estos sitios, puede comenzarse la exploración del último de los confines vírgenes que quedan en la Tierra.






