
La explosión de Internet inalámbrica
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Diez gigantes de la industria, entre los que se incluyen Intel, Motorola, France Telecom y British Telecom, anunciaron que unirían fuerzas para impulsar el desarrollo de las tecnologías que posibiliten reducir el número de estándares que se utilizan hoy para acceder a Internet en forma inalámbrica. Bajo el paraguas de una organización bautizada Mobile Data Initiative Next Generation, algunas de las telefónicas más poderosas junto a los pesos pesados de las tecnologías de la información, reafirmaron su apuesta de que el mundo se mueve, inexorablemente, hacia un futuro sin cables, por lo menos en lo que se refiere al acceso a la Red.
Las cifras son por demás elocuentes: durante el año último se vendieron en todo el mundo 283 millones de teléfonos móviles, un crecimiento del 65% respecto de 1998, según Dataquest. Un aumento que en Estados Unidos alcanzó el 24,3% durante el mismo período y significó en números más de 86 millones de clientes. En Europa, la euforia por el celular llevó a países como Finlandia -el cuartel general de Nokia, líder en terminales- a una penetración que supera el 60 por ciento.
En esta industria casi todos coinciden en que resulta imperativo establecer estándares para poder encauzar comercialmente un mercado que requiere una conectividad confiable y con una velocidad adecuada para transmitir datos en tiempo real a bajo costo.
Mientras la industria celular occidental se debate en un laberinto de siglas como CDMA, TDMA y GSM o UMTS, el Consejo de Internet de los Estados Unidos, un organismo público, reveló que, según sus estimaciones, unos 304 millones de habitantes de todo el mundo utilizan Internet regularmente, y la mayoría de ellos lo hace desde fuera de los Estados Unidos. En líneas generales, la población on line sería unas 3000 veces mayor que hace siete años y la World Wide Web, la parte más visible de Internet con unas 2000 millones de páginas, habría duplicado su tamaño durante la primera mitad de este año, según la misma fuente. Los usuarios de lengua inglesa en América del Norte siguen siendo el mayor bloque de población on line.
Según la última encuesta, en la actualidad más del 51 por ciento de los usuarios de Internet son anglohablantes, así que serán ellos quienes experimenten primero los nuevos celulares de tercera generación orientados a servicios tan alejados de la telefonía tradicional como la industria del entretenimiento o las ofertas de marketing en 3D.
Pero la realidad comercial del mercado de la tercera generación está explotando ya en Europa, donde las setenta licencias de telefonía móvil UMTS que se están asignado o se asignarán durante los próximos meses van a constituir, sin duda, la recaudación telefónica más cuantiosa de la historia. Schroder Salomon Smith Barney calculó que los grandes carriers como Telefónica o British Telecom gastarán unos 375.500 millones de dólares entre la adquisición de concesiones y el desarrollo de la infraestructura para explotar las nuevas tecnologías que unifican los celulares con Internet.
Sin embargo, el precio alcanzado por estas licencias (36.000 millones de dólares en Gran Bretaña o 46.000 millones de dólares en Alemania) ha planteado la duda de si la apuesta hecha por las compañías telefónicas es o no un gran negocio.






