
La historia contada en viñetas
Desde Mafalda y el Eternauta hasta Hijitus o Patoruzú, los protagonistas de la historieta argentina se dibujan en la Red
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A lgunos la consideran una forma literaria menor y la descalifican por su carácter efímero y pasatista. Pero la historieta, que nació en el siglo XIX como un recurso de los diarios amarillistas para robar lectores a la competencia, es hoy un género autónomo con sus códigos y reglas.
Mafalda es, sin duda, el más popular personaje del comic en la Argentina. Nacida de la pluma de Joaquín Salvador Lavado, conocido por su seudónimo Quino, comenzó a publicarse en septiembre de 1964, después de un frustrado intento publicitario para el cual la tira fue originalmente concebida: la empresa de electrodomésticos Mansfield había encargado a Quino una historia dibujada que exhibiera sus productos sin nombrarlos.
Los diarios no aceptaron la publicidad subliminal y Julián Delgado, amigo personal del autor, le dio espacio a la tira en la revista Primera Plana. A pedido del público, Mafalda aumentó su frecuencia, sumó personajes, se mudó a El Mundo y luego a Siete Días, y dio su adiós definitivo en 1973. "Dejé de hacer Mafalda porque sufría con cada entrega -expresa Quino-. Cuando uno tapa el último cuadrito de una historieta y ya sabe el final es porque la cosa no va."
En la Red proliferan las páginas personales dedicadas a la niña impertinente que reflejó con mirada aguda la realidad argentina, como
http://www.mafalda.indiana.edu/Mafalda/welcome.html ,
http://www.turning-pages.com/mafalda/mafalda.es.html , http://www.arrakis.es/~edufm o http://www.geocities.com/SoHo/Museum/5495
Pero la historia del comic argentino comenzó a escribirse mucho antes, desde revistas como El Mosquito, Don Quijote o Caras y Caretas. La década del 30 marcó la llegada de Dante Quinterno y su Patoruzú, creado como un personaje secundario de la tira Julián de Montepío, que luego cobró vida propia. Ostentaba el título de último cacique de los Tehuelches Gigantes, llegado de la Patagonia para combatir el mal ( http://www.patoruzu.org.ar ).
En 1957, otra tira mantuvo en vilo a los lectores de la revista Hora Cero: contaba los avatares de un viajero del tiempo, bautizado El Eternauta y definido por su autor, Héctor Oesterheld, como una versión libre de Robinson Crusoe. "El héroe verdadero del Eternauta es un héroe colectivo -escribió Oesterheld-. Esta tira se fue construyendo semana a semana."
Los detalles de la historieta se publican en http://www.geocities.com/Area51/Shire/9875 y
http://www.civila.com/argentina/comics/
eternauta/index.htm
También se suman a la lista de personajes memorables el gaucho Inodoro Pereyra, habitante de las pampas en compañía de su perro Mendieta (http://www.literatura.org/Fontanarrosa/
Inodoro/Inodoro.html ), y la creación de Manuel García Ferré, Hijitus, que nació como una tira animada para TV y luego se convirtió en comic para la revista Anteojito ( http://www.civila.com/argentina/comics/Hijitus/index.htm" class="com-link break-word" data-mrf-recirculation="n_link_parrafo" rel="nofollow"> Inodoro/Inodoro.html" target="_top">http://www.literatura.org/Fontanarrosa/
Inodoro/Inodoro.html ), y la creación de Manuel García Ferré, Hijitus, que nació como una tira animada para TV y luego se convirtió en comic para la revista Anteojito ( http://www.civila.com/argentina/comics/Hijitus/index.htm ).





