La tecnología borra los límites y también se adueña del contenido

Compañías como Amazon, Google y Microsoft lanzan sus propios dispositivos junto a una serie de ofertas de películas, música y libros, con el objetivo de emular el modelo de negocios iniciado por Apple con el iPod y iTunes
Amazon irrumpió en el mercado de las tabletas con el Kindle Fire, un dispositivo de 200 dólares diseñado para acceder a los contenidos de la tienda minorista on line
Amazon irrumpió en el mercado de las tabletas con el Kindle Fire, un dispositivo de 200 dólares diseñado para acceder a los contenidos de la tienda minorista on line Fuente: AFP
Compañías como Amazon, Google y Microsoft lanzan sus propios dispositivos junto a una serie de ofertas de películas, música y libros, con el objetivo de emular el modelo de negocios iniciado por Apple con el iPod y iTunes
David Streitfeld
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21 de febrero de 2012  • 00:01

En los viejos tiempos, usted escuchaba música en el iPod mientras hacía ejercicio. Durante un momento de ocio en la oficina, podría usar Google en Windows de Microsoft en la computadora personal para buscar la implosión más reciente de un famoso. Quizás publicaría una actualización en Facebook. Después de la cena, podría mirar un DVD usando Netflix o hundirse en un nuevo e imperdible libro que había llegado ese día desde Amazon.

Esa visión, en donde cada compañía y cada dispositivo tenían su rol por separado, pertenece al año 2011.

Las compañías de tecnología más grandes ya no proporcionan contenido destinado simplemente a mejorar parte de su día. Ellas desean borrar los límites, hacer lo que están haciendo las otras grandes compañías y adueñarse de cada momento en el que una persona está despierta. La nueva estrategia es construir un dispositivo, venderlo a los consumidores y luego venderles además el contenido para ejecutar en dichos dispositivos. Y, quizás, algunos avisos publicitarios también.

La noticia que surgió la semana última de que Google está preparando su primer dispositivo de entretenimiento doméstico, con marca Google (un sistema para reproducir música en el hogar), podría parecer algo que está muy alejado de una compañía que se dedica a la búsqueda y a la publicidad en Internet. Pero encaja absolutamente en el objetivo que tiene toda la industria, en el cual a cada empresa de tecnología le gustaría ser todo, para todas las personas, y durante todo el día.

"Ya no se trata de marcas o de dispositivos o de plataformas", dijo Michael Gartenberg, quien se desempeña como analista en Gartner. "Se trata del ecosistema. La idea es lograr que los consumidores se adhieran lo más fuertemente posible de manera que ellos y su contenido queden atrapados en un sistema".

En consecuencia, Facebook, donde la mitad de sus usuarios acceden a él por medio de dispositivos móviles, se ha interesado en los teléfonos y se dice que se está moviendo con más firmeza en esa dirección. Apple, que alguna vez fue solo un fabricante de computadoras, ya obtiene la mayor parte de sus ganancias de los dispositivos móviles y está poniendo la mira en los televisores, que ejecutarían contenido de iTunes.

Amazon creó la tableta Kindle Fire y hay gran especulación respecto de que se encuentra desarrollando un teléfono Kindle (una perspectiva que se tornó más creíble hace dos semanas cuando el director senior de desarrollo de Windows Phone, de Microsoft, Brandon Watson, se unió a la minorista). Él dijo que la oportunidad, sobre la cual no dio especificaciones, era "demasiado grande como para dejarla pasar".

Microsoft, que ha hecho más estrecha su relación con Nokia nuevamente con el fin de ser un actor principal en el área del software para teléfonos, ha colocado su Xbox en millones de livings como portal de entretenimiento doméstico.

Los informes sobre el nuevo dispositivo de Google llegan justo cuando se espera el cierre de la compra de Motorola Mobility, valuada en 12.500 millones de dólares, por parte del gigante de las búsquedas. Esto otorga a Google el control directo de una de las compañías que utiliza su sistema operativo para teléfonos Android (y, presumiblemente, le confiere más que la capacidad para extender su alcance).

Ninguna de estas compañías revelará lo que hará en el futuro. (Amazon ni siquiera dará la cifra sobre cuántos Kindle Fire vendió.) Las noticias sobre el dispositivo de Google se hicieron públicas solo después de que un blogger descubrió un archivo sobre el tema en la Comisión Federal de Comunicaciones.

Pero las tendencias de contratación de personal proporcionan una pista. Sus tableros de ofertas laborales, que alguna vez constituyeron un depósito para toda clase de trabajos vinculados con el software, ahora están repletos de puestos para personas graduadas en ingeniería eléctrica y en diseño de hardware.

En el sitio web de Amazon, por ejemplo, los tableros contienen docenas de listas de puestos de trabajo con títulos que se podrían esperar para una compañía de hardware. Entre ellos: Gerente senior de ingeniería de hardware, Director, Plataformas de hardware y sistemas, e Ingeniero de confiabilidad de hardware para IE. (IE es la abreviatura de Ingeniería Eléctrica.) Muchos de estos trabajos apuntan a posiciones en Lab126, la unidad californiana de Amazon que es responsable del Kindle (pero con tantos puestos de trabajo vacantes, el laboratorio parece estar trabajando en otros aparatos).

En Google, los tableros muestran bastantes oportunidades para quienes entienden los puntos débiles del microchip: Ingeniero de hardware de comunicaciones, Ingeniero de hardware eléctrico y Gerente de programas técnicos para el equipo Android@Home, el cual anticipó una versión "conceptual" de un dispositivo para entretenimiento, el año pasado. Ese último aviso de oferta laboral subraya la necesidad de crear "versiones portátiles y de inmersión de nuestros productos". Precisamente como Facebook, Google no puede darse el lujo de quedarse atrás en un mundo móvil.

Antes de la llegada de los sistemas coordinados, los ejecutivos de las compañías de tecnología para el consumidor parloteaban sin parar sobre los hogares conectados y la convergencia. Ellos intentaron que eso se hiciera realidad pero nadie tenía las piezas de hardware y el contenido que encajaran a la perfección.

El pionero (y quizás la inspiración) fue Steve Jobs, el fallecido cofundador y CEO de Apple, quien logró, a través del iPad y del iPhone, que la creación de dispositivos pareciera algo fácil de realizar. Invéntelos, luego haga que el software complemente al hardware, tercerice la producción, véndalos a un precio muy elevado y observe cómo su compañía se transforma en la más valiosa de la Tierra.

Pero el paisaje de la tecnología está plagado de restos de aquellos que trataron de capturar algo de la magia de Apple. Consulte a Research in Motion, a HTC o a HP sobre la experiencia con las tabletas y verá que ellos no mostrarán alegría alguna.

Incluso cuando el sistema es exitoso, las cosas pueden salir mal. A pesar de contar con una audiencia cautiva, la dirección puede sentirse urgida de alimentarse por la fuerza, de hacer una venta dirigida o de sacar ventaja. Probablemente no sea una coincidencia que gran parte del idioma de estos sistemas provenga de la cárcel, comenzando con el término "encerrado".

A pesar del éxito de Amazon y de Apple con sus dispositivos, hay signos periódicos de intranquilidad. Los primeros usuarios del Kindle Fire informaron que habían experimentado problemas para cargar su propio contenido en el dispositivo. ¿Descargar contenido de Amazon? En eso no hubo problemas. Apple acaba de hacer que sea más fácil crear contenido con su herramienta de creación de libros, denominada iBook Authors, siempre que el autor no quiera venderlo a través de cualquier otro que no sea Apple. Eso dio lugar a cierta reacción negativa.

Respecto de Google y su adquisición de Motorola Mobility, la pregunta sobre cómo una operación de Internet de alto margen se enredará con un fabricante de bajo margen, que tiene 19.000 empleados, ha sido tema de gran especulación; sin embargo, existen diversas maneras para que Google apalanque a Motorola.

Sean McDevitt, un consultor de CSMG, explicó la movida de Google hacia el hardware. McDevitt explicó que era menos algo como: "Quiero fabricar dispositivos porque quiero tener los márgenes de un fabricante" y más algo como: "Quiero fabricar dispositivos que funcionen de la manera en que quiero que funcionen".

Como ejemplo de cómo Google utilizará el hardware con el propósito de promocionar el software, McDevitt citó a Google Wallet, su monedero virtual. Se trata de un sistema de pago por telefonía celular que se dio a conocer el otoño boreal último. La compañía puso mucho trabajo en este software e hizo que 150.000 minoristas distribuyeran lectores de comunicación de campo cercano de modo que todo lo que un cliente tenía que hacer para comprar un paquete de chicles Juicy Fruit era tomar el teléfono inteligente. Asimismo, logró que Citigroup alentara a los propietarios de tarjetas MasterCard para que usaran Google Wallet como una extensión de sus tarjetas de crédito.

Entonces, ¿qué es lo que no permitió que Google Wallet despegue? Probablemente, el hecho de que funciona únicamente con el teléfono Google Nexus, que no es exactamente el teléfono más popular allí.

"El próximo nuevo teléfono Motorola, sin dudas, ya tendrá instalado el chip de Google para comunicaciones de campo cercano", expresó McDevitt al final de un informe, el otoño boreal último. "Y en los sitios donde Motorola exhiba un liderazgo, los demás fabricantes de teléfonos portátiles que usen Android probablemente lo sigan".

En el paisaje de Google, no queda claro dónde se ubicará el reproductor de entretenimiento. Podría apuntalar a Google Music, un servicio gratuito en la nube que permite comprar temas musicales en el Android Market y escuchar canciones desde los diversos dispositivos conectados a Internet.

Cuando presentó a Google Music, el último mes de noviembre, la compañía comercializó el servicio como una manera de que sus usuarios compartan y descubran música nueva con su medio social denominado Google+. Pero no pudo contratar a Warner, uno de los cuatro sellos discográficos más importantes, y los usuarios criticaron la herramienta para compartir música diciendo que era confusa.

"¿Quién sabe cómo va a resultar el modelo?", dijo Andrew Murphy, un analista de Piper Jaffray. "Google todavía no lo sabe. Pero si no lo estás construyendo hoy, entonces no obtendrás ganancias dentro de cinco años".

Nick Bilton y Nicole Perlroth contribuyeron con el informe desde San Francisco, y Jenna Wortham lo hizo desde Nueva York. © NYT Traducción de Angela Atadía de Borghetti

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