
Mozart, el genio y sus enigmas
Niño prodigio y compositor inigualable, su nombre siempre va rodeado de adjetivos, de admiración. Pero en la vida del músico austríaco también persisten muchos misterios. En la Red, sus admiradores tratan de revelarlos
1 minuto de lectura'
Los comunes mortales tenemos nuestras luces y sombras. Pero cuando existe el genio, ambas alcanzan otras dimensiones. Sobre la vida de uno de los más grandes compositores que han existido se escribieron miles de obras. Se han analizado los mínimos detalles de los hechos de su existencia y de sus composiciones. Pero aún persisten las dudas sobre algunos pasajes de la existencia del artista nacido un 27 de enero de 1756 en Salzburgo.
Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus -tal su verdadero nombre, que luego permutó por Wolfgang Amadeus- desde niño provocó el asombro. A los cuatro años ya interpretaba algunas obras en el clave. Los viajes con el padre, Leopoldo, y con su hermana Nannerl, lo pusieron de chico en contacto con las testas coronadas de Europa. Su relación con el exigente padre siempre fue conflictiva. Con su madre, el músico fue mas bien indiferente. Cuando ella muere, en un viaje que realizaba con Amadeus, éste no se atreve a contárselo al padre. Le escribe que estaba enferma y encarga a un amigo que le diga al padre la verdad.
Mientras tanto, las composiciones se sucedían. Obras maestras que salían de esa persona que a veces se portaba extrañamente en sociedad.
Rechazado por la joven Aloysia Weber, termina casándose con Konstanze, la hermana menor, quien le dará seis hijos, de los que llegarán a adultos sólo Karl Thomas (1784-1858) y Franz Xaver Wolfgang (1791-1844).
Sus pasos lo llevan a muchos sitios, pero no logra asentarse económicamente. Dicen los rumores que Konstanze es una máquina de gastar dinero.
Además de su labor como músico, Mozart quiere tener algo más en su vida. E ingresa en la masonería. No hay registros fehacientes de cuándo pasó. Para algunos estudiosos fue iniciado en Viena el 7 de enero de 1785 en la logia Caridad. En cambio, mayoritariamente se piensa que fue un poco antes, el 14 de diciembre de 1784, en la logia Beneficiencia. Lo cierto es que dejó para la posteridad también un sinnúmero de composiciones para tenidas.
Su salud mientras tanto comienza a resentirse. ¿Tendrá algo que ver Salieri? Posiblemente no, pero primero Pushkin con la tragedia Mozart y Salieri -luego convertida en ópera de dos actos por Rimsky-Korsakov- y en este siglo Milos Forman con su Amadeus lograron que mucha gente por lo menos lo creyera.
El último acto de la vida del compositor se interpretó el 5 de diciembre de 1791 en Viena. Es enterrado sin ataud y sus restos desaparecen para siempre. Nunca podremos declarar con certeza inocente a Salieri.





