Outlook Express, un cliente muy popular

Comenzamos a explorar las aplicaciones de e-mail. El OE es el más usado en el mundo y viene con Windows 98 o se baja de la Web. Opciones y vistas.
Ariel Torres
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30 de octubre de 2000  

Ahora, con el mecanismo del e-mail aclarado, la comprensión de las aplicaciones será mucho más fácil. A partir de esta entrega vamos a recorrer las opciones de los dos clientes de correo más utilizados en las PC, el Outlook Express , que viene con Windows 98 o se baja gratuitamente de Internet ( www.microsoft.com ), y el Netscape Communicator , que también es gratuito y se consigue en la Red ( www. netscape. com ).

Comenzaremos con el Outlook Express (OE), el más popular en el mundo y en la actualidad un excelente software para mensajería, incluidas las noticias de Usenet (de hecho, es seguramente el mejor cliente de grupos de discusión que existe hoy para Windows; las versiones anteriores del software, sin embargo, tenían muchos bugs ).

La interfaz del OE es lo bastante intuitiva como para que no necesite mayores explicaciones, un punto a favor de casi todos los programas de esta compañía. A la derecha de la pantalla hay una barra con los cinco iconos de rigor: la Bandeja de entrada (allí llegan las cartas que recibimos), la Bandeja de salida (ahí quedan las cartas listas para mandar); Elementos enviados (una copia de los mensajes que ya salieron); un cesto de basura para los elementos que descartamos y el Borrador , donde podemos colocar mensajes que están en proceso de escritura.

Haciendo un clic sobre cualquiera de esos iconos, el panel central de la interfaz cambia para mostrar una lista de los mensajes allí contenidos. Microsoft los llama elementos ya desde la época del Exchange , hoy reemplazado por el Outlook en el Office , pero es aproximadamente lo mismo que mensajes o mails .

Si usted investiga un poco el software descubrirá que es muy configurable, y esto cuenta también para la interfaz. La barra de iconos ( Barra de Outlook , en la jerga de Microsoft) es muy cómoda, pero ocupa bastante espacio en la pantalla y a poco de usar el programa quizá ya no la necesite.

Además, el panel central arranca con la ventana de vista previa activada, una opción que se demostró potencialmente desastrosa cuando atacó el virus LoveLetter ; veremos enseguida cómo desactivarla y por qué esto es tan importante.

Visiones

Lo primero que verá al arrancar el programa es una pantalla semejante al de una página Web, donde se ofrece un sumario de los contenidos de su sistema de mensajería. Para muchos, es un paso redundante. Para evitarlo, ponga un tilde en la casilla etiquetada Al iniciar Outlook ir directamente a la Bandeja de entrada .

Ahora, vaya a la Bandeja de entrada y luego elija la opción Diseño del menú Ver . Se abrirá un cuadro de diálogo dividido en dos. Arriba se pueden elegir los componentes de la interfaz que estarán visibles. Elíjalos todos, para ver las opciones disponibles, y haga clic en Aceptar .

Su pantalla ha quedado segmentada en cuatro, con dos barras de herramientas. Además del panel central y los iconos ya mencionados hay una lista de Carpetas y otra de Contactos . Si está llegando a la conclusión de que el mejor diseño es el de la lista de carpetas y el panel central, coincidimos. La lista de carpetas es más completa y ocupa menos lugar que la barra de iconos, y los contactos se pueden acceder desde la libreta de direcciones toda vez que haya que mandar un mail.

Pero cada cual puede elegir el formato que más le guste. Observe que las dos listas (carpetas y contactos) tienen una X a la derecha de la barra de título. Puede cerrarlas desde allí cuando lo necesite.

Regrese al cuadro Diseño del menú Ver . Una vez que se haya decidido por un conjunto de paneles visibles, sáquele el tilde a los que quiera ocultar. La barra de herramientas y la de vistas no obstaculizan mucho el manejo del programa y conviene dejarlas allí.

La segunda parte del cuadro de diálogo Diseño es el de activar la vista previa; en dos palabras, esto hace que se divida el panel central en dos, horizontal o verticalmente, y en la ventana de abajo (o de la derecha) se puede leer el mail seleccionado en la lista que queda arriba (o a la izquierda). La mala noticia es que al ver el contenido de un mail con código malicioso de Visual Script (como el LoveLetter), éste se ejecuta sin darnos tiempo a nada. En consecuencia, desactive ahora mismo la vista previa y habrá ganado su primera batalla contra las infecciones vía correo electrónico.

Previsiblemente, la barra de herramientas también puede configurarse y esto es bastante fácil de hacer; sin embargo, salvo en casos especiales, no necesitará más de lo que viene de fábrica. Lo que quizá quiera modificar es la cantidad y tipo de las columnas en el panel central, y esto porque dichas columnas son mucho más que informativas.

Si tiene a la vista sus mensajes, verá arriba que hay varias etiquetas: De , Asunto , Recibido y así, bajo las cuales se encolumnan los mensajes. Haga un clic en De y toda la lista se ordenará alfabéticamente en orden ascendente según el remitente; haga un clic en Recibido y ocurrirá lo mismo, pero según el día y hora en que recibió los mensajes. Es una función sumamente útil cuando hay muchos mensajes por administrar, pero es también muy poco utilizada.

Vaya al menú Ver y elija Columnas . Aquí puede elegir las que estarán visibles de una lista de once. Las más aconsejables son el remitente ( De ), el asunto, recibido y tamaño (que no viene activado de forma predeterminada). En grupos de trabajo, la columna Para puede también resultar muy práctica.

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