
Un relevamiento analizó más de 200 respuestas de ChatGPT, Gemini, Claude y Perplexity para determinar cómo los modelos de inteligencia artificial construyen la imagen de la Argentina y qué lugar ocupa el país frente a sus vecinos de la región
5 minutos de lectura'

Durante el Mundial, la Argentina acaparó la atención del mundo entero. No fue únicamente por los goles de Lionel Messi ni por el logro de la Selección, que llegó por segunda vez consecutiva a la final, sino también por la “campaña antiargentina”, una ola de ataques en redes sociales que trascendió la rivalidad futbolística y llegó a acusar al país de “racista”.
Pero la inteligencia artificial (IA) descreyó por completo de esta campaña. Así lo confirma un relevamiento realizado por URBAN Grupo de Comunicación, que analizó 212 respuestas generadas por ChatGPT, Gemini, Claude y Perplexity. El estudio se desarrolló durante los primeros días de agosto e incluyó una metodología que combinó 53 consultas naturales, formuladas como lo haría un viajero, un inversor, un periodista o un ciudadano curioso, sobre cuatro motores generativos, tanto en español como en inglés.
En concreto, el resultado indica que el relato de hostilidad que circuló en redes y medios internacionales no logró instalarse en las respuestas de los modelos de IA. “Las IAs no leen necesariamente el mismo ecosistema en el que ocurrió la campaña. Las IAs leen contenido en texto y citable. Gran parte de ese contenido está en los medios. A eso se suman dos criterios que los modelos aplican al material: autoridad (quién lo dice y qué peso tiene en ese campo) y citabilidad (si la afirmación se apoya en algo verificable)”, comentó a LA NACION Gabriel Barasch, head of Data Intelligence de URBAN Grupo de Comunicación.

Pero, ¿por qué importa lo que piensa u opina la IA? De acuerdo a Gabriela Korovsky, cofundadora y CEO de URBAN Grupo de Comunicación, esta tecnología emerge como un nuevo actor dentro del ecosistema de influencia y, por lo tanto, “construye reputación”.
“Hoy hay un actor nuevo que también construye reputación sobre nosotros en base a cada huella que vamos dejando en el ecosistema digital. Ya no solo las personas definen quiénes somos: también lo hacen las inteligencias artificiales que valoran, priorizan y sintetizan para dar una respuesta que construye influencia y relevancia”, analizó Korovsky en el marco de la presentación del estudio.
Bajo esa línea, mientras en los medios masivos la clave es la publicación y, en las redes sociales, la distribución, en la IA se impone la síntesis. “No cambió el canal, cambió quién controla la síntesis. La IA lee medios, redes, webs institucionales y citas de autoridad para entregar una conclusión. En ese proceso, si una marca no ha construido una huella clara, el modelo no deja el espacio en blanco: lo completa”, señaló Barasch.
La Argentina desde la mirada de la IA
Si bien la IA no reprodujo la narrativa negativa de la campaña antiargentina, el relevamiento detectó un segundo fenómeno: el país no logra capitalizar todo su potencial cuando es comparado con sus vecinos.
En detalle, la Argentina queda última en positividad (33% de menciones positivas), contra 100% de Uruguay, 87% de Chile y 61% de Colombia. Según el estudio, esto no es prejuicio de la IA, sino una cuestión de qué contenido hay disponible para citar.

Cuando se trata de preguntas comparativas por destinos de inversión, tres de los cuatro modelos posicionan a la Argentina en un lugar más débil que los países de la región analizados. En esos casos, Perplexity —que busca en vivo— cita el ranking del Milken Institute, “sin contrapeso argentino igual de citable”.
Por otro lado, si se consulta sobre turismo, la IA menciona sitios de gobiernos extranjeros sobre consejos y seguridad para viajeros, que están mejor indexados.
La percepción de la Argentina también varía según el sector. El agro, por ejemplo, aparece como el activo reputacional más sólido, con 85% de sentimiento positivo y ninguna mención negativa en las consultas analizadas. Le siguen tecnología, con 81%, y energía, con 75%. La industria más debatida es la minería, con 62% de positividad, ya que adquieren mayor peso los aspectos ambientales.
Estos resultados, indica la investigación, muestran que la Argentina “ya cuenta con activos reputacionales que tienen una presencia favorable en los modelos”. “El desafío está en lograr que esa información tenga mayor peso cuando la IA construye una visión general del país o lo compara con otros destinos”, precisa el informe.

En lo que refiere a figuras nacionales, Lionel Messi concentra un 100% de menciones positivas, siendo el principal activo reputacional argentino frente a los modelos analizados. En el listado también se destacan nombres como Diego Armando Maradona (aunque con “un componente un poco más crítico”), Jorge Luis Borges y Javier Milei. Respecto al Presidente, Barasch subrayó que la IA es “neutra” y “moderada”.
La importancia del GEO
En un escenario digital cada vez más complejo e interconectado, el Generative Engine Optimization (GEO, por sus siglas en inglés) surge como una herramienta clave para optimizar la visibilidad y el posicionamiento de una entidad —ya sea una marca, una figura pública o un país— en las respuestas que entregan los grandes modelos de lenguaje.
“No alcanza con competir por clics o dominar los buscadores tradicionales; hoy la relevancia de una marca se define también en las respuestas que construyen los modelos generativos”, remarcó Korovsky.
Para lograr una “presencia gestionada” en los modelos de IA y no caer en la “invisibilidad” o “narrativas ajenas”, URBAN identifica cuatro ejes de gestión: la consistencia de entidad, es decir, claridad sobre quién es y qué hace la marca en todos sus puntos de contacto; la densidad de datos citables; la coherencia entre fuentes, que refiere a la alineación en todo el ecosistema digital; y el trabajo sobre fuentes de autoridad, es decir, una presencia activa en los entornos de donde los modelos toman información en tiempo real.



