
Redes inalámbricas: los secretos del 802.11b
Un nombre oscuro que no podría llamar la atención de nadie. Pero está revolucionando la conectividad sin cables. No le faltan obstáculos, sin embargo.
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Olvídese del Bluetooth , archive la expectativa por la tercera generación celular (3G) y de paso guarde en el garaje su PC con Personal Area Network (PAN). El nuevo secreto mejor guardado de la industria inalámbrica lleva el críptico nombre de 802.11b . Se trata en principio de un nuevo y superador estándar en materia de redes de datos sin cables.
La diferencia sustancial con el resto de estándares conocidos se basa en la performance de esta nueva tecnología, establecida en noviembre de 1999 por el America´s Institute of Electrical and Electronics Engineers (IEEE). El organismo ratificó -según afirma The Economist en su última edición- que "el estándar 802.11b para comunicaciones sin cables podía transportar datos a una velocidad un poco superior a los 11 megabits por segundo". Esto significa 200 vees más rápido que el más rápido de los módems de la más rápida de las PC.
La respuesta de los jugadores más conspicuos no se hizo esperar y once empresas -entre ellas Cisco y Lucent- ya firmaron acuerdos para fabricar hardware basado en el nuevo estándar. La apuesta es sencilla: crear o incentivar un nuevo fenómeno bautizado Wireless LAN (red de área local inalámbrica). Así, cualquier grupo de estudiantes, vecinos o colegas podría crear su propia LANsin costear el cableado.
Dos flamantes compañías: MobileStar y Wayport están instalando ya este tipo de tecnología y sus principales clientes se encuentran entre los que administran las telecomunicaciones dentro de estadios deportivos, aeropuertos o grandes cadenas hoteleras. Incluso Microsoft ya firmó un convenio por dos años para ofrecer conectividad a Internet desde la popular cadena de cafeterías estadounidenses Starbucks. Sus redes usarán básicamente 802.11b , entre otros estándares.
En realidad -reconoce la fuente-, Apple fue la primera en lanzar el 802.11b con su línea AirPort . Ahora todas sus nuevas computadoras incluyen una antena que, junto con una placa de red, puede intercambiar datos con una pequeña radioestación conectada a cualquier servicio de banda ancha dentro de un radio de 45 metros.
Sin embargo, las redes inalámbricas con este estándar todavía deben superar un pequeño problema técnico: el estándar 802.11b utiliza la banda de radio correspondiente a los 2,4 GHz, la misma frecuencia utilizada actualmente por millones de teléfonos inalámbricos, microondas y hasta por los mecanismos que regulan el apagado y encendido de las luces públicas en calles y avenidas.
Esto es lo mismo que confesar que si bien multiplico por doscientos la velocidad del módem más veloz, también multiplico por doscientos la vulnerabilidad de mi sistema frente al ataque de cualquier intruso cibernético.
En pocas palabras: hay que invertir mucho en seguridad antes de plantearse costear una red de datos inalámbrica con este atractivo estándar que ha pasado las pruebas de rentabilidad de once corporaciones dispuestas a apostar algunos cientos de millones de dólares para darle nuevos bríos al mercado inalámbrico en el 2001.
En el otro rincón
La especulación de ciertos analistas del mercado es que este estándar -aunque imperfecto- demorará nuevas inversiones en el ya demorado Bluetooth . Pero en realidad resulta algo apresurado por ahora dar por fenecida esta innovadora tecnología que impulsan gigantes como Ericsson o IBM.
¿Qué es Bluetooth ? Es una red barata, casera, de bajo poder que se comunica mediante una radiofrecuencia limitada que permite dialogar a los pagers , PAD ( personal access devices ), celulares, notebooks y también a una PC de escritorio, conectada a Internet, dentro de una casa o una oficina. Incluso, en el reciente Bluetooth Pavilion del Consumer Electronics Show, de Las Vegas, se realizaron por primera vez demostraciones en público de cómo responden los nuevos dispositivos Bluetooth mediante conexiones de alta velocidad como ISDN, DSL, USB, o desde un automóvil en movimiento con un dispositivo Bluetooth preinstalado. Aparentemente, las pruebas salieron bien y ningún ejecutivo fue despedido luego de la exhibición.
Los vaticinadores oficiales como la consultora Frost & Sullivan aseguran que la tecnología y los dispositivos basados en Bluetooth originaron ventas por 36,7 millones de dólares en 2000 y que éstas treparán hasta los 699,2 millones. Los inversores por ahora se ciñen al viejo imperativo de que prefieren ver, antes de creer.






