
Todo sobre el backup
Cómo poner a salvo toda esa valiosa información que guardamos en la PC
1 minuto de lectura'

No podía ser de otra manera. Ocurre en el peor momento posible, justo antes de terminar ese trabajo que nos tuvo despiertos toda la noche: el disco rígido da un último suspiro y deja de funcionar. Sucesivos intentos por reanimarlo no logran activarlo como para recuperar la información.
O un virus infecta la PC y deja un tendal de datos perdidos, es necesario reinstalar todo el sistema operativo, cambiamos todo a un disco más grande, o simplemente se elimina esa carpeta valiosísima por error.
La copia de seguridad de los archivos ya no se puede dejar librada al azar: lo que se almacena en la computadora es demasido valioso como para depender de la suerte a la hora de salvaguardar los datos.
La buena noticia es que hacer un backup es cada vez más sencillo y económico.
Sea a otro disco, un CD, un DVD, una llave de memoria o un rígido removible, las opciones aumentan, y cubren casi cualquier necesidad.
El método más simple y ubicuo lo ofrece el CD-R o CD-RW. Es barato: un CD-R se consigue por algo más de un peso, aproximadamente; un CD regrabable tiene un precio local que ronda los 3,50 pesos. Una grabadora está en 55 dólares, y casi cualquier computadora moderna dispone hoy de una lectora de discos compactos.
La contra es que un CD convencional, compatible con cualquier lectora, almacena hasta 700 MB de datos.
Para hacer un backup de todo un disco rígido moderno no alcanza, por supuesto. Pero sí es posible grabar varios discos, segmentados por temas (el e-mail, los documentos, las fotos, etcétera).
Tenga en cuenta que un CD-R puede grabarse sólo una vez. Pero admite varias sesiones de grabación (grabar un disco multisesión, en la jerga informática). Es decir, puede hacer una copia de una carpeta de 100 MB hoy, otra (de esa misma carpeta, de otra o de un archivo) más tarde, etcétera.
Un disco CD-RW, en cambio, permite la regrabación de datos, como si fuera un diskette o un Zip con una capacidad de 700 MB.
Los DVD
Las grabadoras de DVD permiten almacenar hasta 4,7 GB por disco, pero son más caras: su precio ronda los 170 dólares. Cada DVD-R cuesta 11 pesos, y un RW puede llegar a los 17.
Aquí hay que tener en cuenta que existen dos formatos incompatibles entre sí (DVD-R/RW y DVD+R/RW). La mayoría de las grabadoras modernas es capaz de grabar en ambos formatos, pero si no es el caso hay que tener en cuenta que los discos vírgenes vienen preparados para uno u otro.
Los DVD para TV más modernos soportan el formato JPG, así que si hace una copia de sus fotos en un DVD podrá verlas en el televisor usando un reproductor convencional.
Hay versiones externas de las grabadoras de CD y DVD, con conexiones USB o FireWire, lo que permite hacer copias de seguridad de varias máquinas usando un mismo dispositivo, o copiar los datos guardados a una máquina nueva.
Estos equipos, sin embargo, son más caros: una grabadora de CD externa tiene un precio que ronda los 150 dólares, mientras que una de DVD está en 250 dólares.
El disco rígido
La alternativa más barata (aunque menos segura) para un backup es el disco rígido convencional: 80 gigabytes en una sola unidad por 100 dólares.
Pero también tiene sus desventajas: hay que abrir la máquina para instalarlo, lo que es imposible en una notebook y algunas PC, y no está a salvo de cualquier daño que pueda sufrir la máquina en sí. Si se quema el gabinete por una descarga eléctrica, o se lo roban, adiós backup.
Aquí hay dos opciones: una es comprar un disco externo, que tiene su propia fuente de alimentación y se conecta por el puerto USB y FireWire (con capacidades que llegan a los 300 GB). Son confiables, pequeños y están preparados para soportar su movimiento, pero son caros.
Iomega, por ejemplo, vende un disco externo de 250 GB, FireWire, a más de 500 dólares. También ofrece Rev, un sistema de cartuchos de 35 GB a 90 GB cada uno (esperan tener unidades de mayor capacidad para fin de año). La lectora cuesta 529 dólares, y cada disco 83 dólares.
La otra opción es comprar un rígido estándar y usar un kit conector que se vende en los comercios por unos 25 dólares. Se instala en una de las bahías de 5,25" (donde va el CD o el DVD) y ofrece una suerte de cajón, donde se conecta el disco rígido.
Al terminar de usarlo, se quita y listo. El disco rígido de backup puede guardarse en otro lado, a salvo de los inconvenientes que pueda sufrir el gabinete. No es para sacarlo a correr; sin embargo: son muy sensibles a los golpes y a la estática.
Zip y flash
Uno de los primeros métodos para hacer copias de seguridad fueron los discos Zip de 100 MB. Cuando surgieron, en 1995, ofrecían una capacidad más que suficiente. Hoy hay versiones de 250 y 750 MB, pero el costo de cada diskette (40 pesos uno de 250 MB) y de la lectora (US$ 100 la interna de esa capacidad) deben tenerse en cuenta.
No obstante, si tiene uno, pueden convertirse en una excelente opción para hacer un backup de algunas carpetas específicas.
Otra alternativa para esto mismo son las llaves de memoria, muy populares hoy. Del tamaño de un encendedor, se conectan al puerto USB de la PC. El precio de un dispositivo de 128 MB de capacidad ronda los 60 dólares. Su atractivo está, claro, en lo cómodo de su tamaño. Ya hay versiones de 2 GB de capacidad. Windows 2000 y XP los reconocen en forma automática, pero para Windows 9x es necesario primero instalar un driver.
Una alternativa similar es usar tarjetas de memoria Compact Flash, Secure Digital, Memory Stick, etcétera. Una Compact Flash de 128 MB, por ejemplo, tiene un precio local que ronda los 200 pesos, mientras que un lector de tarjetas está en 60 pesos.
Ya hay discos rígidos con ese formato de 4 GB de capacidad.
El software
La forma más sencilla de hacer un backup es copiar las carpetas u archivos correspondientes a un CD u otro disco.
Si usa Windows 2000 o XP, tenga en cuenta que la carpeta del usuario que se guarda en el directorio Documents and Settings almacena información importante del usuario, como los archivos de correo electrónico de Outlook Express o Thunderbird.
Pero si hay múltiples carpetas y se quiere tener un cierto orden en las copias de seguridad, hay que apelar a una aplicación especial.
Windows ofrece una: se activa en Inicio>Programas>Accesorios>Herramientas de sistema>Backup. Si esta opción no aparece, vaya al Panel de Control>Agregar o quitar programas>Agregar o quitar componentes de Windows. Le pedirá el disco de instalación.
Otras alternativas freeware son el excelente Cobian Backup, del cubano Luis Cobián ( www2.educ.umu.se/~cobian/cbu5.htm ), SyncBack ( www.2brightsparks.com/syncback ) o VersionBackup ( www.versionbackup.sb-aw.com ).
Estas aplicaciones permiten hacer una copia periódica a otro disco, a un CD o a un servidor FTP, hacer copias de seguridad incrementales (es decir, sólo copia lo que cambió desde la última sesión) o sincronizar carpetas (comprobar que el contenido de ambas sea igual).
Cobian Backup, que está en español (se cambia en Tools>Options) puede incluso cargarse como servicio en Windows 2000 y XP, para que trabaje aun si el usuario se olvida de cargar la aplicación, y mantenga los datos protegidos.
1
2La paradoja de la productividad: un estudio publicado en Harvard indica que las herramientas de IA no reducen el trabajo, sino que lo intensifican
3Netflix amenaza a ByteDance con “litigios inmediatos” si no cesa la infracción de propiedad intelectual con Seedance 2.0
4Cómo activar el “modo hada azul” de WhatsApp



