
Un clásico de los celulares está de regreso
Probamos la tercera versión del móvil Motorola Milestone, con Android 2.3 y cámara de 8 megapixeles
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Hay pocas familias de equipos que hayan quedado tan identificadas con una marca como la línea Milestone de Motorola.
En un mercado que va marcadamente hacia equipos que prescinden de un teclado físico y privilegian la pantalla táctil, Motorola apostó desde el principio por un equipo de alta gama con Android (versión 2.3.6, en este caso) y con un teclado deslizante horizontal, y logró imponerlo casi como una marca propia, con su legión de seguidores acérrimos.
El Milestone 3, que estuve probando, ya se vende en la Argentina y es el más reciente exponente de esta familia. Claro lo ofrece a $ 1849 con un plan de $ 119 mensuales; Personal, a $ 1699 con un abono de 199 pesos.
En lo que refiere al hardware interno, cuenta con un grupo de componentes similar al del Razr: chip de doble núcleo a 1 GHZ (en el Razr corre a 1,2 GHz), 512 MB de RAM, cámara de 8 megapixeles capaz de grabar en Full HD y, por supuesto, conectividad 3G y Wi-Fi, GPS y radio FM, además de una salida HDMI. El equipo incluye 11 GB de almacenamiento interno para archivos varios, 1,5 GB para aplicaciones y una ranura microSDHC.
Cerrado, el Milestone 3 queda dominado por su pantalla LCD de 4" y resolución qHD (960 x 540 pixeles). Hubiera sido preferible una pantalla Amoled (como usa en el Razr) para mejorar su visibilidad al aire libre, pero aun así es decente.
El equipo mantiene la estética de los modelos anteriores, con una suerte de saliente cóncava en la parte inferior de la pantalla, y un mecanismo que se siente sólido permite deslizar hacia atrás la pantalla y mostrar el glorioso teclado Qwerty. El Milestone 2 ya era un avance, porque eliminaba un pad de control del Milestone original que sólo quitaba espacio; el Milestone 3 mejora esta situación un poco más. Motorola se dio el lujo de incluir una línea de teclas numéricas, sin limitar la usabilidad del teclado.
Los amantes de esta línea de dispositivos sin duda sacarán provecho del hardware poderoso y del amplio teclado que me resultó muy cómodo, aunque me pareció que era necesaria una presión sobre las teclas un poco mayor a lo que hubiera esperado. Disponer de semejante teclado, sin embargo, implica una penalización: el equipo es, por ponerlo de algún modo, grueso. La propia Motorola logró hacer un dispositivo con las mismas prestaciones, pero sin teclado, con un espesor de 7,1 mm. El teclado del Milestone 3 lo lleva a 12,9 mm, un detalle que debería ser tenido en cuenta por quienes lo estén investigando.
Más allá de su tamaño, el teléfono funciona muy bien; el Milestone 3 y el Razr ofrecen un Android con la nueva cosmética de Motorola, que incluye gráficos en 3D y el uso de paneles de aplicaciones antes que una lista infinita, además de haber remozado los íconos y mejorado otras cuestiones estéticas.
Está ausente la herramienta de acciones inteligentes que incluye el Razr, pero sigue presente el resto de las herramientas básicas de Android más algunas que incluyó la compañía, como un cliente de Citrix para acceder a entornos remotos, un gestor de correo electrónico bastante robusto y las aplicaciones para gestionar nuestro acceso a las redes sociales.
Es un buen teléfono y está a un precio muy razonable. Da la sensación de que para los que necesiten un teclado físico y no les moleste el tamaño extra puede ser un confiable caballito de batalla.






