
Windows Me
Cómo es el nuevo sistema operativo de Microsoft
1 minuto de lectura'

Con cada nueva versión de Windows, desde 1995, ocurre el mismo extraño fenómeno: mucha gente sale corriendo a comprar la actualización mientras que las compañías fabricantes de hardware todavía no han terminado de escribir los drivers que controlan los dispositivos conectados a la PC; y a veces ni siquiera han comenzado a darles forma.
Windows Millenium (o Windows Me , como se lo conoce ahora) no es una excepción. La primera conclusión que sacamos de nuestras pruebas con el nuevo sistema operativo de Microsoft para el hogar y de las numerosas cartas de lectores que llegaron a esta redacción sólo unos días después del lanzamiento oficial es que muchos usuarios tendrán problemas para hacer funcionar sus periféricos, al menos durante un tiempo.
¿Cuánto tiempo? Simple: hasta que el fabricante saque los drivers correspondientes. ¿Y si la empresa responsable ya no existe? Bueno, en ese caso no hay esperanza. La buena noticia es que, habida cuenta de la participación de Microsoft en el mercado de sistemas operativos, los drivers van a salir, si la compañía todavía existe.
Ejemplo típico: buscamos los controladores para la Annihilator 2 en el sitio de Creative Labs y al seleccionar Windows Me la respuesta es Disculpe, pero no hay drivers disponibles para la 3D Blaster Annihilator Pro bajo Windows Me. Y sigue una invitación a regresar más adelante. Sin embargo, no todo está perdido: en el sitio de Nvidia ( http://www.nvidia.com ), encontramos los drivers de referencia para Windows 95/98 y Me.
Una suerte semejante corre Windows 2000, en cuyo modelo de controladores se basa parcialmente el Me (se lo conoce como Windows Driver Model o WDM). Nuestras experiencias indican por lo menos dos líneas por tener en cuenta:
- Algunos drivers simplemente no funcionan, porque siguen el modelo de Windows 95, incompatible con el WDM.
- La mayoría de los drivers para Windows 98 sí funciona, pero es necesario, a veces, pasar por alto algunas advertencias en contrario que lanza el sistema.
Requerimientos
La segunda conclusión es que el Me está hecho para equipos potentes, otra constante en las sucesivas versiones de Windows.
Instalamos el sistema en PC bien alejadas una de la otra. Por un lado, en una Pentium III a 550 MHz con 256 MB de memoria RAM, audio y video de última generación y un disco de 30 GB. Por el otro, en una Pentium a 166 MHz con 32 MB de RAM, disco de 2 GB, sin tarjeta de sonido y una aceleradora 2D con 2 MB de memoria.
Mientras el equipo añejo marchaba aceptablemente con Windows 95 y 98, la actualización a Windows Me trajo aparejada una considerable merma en el rendimiento. Intentamos, a pesar de las advertencias de Microsoft, instalarlo en un equipo todavía más lento (Pentium a 133 MHz), pero con el doble de memoria (64 MB), basándonos en la idea de que el aumento de RAM mejora ostensiblemente el funcionamiento de cualquier software en una PC. Resultado: el instalador abortó tras detectar la velocidad del chip, y envió el mensaje correspondiente: Se requiere un microprocesador de al menos 166 MHz .
Opuestamente, en la Pentium III con 256 MB de RAM, lejos todavía del estándar local, el sistema no causó ninguna demora adicional perceptible respecto de Windows 98. El dilema de los drivers, sin embargo, es una constante que no depende de la potencia de la computadora.
¿Qué hay de nuevo en el Me? Es más estable, cierto, pero no espere un milagro. Este Windows se basa en el mismo kernel 9x que sus predecesores, por lo que padece casi los mismos puntos débiles que aquéllos. El kernel (o núcleo) de un sistema operativo es el responsable de muchas de sus características más idiosincrásicas. Si NT es sólido, es gracias a su kernel. Si Linux es estable, es gracias a su kernel. Si los tres Windows domésticos sufren de una bien conocida tendencia a colgarse o volverse inestables a causa de algún error de aplicación, es en gran medida por culpa del kernel. Esto no ha cambiado.
El abandono del Modo Real y la adopción cada vez más firme del Windows Driver Model lo vuelven, sin embargo, menos sensible a los programas revoltosos y algo más sólido.
Un añadido importante es la utilidad para restaurar el sistema, restableciendo los archivos de sistema y de Registro vigentes en cierta fecha. Hasta ahora, con Win95 y 98, esto exigía bastante conocimiento y, en ocasiones, era simplemente impracticable. Este es el motivo por el cual casi todos los usuarios de Windows se han visto obligados a reinstalar el sistema al menos una vez desde que lo adquirieron.
Los archivos del directorio System (bibliotecas de vinculación dinámica, o DLL, y controles OLE u OCX, entre otros) y el Registro empezaban a ser modificados prácticamente con cada nuevo programa que se instalaba; llegaba un punto en que Windows se había convertido en un castillo de naipes. La solución de Microsoft es la de guardar imágenes de ambos en un momento dado; si luego de instalar un nuevo software las cosas se ponen feas, será posible restaurar los archivos tal como estaban antes.
Aunque requiere bastante espacio de disco, el mecanismo funciona bien. Sin embargo, estimamos que es poco probable que los usuarios creen imágenes del sistema antes de instalar nuevas aplicaciones. Seguramente, con eso en mente Microsoft añadió otra característica al Me: los archivos vitales del sistema están protegidos y no pueden ser modificados o borrados.
Los últimos días del MS-DOS
El abandono del Modo Real , en el que funcionaban la inmensa mayoría de las aplicaciones de DOS, es quizás el mayor cambio arquitectónico del Me. Ahora arranca más rápido y, como dijimos, parte del código problemático que minaba la estabilidad del sistema se ha ido.
Los valores guardados hasta ahora en el Autoexec.bat y el Config.sys son migrados al Registro durante la instalación de Windows Me. Luego, toda vez que se apaga el equipo, el sistema verifica si hubo otros cambios en estos archivos y también los envía al Registro .
La máquina virtual de Windows sigue siendo, por otro lado, capaz de ejecutar la mayoría de las aplicaciones de DOS. Según el soporte técnico de Microsoft de Argentina, el software más propenso a sufrir problemas es aquel que requiere valores especiales de buffers y files (es el caso de Clipper , por ejemplo). Ahora, el número de files se puede alterar en el System.ini , pero no el de buffers .
El otro cambio que trae aparejada la remoción del Modo Real es que Windows Me ya no ofrece la opción Reiniciar en Modo MS-DOS cuando se apaga la computadora. Para acceder a esta alternativa, es menester usar un diskette de inicio del Me y seleccionar el Inicio mínimo .
Conclusiones
Tenemos la impresión, por la cantidad de correo que recibimos con consultas sobre el Windows Me, que mucha gente va a actualizar su Windows 98 (o 95), sin importar cuáles sean las ventajas reales que ofrece el nuevo sistema. En ese caso, podrán aprovechar la oferta (sólo valida para usuarios de Windows 98) que rige hasta el 21 de diciembre, de 99 pesos por la actualización. Luego de esa fecha, el Me costará 150 pesos (la actualización) y 290 (la versión completa).
La oferta ha causado mucho malestar entre aquellos que decidieron no actualizar su Windows 95 y que ven ahora un buen momento para hacerlo; ellos no se verán beneficiados por esta rebaja. En un ambiente de alta piratería como la Argentina, Microsoft debió premiar a todos sus usuarios fieles, aun cuando no hubiesen comprado Windows 98.
Teniendo en cuenta los problemas de drivers, el hecho de que requiere equipos potentes, que algunos de sus componentes más interesantes (el Windows Media Player , Explorer 5.5 ) se pueden bajar sin costo de la Web y que todavía se continúa con el kernel 9x , esta actualización es la menos motivada de la historia reciente de Windows.
Mientras había motivos fuertes para comprar Windows 95 (se trataba de un salto cuántico respecto de Windows 3.1) y Windows 98 (compilaba dos años de parches y prometía mayor estabilidad), las razones para pasar a Windows Me son más contadas y dependen mucho de lo que cada uno haga con la computadora.
Si tiene un procesador rápido, 64 o más MB de RAM y, además, ha verificado que sus periféricos tienen drivers compatibles con el Me, la actualización tiene sentido, si realmente necesita mayor estabilidad y confiabilidad, y especialmente si le gusta o necesita probar mucho software.
Tiene más sentido si disfruta del hobby de las imágenes o el video digital; el Me trae buenas herramientas para esto. Es también más cómodo. La interfaz ha sido depurada una vez; de paso se le han integrado algunas funciones, como la de interpretar y descomprimir archivos .Zip, y ahora la vista de imágenes en miniatura funciona correctamente (al estilo Win2000).
Hay algunos cambios en el modo en que se tratan los periféricos USB, lo que elimina ciertas complicaciones, y añade soporte para USB2.0. En cuanto al Plug & Play , los usuarios de Windows 98 Segunda Edición no percibirán ninguna diferencia. No debe confundirse esto con Universal Plug & Play , que es un estándar de Microsoft para controlar electrodomésticos desde la PC; Windows Me es el primer sistema operativo en darle soporte.
Nuestro consejo: si ya sabe que lo quiere instalar, aproveche la oferta y se ahorrará 50 pesos. Si tiene dudas, espere; los sistemas operativos se ven en la cancha, y de paso le dará tiempo a los drivers de aparecer. Si no tiene un equipo potente y su Windows 95 o 98 funcionan bien, no le conviene actualizar. Si tiene una PC de última generación y el hardware es compatible, Windows Me es un paso evolutivo respecto de Win98, aunque todavía no es NT. Si está por comprar equipos nuevos, éstos pronto estarán saliendo con el Me preinstalado.






