Termas de Reyes: las aguas sagradas de un valle histórico de Jujuy

A 19 kilómetros de la capital provincial, un paisaje de montaña y río junto con los baños termales siguen cautivando como en la época precolombina
A 19 kilómetros de la capital provincial, un paisaje de montaña y río junto con los baños termales siguen cautivando como en la época precolombina
Luis Colqui
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3 de noviembre de 2019  

SAN SALVADOR DE JUJUY.- La historia relata que en tiempos precolombinos visitantes de tribus indígenas en el noroeste argentino regenteadas por los incas, presididas por el Curaca -jefe de las tribus-, bajaban desde el departamento de Cochinoca a 150 kilómetros aproximadamente. El fin era bañarse en las aguas sagradas, valiéndose de la red caminera (Camino del Inca), para lograr bienestar para el cuerpo. Posteriormente, fueron los conquistadores españoles cuando arribaron a la zona, que la tomaron como referencia y la bautizaron con el nombre de Termas de Reyes.

Ahora, a tan solo 19 km de la capital llegan viajeros que buscan, como los antiguos pueblos originarios, baños de naturaleza y de aguas termales.

Termas de Reyes está en un paraje con río, valles y aguas subterráneas a más de 40° C. La armonía del paisaje junto a la experiencia de sumergirse en el agua dormida bajo el vapor sigue atrayendo como hace siglos, aunque ahora, claro, suma opciones de alojamiento, piscinas y miradores.

Además de las aguas termales, los viajeros buscan disfrutar de la imponente vista de las montañas, y por qué no, una cena en un hotel que al verlo da la impresión de ser un castillo. Y además, el horizonte de los valles de altura, revestidos por su coraza verde bordeando el río.

Durante el camino, el aire aparenta ser más puro, ideal para disfrutar del paisaje de bosques. Allí el único ruido que asoma es el de las aguas.

En el complejo turístico Termas de Reyes, cuando golpea el sol, resaltan cabañas blancas con tejas coloradas, que cuentan con asadores, quincho, piscina y una proveeduría. "La mayoría llega por lo que les cuentan, viene de pasada y se queda. A los visitantes les gusta por la naturaleza, porque están al aire libre", se expresa María José Heredia, encargada del establecimiento.

Como es el caso de una turista chilena: "Queríamos venir a estas termas porque dicen que son unas de las más calentitas de la Argentina. El norte de ustedes tiene mucho verde, mucha vegetación. El norte de nosotros es desierto, entonces eso te llama mucho la atención", dice Marisol Ossandón, que llegó aprovechando la cercanía limítrofe con su país.

La Casona del Rey

Al continuar por la ruta se multiplican los carteles de cercanía a la Quebrada Termal, que está 710 metros más adelante. Ya en el lugar se puede apreciar un puente y el arroyo Aguas Calientes.

La sensación es de sentirse un punto diminuto en ese gran horizonte. Una opción es La Casona del Rey, una propiedad con baños termales, piletas, camping y confitería, que próximamente contará con habitaciones para alquiler.

Los baños de inmersión disponibles tienen aguas que están entre los 43° y 44° C, recomendados para la artritis, el reumatismo y la mala circulación de sangre. Las piletas compartidas, en cambio, entre 38° y 40° C.

En la confitería, amoblada con estilo antiguo, se puede comer un plato de estofado de cordero por $ 180. La exquisitez a probar es el queso de cabra ($ 400, el kilo), cuyo encargado convencido lo recomienda.

La mejor época para visitar es durante septiembre, octubre y noviembre. En verano hay mucha lluvia, sin embargo, en invierno son transitables los caminos. La postal de la nieve es visible, a veces, durante junio o julio, cuando se algodonan las copas de los árboles.

Además de los baños relajantes se puede hacer senderismo, caminata de alta montaña, avistamiento de aves y mountain bike.

Quienes cruzan el puente del río cercano a la Casona del Rey, obtienen una vista única que muestra el hotel de Reyes, sobre uno de los costados rodeados por montañas majestuosas. La libertad en su máxima expresión y un aroma fresco se perciben en lo alto. A través de allí es posible seguir hacia un puente colgante a 6 kilómetros de distancia, a un mirador en las alturas donde se puede estacionar y a las Lagunas de Yala 18 kilómetros más adelante, unos espejos de agua de encanto singular.

Para ir desde ese punto al Hotel Spa Termas de Reyes es necesario volver por la misma ruta provincial N° 4, alrededor de un kilómetro, hasta llegar a la división de dos caminos con una clara señalización. A la izquierda una especie de arco es la entrada. Ya en el edificio, de arquitectura colonial se puede advertir un estacionamiento junto a un mirador de ensueño, donde de repente llega un micro con ansiosos turistas por ingresar. En la recepción de livings y parquet, algo llama la atención: relojes con horarios de Buenos Aires, Nueva York, Londres y Tokio. El silencio en un instante deja de ser casi absoluto en la sala, donde el ambiente acogedor llama a recorrerlo.

El Hotel Spa Termas de Reyes despierta una inesperada curiosidad al encontrarlo, por su historia, construcción y ubicación. El agua caliente que dispone es termal, cuyos beneficios terapéuticos son de estimular las defensas del organismo, depurar la sangre, eliminar las toxinas, con efectos revitalizadores sobre células y tejidos, entre muchas otras. Las mujeres huéspedes que frecuentan por los pasillos en bata, al salir de los gabinetes termales, parecen sentirse más aliviadas.

"Cuando yo era chico, una estampilla tenía la imagen del hotel como uno de los puntos emblemáticos de la Argentina. Era en la década del 50 o 60 más o menos. Imaginate tantas cartas mandadas con estampillas de este lugar", recuerda Hugo Bianchi, un turista de la provincia de Buenos Aires. Llegó en un tour acompañado por su esposa, considerando que la experiencia vale la pena, y que el ambiente es saludable, bonito e interesante.

Datos útiles

Cómo llegar

Desde San Salvador de Jujuy, el colectivo urbano de la línea 38 de la Empresa Santa llega directamente hasta el lugar. El pasaje cuesta $ 21 con tarjeta SUBE.

Desde el centro de San Salvador de Jujuy, en taxi amarillo, con una tarifa de $ 500.

Dónde dormir

Complejo turístico Termas de Reyes. Para disfrutar el día el costo es de sólo $ 150 a partir de los 5 años, con acceso a la piscina. También hay cabañas familiares a $ 5000 por día, con tres dormitorios, seis camas de una plaza y una matrimonial, ropa de cama, living-comedor, calefacción, agua termal y asadores. El uso de las instalaciones es libre. Más información: (388) 155861059.

Hotel Spa Termas de Reyes. Cuenta con capacidad para 90 personas. El alojamiento incluye traslado desde y hasta el aeropuerto provincial (para una estadía de siete noches en adelante), desayuno, acceso a la piscina termal, sala de video, biblioteca, estacionamiento, cofres individuales y Wi-Fi. Los servicios en las habitaciones varían desde las singles hasta las suites, con costos de $ 2700 hasta los $ 6250. Teléfono: (388) 4249700.

Qué hacer

Casona del Rey. Esparcimiento en baños de inmersión, piletas con aguas termales, camping y confitería. Ubicación: Ruta 4 Km 20. Más información: (388) 154084037.

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