Nueva Zelanda: la aventura natural de explorar la Isla Norte

Cinco paradas por cascadas, cuevas, bahías y playas para quienes se animen a recorrer en auto este rincón del mundo que no se parece a ningún otro
Cinco paradas por cascadas, cuevas, bahías y playas para quienes se animen a recorrer en auto este rincón del mundo que no se parece a ningún otro
Fefe Giuffre
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24 de febrero de 2019  

Aeotearoa, la Tierra de la Gran Nube Blanca, mejor conocida por todos como Nueva Zelanda, es un país pequeño compuesto por dos grandes islas con mucho para conocer y explorar. A continuación, un recorrido posible por algunos de los principales atractivos de la isla norte.

CATHEDRAL COVE. Península de Coromandel

Desde Auckland son aproximadamente 180 kilómetros, unas dos horas y media en auto. Se llega a un pequeño pueblo llamada Hahei en el que podrán buscar hospedaje, cargar nafta, ir al supermercado o simplemente pasar por las clásicas liquor para comprar lo que deseen.

Una vez en Hahei, sólo basta conducir hacia el final de la ruta Grange Road, en donde se toparán con el parking de Cathedral Cove para comenzar la travesía.

Al llegar al lugar hay mapas que indican el camino: son entre 35 y 45 minutos, dependiendo la velocidad, andando cuesta abajo, en el que se cruzan pequeñas playas paradisíacas y vistas espectaculares de la península. Es recomendable no ir cargados porque, si bien es un camino con un nivel de dificultad básico, hay muchos senderos de piedra, arena y morro que es mejor recorrer livianos y con la debida atención.

Al llegar se encontrarán con el paisaje esperado: una suerte de arcada natural que une dos bahías, una con una formación rocosa de piedra pómez conocida como Te Hoho, y la otra con una pequeña cascada natural que da al lugar el toque especial.

Es importante reservar el hospedaje con antelación, no sólo porque los precios no suelen ser los más económicos, sino también porque Coromandel es un lugar vacacional para los kiwis (locales neozelandeses) y también un sitio de atracción para el turismo, con lo cual recibe visitas durante todo el año, especialmente en verano.

Para aquellos que vayan en vehículo con baño propio hay buenas noticias: el único parking gratuito se encuentra en el de Cathedral Cove. A no innovar porque las multas rondan los 200 NZD (casi $5500).

La mejor época para visitarla es enero y febrero. Ideal ir temprano porque al ser una bahía y estar metida hacia abajo, cuando el sol comienza a bajar la playa se queda sin sol, lo que suele suceder a partir de las cuatro de la tarde.

ROTORÚA. Wai O Tapu

Si tienen poco tiempo en el país, quieren empaparse de la cultura maorí y conocer uno de los parques más característico de la actividad volcánica neozelandesa, Rotorúa es el lugar y se encuentra a aproximadamente 3 horas y media de Coromandel.

Para hacer una visita express hay ciertas cosas que se deben hacer y lo más interesante es que algunas son gratuitas y se pueden hacer en sólo dos días.

Para empezar, es recomendable visitar los Government Gardens, un regalo de una tribu local al gobierno. Se trata de un complejo termal de jardines con estilo europeo, repleto de flores, fuentes y una arquitectura muy propia de la cultura neozelandesa.

A pocos minutos del centro de Rotorúa, por la Tarawera Road, se encuentran dos atractivos que valen la pena recorrer: el popular Lago Azul (Tikitapu), rodeado por una ruta de senderismo que se puede hacer sin dificultad, y apenas separado por una franja de tierra, está el Lago Verde (Rotokakahi), propiedad privada maorí; si bien no se puede ingresar porque contiene un cementerio de la etnia, se pueden ver a la perfección la diferencia de colores entre un lago y el otro.

El parque geotermal Wai O Tapu dentro de la reserva Rotorúa, un imperdible
El parque geotermal Wai O Tapu dentro de la reserva Rotorúa, un imperdible

Un paseo pago pero imperdible es el del parque geotermal Wai O Tapu, que en español significa "aguas sagradas". Su valor es de 32.50 NZD y lo que se ve es un espectáculo poco frecuente: terrazas, géiseres, piscinas y cráteres activos, todos de diferentes tamaños y profundidades, y con un olor en el aire muy parecido al del huevo duro, propio del azufre que se dispara de la mismísima tierra. Los colores hacen su propio show: rojo para el óxido de hierro, naranja para el antimonio, negro por el azufre y el carbón, amarillo por el azufre, blanco por la sílice, morado por el magnesio y, por último, verde por el arsénico. Suena aburrido al leerlo, pero verlo es realmente impactante. Todos sacando burbujas y vapores según los grados a los que estén por hervir. Gran must de la isla norte.

Tip: A la salida del parque y antes de regresar a Rotorúa pueden tomar un pequeño desvío por la ruta y pasar por las Kerossenne Creek. Lugar no tan conocido por los turistas, se encuentra metido en el medio de un bosque nativo al que se llega caminando a través de un sendero de piedras. Al llegar, su principal atracción es una cascada de agua termal repleta de piedras calientes y un complejo de árboles que rodean el lugar. Casi casi un un spa natural.

TAUPO. Huka Falls | Tongariro

Su pequeña ciudad tiene nada más y nada menos que el lago más grande de Nueva Zelanda, formado hace más de dos mil años por una enorme erupción que, incluso, se hizo sentir hasta en el mar de China. Se encuentra a sólo poco más de una hora de Rotorúa.

Para los amantes de los deportes extremos es el lugar correcto para lanzarse a la aventura: encontrarán para hacer paracaidismo, esquí acuático o el famoso trekking de casi ocho horas en subida al impactante volcán de Tongariro ( spoiler alert para los fanáticos de El Señor de los Anillos: no deberían perderse el lugar de la oscura tierra del Mordor en donde se forjó el anillo).

Aquellos que son más tranquilos no desesperen porque hay otro tanto para ver.

Además de disfrutar de las piletas naturales de agua caliente en la entrada, hay otro paseo gratuito que vale mucho la pena: las Cataratas Huka, dentro del parque Wairakei, en donde el río Waikato sale del lago para encontrarse con el mar y dar máxima velocidad a sus aguas intensamente turquesas, que se mezclan con cientos de burbujas que hacen reavivar cada vez más sus bellísimos colores.

La excursión podría no terminar allí. Dentro del lugar se encuentran diversas pasarelas que permiten seguir el curso del agua en sus diferentes puntos y velocidades, que en verdad son extremas la mayoría del tiempo. Y para los más valientes es recomendable hacer el Huka Jet, un potente bote para 15 personas, capaz de alcanzar los 90 kilómetros por hora. La sensación es la de estar en una montaña rusa natural dentro del agua así que ¡no olviden llevar puesto el traje de baño! Difícilmente puedan salir secos de esta excursión que ronda los 130 NZD.

WAITOMO. 3 cuevas

Podría decirse que las cuevas de Waitomo son una visita casi obligada si están de paso por la isla norte de Nueva Zelanda. Pero atención: son tres y cada una tiene una actividad que puede juzgar por completo el paseo entero.

Por un lado se encuentra Aranui Cave, cuyo recorrido de acceso dura una hora y es un tour adecuado para los curiosos que nunca estuvieron en una cueva y quieren vivir una experiencia express de lo que es el silencio y la oscuridad de la misma. Pero podría ser una ligera introducción que puede dejarlos con sabor a poco.

La segunda cueva es la mundialmente famosa Glowworm Cave, en la que navegarán en un bote durante 45 minutos que los llevará a ver a nuestros protagonistas: cientos de larvas que irradian una fuerte luminiscencia que puede apreciarse sólo en la oscuridad. Su luz la produce una suerte de saliva pegajosa que la utilizan para atrapar insectos.

La tercera y última cueva se llama Ruakuri Cave. Es la menos intervenida por el hombre y la más completa. Luces bajas y casi tres horas de puras estalactitas, estalagmitas, larvas, cascadas y la posibilidad de hacer actividades como rafting o rappel.

El precio para hacer las tres cuevas con guía en inglés, sin actividades extra, ronda los 90 NZD, pero también se puede elegir hacer una o dos, según gustos y preferencias.

Se recomienda llevar calzado cómodo para caminar y abrigo ligero. Las GoPro y las cámaras profesionales no pueden usarse dentro de las cuevas y tampoco tienen acceso para sillas de ruedas, con excepción de Ruakuri Cave en la que se permiten ambas condiciones.

HAMILTON

A una hora y media de Auckland, Hamilton es un buen lugar para adentrarse en una ciudad que ofrece ocio y vida nocturna, sin dejar de disfrutar de la naturaleza.

Los Hamilton Gardens son una atracción que cautiva a turistas durante todo el año con entrada gratuita. Se trata de un complejo de 58 hectáreas que cuenta con casi 100 jardines de diferentes culturas como India, Estados Unidos, China y Japón, cada uno de los cuales ofrece filosofías y diseños particulares.

El Lago de Hamilton, también llamado Rotoroa, puede recorrerse en un catamarán por 35 NZD, o bien ser disfrutado desde la rambla a pie o en bicicleta. Hay un combo que permite hacer un recorrido más extenso combinando un viaje en helicóptero y el tramo de regreso en ferry. Este tour ronda los 165 NZD e incluye bebidas calientes y muffins.

Si desean salir por la noche o ir de shopping la calle Victoria, cuyo nombre celebra a la Reina homónima, ofrece variedad de tiendas, restaurantes, cafés y bares en los que se puede disfrutar de buena gastronomía y vinos de calidad.

Atracciones cercanas: Hobbiton Studios, para los amantes de la trilogía de El Señor de los Anillos; Raglan para quienes deseen contemplar o animarse a surfear uno de los points más famosos del mundo; y el Maungatautari Ecological Island, un parque en el que puede disfrutarse de cerca la flora y fauna neozelandesa en su máxima expresión.

Algunas recomendaciones

La península de Coromandel forma parte de la región de Waikato y se extiende por 85 kilómetros
La península de Coromandel forma parte de la región de Waikato y se extiende por 85 kilómetros

  • Para aquellos que van pocos días lo ideal es alquilar un auto. Las distancias rondan un promedio de tres horas y media y todas las rutas son un espectáculo aparte.
  • Para quienes deseen recorrer la isla durante un tiempo más prolongado la opción de la van siempre es acertada. Nueva Zelanda es un país que invita a conectarse con la naturaleza y tiene gran variedad de camping pagos y gratuitos, todos en estado impecable que permiten ingresar con carpas o campervans para pasar la noche.
  • A tener en cuenta: las rutas, además de bellísimas y preparadas para largas distancias, son bastante sinuosas; hay que tener en cuenta que Nueva Zelanda es un país 100% volcánico y su geografía pasa factura.
  • Otro punto a resaltar es que se conduce del lado derecho; lo positivo es que la mayoría de los autos tienen caja automática y eso facilita la adaptación del cambio de lado.
  • Aunque todas las opciones de la ruta propuesta son más o menos combinables, existen diversas opciones que se abren bastante del itinerario, pero que son recomendables, como por ejemplo: Northland & Bay of Island, Raglan, Wellington, Mount Maunganui, Whakatane, Eastland y Taranaki.

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