
El espía soviético que libró en Buenos Aires la guerra entre Stalin y Hitler
A principios de 1941, un hombre que decía llamarse “Arthur” dio en la Argentina los primeros pasos de una misión peligrosa. Su verdadero nombre era Iósif Grigulevich y por orden de Moscú debía montar una red de inteligencia y sabotaje que golpearía la maquinaria de guerra del Tercer Reich en toda América del Sur. Hugo Alconada Mon repasa esta historia a 85 años de la llegada de Grigulevich a Buenos Aires.
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